accidente ferroviario

El tren descarriló en un tramo de vía inundado y recién reabierto

  • El accidente provoca heridas a 37 personas que viajaban de Málaga a Sevilla, de las que sólo dos sufren lesiones graves.

Un tren descarrila en Arahal / ANTONIO PIZARRO

El tren de las 07:40 que cubría la ruta entre Málaga y Sevilla permanece descarrilado en mitad de una vía rodeada de olivares inundados, a unos nueve kilómetros de Arahal. A su alrededor se aprecia el ajetreo propio de los servicios de emergencias. Durante toda la noche ha estado lloviendo intensamente. Casi 120 litros por metro cuadrado según los pluviómetros del pueblo. Quizás más en el campo. Trasteja, un vecino, dice que no recuerda ver escorrentías con tanta agua mientras lleva en su furgoneta pick up a varios periodistas que tuvieron que dejar sus turismos a la salida del pueblo. El arroyo de la Alameda, que discurre junto al ferrocarril, está completamente desbordado. Horas después del accidente sigue vertiendo agua en la vía, en la que se ha formado una especie de rápido o pequeña catarata.

Está lejos de ser una imagen idílica. La vía está destrozada. Las traviesas de hormigón se han quebrado y se aprecian las varillas de hierro del interior deformadas. Los raíles están levantados. No se han roto. Se han doblado y se sostienen en el aire, como si fueran los de una montaña rusa y no los de una vía por la que pasa un ferrocarril de media distancia. Debajo de ellos hay un enorme socavón que se va llenando de un agua que se filtra en la tierra y va anegando, más todavía, los alrededores. El río Guadaíra, a unos kilómetros, también se ha desbordado. De hecho, Fomento asegura que ha sido ésta la causa del accidente del tren. Habrá que explicar, sin embargo, por qué Adif ordenó reabrir un tramo que había cortado a primera hora de la mañana, cuando estaba cubierto de agua.

Fuente: Elaboración propia. Gráfico: Departamento de Inforgrafía Fuente: Elaboración propia. Gráfico: Departamento de Inforgrafía

Fuente: Elaboración propia. Gráfico: Departamento de Inforgrafía

Viendo cómo quedó la vía tras el siniestro es difícil entender por qué se reabrió. El terreno estaba demasiado blando. A pesar de eso, un tren pasó sin problema antes del accidentado. La vía se había cortado desde las 07:45 hasta las 09:30, hora en la que los responsables de Adif decidieron reabrirla pensando que el riesgo ya había pasado. Incluso habían avisado a los pasajeros de que se prepararan para hacer un transbordo en autobús. Así lo dijo a Efe Rosa Cañete, una vecina de Torremolinos que resultó herida. A las 9:45 el revisor avisó del transbordo por el mal estado de la vía, pero un cuarto de hora después dijo que seguirían el viaje hacia Sevilla en el tren. "En ese momento nos extrañamos, porque pensamos que cómo era posible que en un cuarto de hora todo se hubiese solucionado, y poco después el vagón descarriló. En ese momento, todo se movió, la gente era zarandeada en el vagón, y mirábamos al techo, que se abría, pensando en que si esa chapa se abría del todo sería una guillotina".

Detalle del vagón que ha descarrilado Detalle del vagón que ha descarrilado

Detalle del vagón que ha descarrilado / Antonio Pizarro

La vía no pudo soportar el peso del tren. Se hundió y rompió. El convoy siguió adelante unos 200 metros más, terreno en el que sorteó un puente y un talud contra el que un choque habría resultado fatal. Todo este tramo lo hizo con el último vagón fuera de los raíles. En el accidente resultaron heridos 37 de los 79 pasajeros que había dentro. Eran las 10:21. Las primeras llamadas que recibieron los servicios de emergencia hablaban de un tren volcado y de un número de heridos por determinar. La información oficial que iba enviando el servicio de emergencias 112 hablaba en un principio de 7 heridos, que luego se elevaron a 21, después a 27 y finalmente a 37. De ellos, 29 fueron atendidos por el 061 y sólo doce hospitalizados.

La gran mayoría sufren lesiones leves y sólo hay dos heridos graves con fracturas, pero no se teme por su vida. Ambos fueron evacuados en los helicópteros del 061, que envió las aeronaves de Sevilla y Córdoba. No pudo mandar la de Cádiz por los recortes, ya que el helicóptero del 061 en esta provincia sólo está operativo en verano. La persona que resultó más damnificada sufrió una fractura de pelvis. Fue inmovilizada y trasladada en el helicóptero al hospital Virgen del Rocío. Los helicópteros tuvieron que aterrizar junto a la vía, ya que no era posible hacerlo en el campo inundado.

Vista desde un puente del estado del tren tras descarrilar / ANTONIO PIZARRO

Las ambulancias tampoco podían entrar. En un día normal se podría haber llegado por una vereda, con cuidado, paciencia y habilidad, pero este miércoles no era un día normal. Un vehículo especial de la Unidad Militar de Emergencias se abrió paso por el campo enfangado. Los todoterrenos de la Guardia Civil le seguían con dificultades. Era imposible evacuar a más de treinta personas heridas por tierra. Se pensó en una operación de rescate que consistiría en llevar un tren cargado de sanitarios por la vía -por el lado que no había sufrido daños- hasta el lugar del accidente, transportar a los heridos hasta este tren de socorro y llevarlos a la estación de Dos Hermanas, donde serían atendidos y trasladados a hospitales si fuera necesario. Allí tenía el 061 preparada lo que se conoce en el argot como una noria de ambulancias. Incluso el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, se desplazó a Dos Hermanas para interesarse por estos trabajos. Mientras, su segundo en Sevilla, el subdelegado Ricardo Gil-Toresano, iba en el vehículo de la UME que llegó hasta el tren descarrilado.

Un tren descarrila a la altura de Arahal / ANTONIO PIZARRO

Pero el tren de rescate se quedó atascado en el fango y no pudo llegar hasta el accidentado. Así que hubo que intentar la evacuación por tierra. Los agricultores de la zona pusieron sus tractores y quads al servicio del dispositivo. Los vecinos que tenían un todoterreno se ofrecieron a llevar a quien lo necesitara. Las ambulancias pudieron acceder hasta una vereda en la zona del Sorbito, donde se estableció el punto de carga de los heridos. Un autobús se llevó a los ilesos. La evacuación no finalizó hasta las cuatro de la tarde, casi seis horas después del accidente. Muchos vecinos de Arahal recordaron este miércoles otro siniestro ocurrido hace más de cincuenta años, el 30 de junio de 1965, muy cerca del lugar en el que descarriló el tren de Málaga. Aquel día, otro convoy arrolló a un autobús en un paso a nivel. Hubo 13 muertos. Poco que ver, afortunadamente, con lo ocurrido este miércoles.

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