Sandra Vañes, doctora: "Es importante que los pacientes sepan que dejar de fumar también les va a ayudar a dormir mejor y sentirse más descansados"
Día Mundial Sin Tabaco
La nicotina es un estimulante que a largo plazo altera los ritmos biológicos del sueño
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En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, especialistas alertan sobre los efectos menos conocidos del tabaco en la salud, más allá de enfermedades ampliamente reconocidas como el cáncer de pulmón o la EPOC. El tabaco, afirman, deteriora progresivamente todo el sistema respiratorio, provocando infecciones recurrentes, exceso de mucosidad y disminución de la función pulmonar. Incluso en personas jóvenes, pueden aparecer síntomas respiratorios crónicos sin que se identifique al tabaco como el origen del problema.
¿Cómo afecta la nicotina al descanso nocturno?
Uno de los aspectos que merece mayor visibilidad, según los expertos, es el impacto del tabaquismo en el descanso nocturno. Fumar no solo perjudica a nuestros pulmones, sino que también altera la calidad del sueño. La doctora Sandra Vañes, directora médica de Linde Médica, explica en una entrevista con Diario de Sevilla que "la nicotina es un estimulante. A corto plazo puede dar sensación de alerta, pero a largo plazo altera los ritmos biológicos del sueño. Las personas que fuman suelen tener más dificultades para conciliar el sueño y para mantenerlo durante la noche. Incluso si creen dormir muchas horas, ese sueño suele ser menos reparador".
La afectación de fases esenciales como el sueño profundo y el REM es una de las consecuencias más concretas del consumo de nicotina. Estas etapas son clave para la recuperación física y mental y su alteración tiene efectos directos en la vida diaria: fatiga, irritabilidad, dificultad para concentrarse y una caída general del estado de ánimo. A menudo, esto desencadena un círculo vicioso en el que el fumador recurre al tabaco para mantenerse despierto o relajarse, sin saber que está agravando el problema. En este sentido, Sandra Vañes apunta que "es importante que los pacientes sepan que dejar de fumar también les va a ayudar a dormir mejor y sentirse más descansados".
Tabaquismo y su relación con la apnea obstructiva del sueño (AOS)
Otra conexión preocupante es la relación entre el tabaquismo y la apnea obstructiva del sueño (AOS). El tabaco provoca inflamación en las vías respiratorias superiores y esa inflamación, manifiesta la doctora Sandra Vañes, "reduce el espacio por donde pasa el aire, lo que facilita las obstrucciones. Además, favorece la congestión nasal y otros síntomas que dificultan el uso de dispositivos como el CPAP".
Los dispositivos CPAP deben trabajar con presiones más altas para mantenerlas abiertas debido a ese colapso en las vías respiratorias y si este aparato ejerce más presión, genera incomidad en los pacientes. También suelen tener más molestias como sequedad, congestión nasal o sensación de ahogo, lo que disminuye la adherencia al tratamiento.
Por otra parte, no notan la mejoría de manera inmediata y se plantean dejar el tratamiento, algo que según Vañes puede tener consecuencias graves: aumenta el riesgo de hipertensión, arritmias, infartos y accidentes cerebrovasculares. "Por eso, insistimos en que dejar el tratamiento no es una opción: hay que buscar alternativas, ajustes, soluciones", expresa la doctora.
Personalización en la terapia y tecnologías avanzadas
El perfil de paciente con apnea que además fuma representa un reto clínico más complejo, pero también una gran oportunidad. Lograr que estas personas dejen el tabaco mejora significativamente no solo su respiración y descanso, sino su salud global. Por eso, se apuesta por un enfoque integral que combine la cesación tabáquica, la personalización de la terapia y el uso de tecnologías avanzadas.
En los últimos años, los dispositivos CPAP han evolucionado notablemente. Ahora son más silenciosos, compactos y cómodos, con conectividad que permite el seguimiento remoto. Esta posibilidad de monitorización a distancia mejora la adherencia al tratamiento, ya que permite detectar y corregir problemas antes de que se agraven. Asimismo, otras innovaciones como la oxigenoterapia portátil han contribuido a mejorar notablemente la calidad de vida, al ofrecer a los pacientes mayor libertad y autonomía.
El mensaje en este Día Mundial Sin Tabaco es claro: nunca es tarde para dejar de fumar. Hacerlo no solo previene enfermedades graves, sino que mejora aspectos tan cotidianos como el descanso, la energía diaria o el bienestar emocional. "Cuando un paciente se siente acompañado, cuando sabe que no está solo frente al aparato, la adherencia mejora mucho. Y con los datos que recibimos en remoto, podemos actuar antes de que aparezcan problemas", concluye la doctora.
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