¡Oh, Fabio!
Luis Sánchez-Moliní
Hotel España
betis | getafe
Tras una extensa carrera en los banquillos más humildes, a Pepe Bordalás le llegó por fin este verano la oportunidad de dirigir en Primera. Dos ascensos consecutivos, primero con el Alavés y luego con el Getafe, hubo de aunar el técnico alicantino para que confiasen en su figura para dirigir en la máxima categoría. Y el resultado está siendo positivo, con un Getafe instalado en la zona media de la clasificación, y exhibiendo las mismas virtudes que ya lo convirtieron en un rival incómodo la pasada temporada en Segunda.
Los equipos de Bordalás son reconocibles por ese espíritu que el entrenador imprime en sus jugadores. Orden, líneas juntas, intensidad y presión siempre rozando la legalidad... Este Getafe es de esos equipos a los que hay que superar en el terreno de juego para que se dé por vencido.
Sus números en este primer cuarto del campeonato así lo atestiguan. Sólo una derrota como visitante, ante el Deportivo en un encuentro en el que comenzó ganando y en el que pecó de conservadurismo con los cambios, uno de esos puntos débiles hasta ahora del técnico, que ha dado algunos pasos atrás con marcadores favorables que le han acabado costando puntos.
Como local ha acumulado tres derrotas, pero ante Barcelona, Sevilla y Real Madrid, en tres choques en los que pudo sumar incluso algún punto.
Su habitual 4-2-3-1 se ha transformado este año en un 4-4-2 en muchas ocasiones para adaptarse a los perfiles de sus jugadores, aunque siempre intentando mantener las líneas juntas como primer mandamiento para dificultar el juego del rival. A esto se le añade la presencia de un experto como Markel Bergara en la medular, que otorga ese punto de equilibrio necesario.
Sus marcajes defensivos, sobre todo con Djene, son intensos y buscando la anticipación, mientas que en la portería Guaita se encuentra en un punto de madurez perfecto.
No es un equipo que se entretenga en el fútbol de posesión, pese a contar con jugadores dispuestos como el propio Bergara o Fajr, sino que el Getafe trata de salir con rapidez, sobre todo cuando recupera tras realizar una presión. La velocidad de N'Diaye, tanto como segundo punta o en la banda izquierda, y de Álvaro Giménez le permite esa contra veloz. En el ataque, Jorge Molina es su referencia, tanto para bajar los balones que le envían en largo como para buscarlos al espacio.
El plan B de Bordalás también está dando resultado con un revulsivo como Ángel, que sólo ha disputado dos partidos de titular y ha anotado cuatro goles, o el propio Portillo, otro exbético que aporta desde el banquillo.
El carácter del equipo en su regreso a Primera, con ese sello que imprime Bordalás.
Las lesiones han mermando su fondo de armario; también ha pecado de conservadurismo.
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