EL TIEMPO
Regresa la lluvia a Sevilla

El TSJA condena al SAS por la demora fatal en detectar un cáncer de estómago

El Alto Tribunal obliga a la Consejería de Salud a pagar 80.000 euros a los tres hijos y al marido de la víctima

José Manuel Lucena y sus hermanos, Rafael y Pastora.
Noelia Márquez

20 de enero 2010 - 05:03

"La vida de una madre no tiene precio, pero al menos sabemos que hemos hecho todo lo posible por ella". José Manuel Lucena, un joven de 29 años, valora con estas palabras la sentencia del TSJA que obliga al SAS a indemnizar a su familia con 80.000 euros por el retraso fatal en el diagnóstico de un cáncer de estómago que acabó con la vida de su madre, Pastora Rodríguez, hace seis años.

El drama de esta familia, natural de Écija, se remonta a 1995, cuando Pastora comenzó a acudir de manera reiterada al médico de familia en el centro de salud Almorrón de Écija y a las Urgencias del hospital de este municipio por molestias en el estómago. Su estado de salud empeoró a partir de 2001, cuando las molestias gástricas y abdominales, acompañadas de estreñimiento, vómitos y malestar se hicieron más frecuentes e intensas provocándole un constante calvario de fortísimos dolores. Esta situación le provocó además depresión y ansiedad. Durante estos años "los médicos no le hacían pruebas de ningún tipo", lamenta su hijo mayor, José Manuel.

Los abogados de la familia, Fernando Osuna y José María Yuste, recuerdan que "la enferma insistió, en varias ocasiones, ante los médicos que la medicación que le prescribían -para tratar depresión, urticarias, cuadros catarrales y dispepsia- no le producían mejoría". Esta mujer acudió a Urgencias en el Hospital de Écija en una ocasión en 2001; y hasta en cinco ocasiones durante 2002; al año siguiente, en 2003 los dolores persistían y de nuevo acudió al hospital hasta en diez ocasiones. "Ningún facultativo que la atendió durante dos años accedió a practicarle las pruebas médicas precisas que hubieran detectado el grave cáncer que padecía y evitado la muerte de la paciente", añaden los abogados. Y "la última vez que acudió de urgencias al Hospital de San Sebastián el médico que la atendió se percató de que algo no iba bien y la derivó al Hospital de Osuna", recuerda José Manuel.

El 9 de septiembre de 2009 Pastora quedó ingresada en el Hospital de Osuna donde le practicaron una endoscopia. "Se detectó una gran úlcera cuya biopsia se informa como de adenocarcinoma gástrico de tipo difuso -cáncer de estómago- fuera de toda posibilidad de tratamiento quirúrgico o quimioterapéutico, siendo tan sólo subsidiario de tratamiento paliativo", según se explica en la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Pastora perdió la vida, con 48 años y tres hijos, el 20 de noviembre de 2003. Cuando finalmente le diagnosticaron la grave enfermedad, esta mujer se encontraba en fase terminal y con metástasis. "El cáncer estaba muy extendido y sólo le dieron dos meses de vida", recuerda indignado su hijo mayor.

El Alto Tribunal dicta que si se hubieran realizado con anterioridad las pruebas diagnósticas sobre el aparato digestivo, a la vista de los síntomas, se hubiera detectado de manera precoz el tumor para ofrecer a esta paciente un tratamiento certero y mejor porcentaje y calidad de vida.

La familia ha tenido que esperar seis años la sentencia del TSJA que les ha dado la razón. Sus abogados consideran que en este caso se ha producido "un funcionamiento deficitario y anormal de la Administración Sanitaria, puesto que la muerte de la paciente se pudo haber evitado detectando el tumor cuando aparecieron los primeros síntomas".

3 Comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último