El Palquillo

El cinturón de esparto, de la piola a la trenza

  • Los diferentes tipos de cinturones de esparto varían desde su medida o color hasta su modo de fabricación.

Cinturones de esparto esperando a ser recogidos por sus clientes Cinturones de esparto esperando a ser recogidos por sus clientes

Cinturones de esparto esperando a ser recogidos por sus clientes / Pablo Lastrucci

En plena cuaresma, a escasos veinte días para ver las primeras cofradías en la calle, son muchos los sevillanos que acuden a las antiguos establecimientos del centro, que desde hace varias generaciones visten al nazareno y lo equipan con todos los accesorios pertinentes que complementan al hábito nazareno. En la calle Alcaicería dos negocios se reparten la clientela, mientras que a pocos metros se levanta la estructura de los palcos de la Plaza de San Francisco. De entre todos esos detalles, nos detenemos en los cinturones esparto, y su áspero tacto.

Diferentes tipos de cinturones de esparto Diferentes tipos de cinturones de esparto

Diferentes tipos de cinturones de esparto / PABLO LASTRUCCI

María del Río, de Antigua Casa Rodríguez, toma medidas al pequeño Javier, que este año debuta en los tramos de la Hermandad de la Amargura, con doce años. Su esparto es de pita blanca, un tipo de esparto bastante refinado y suave. Este mismo cinturón lo visten las hermandades de la Candelaria o Montserrat, variando sus medidas según cada caso. En su caso será más pequeño de lo habitual, pero la medida adecuada para su cofradía es de 25 centímetros. Los precios oscilan, según material y tamaño de cada hermandad, entre los 25 y 54 euros. María recuerda que en el mercado del Arenal se seguían haciendo, de manera artesanal. 

Desde 1816, casi nada, en este mismo mostrador se han vendido espartos para gentes ilustres como Carlos Hugo de Borbón-Parma, José Manuel Elena (sobrino de Elena Caro) o más recientemente Carlos Herrera o Manuel Marvizón, entre otros muchos.

Cinturón de pita, de piola (centro) y tranzado Cinturón de pita, de piola (centro)  y tranzado

Cinturón de pita, de piola (centro) y tranzado / Pablo Lastrucci

Sin salirnos de la calle, entramos en Capirotes Molina. Allí nos atiende Joaquín Suárez, mientras toma medidas a un cliente para hacerle el capirote. Nos cuenta que los espartos primitivos se hacían todos con cuerda de esparto, también llamados de piola, de manera artesanal, utilizados mayormente en hermandes de negro como el Gran Poder, el Silencio, el Calvario... etc. Éstos están siendo sustituidos desde hace años por los cinturones de esparto trenzado, que se hacen en máquinas y su acabado es más fino. Lo tradicional se bate en duelo con lo moderno, como pasa en los capirotes con el cartón y la ya famosa rejilla.

Cinturón de la Hermandad del Cristo de Burgos, amarillo, en el escaparate Cinturón de la Hermandad del Cristo de Burgos, amarillo, en el escaparate

Cinturón de la Hermandad del Cristo de Burgos, amarillo, en el escaparate / Pablo Lastrucci

El tema de las medidas de cada hermandad es relativo, ya que la comodidad y la necesidad también influyen. Por ejemplo, en el Gran Poder son de 30 centímetros, aunque hay mujeres que utilizan menos altura, por razones anatómicas evidentes. Lo mismo ocurre en el caso de los nazarenos más jóvenes, por cuestión de talla. Los más estrechos los de el Dulce Nombre, la Borriquita, los Javieres o Montserrat, de 10 centímetros.

Cinturón de esparto de la Hermandad de Pasión, con su cíngulo Cinturón de esparto de la Hermandad de Pasión, con su cíngulo

Cinturón de esparto de la Hermandad de Pasión, con su cíngulo / Pablo Lastrucci

En cuanto a sus diseños y colores, el más particular es que utiliza la Hermandad de Pasión, de cuerda de esparto teñida de amarillo. Su medida es de 8 centímetros, y lo acompaña un cíngulo de esparto abierto por las puntas en su parte final. El de San Gonzalo es del mismo color, pero algo más alto, de 12 centímetros, y de pita. Otro cinturón amarillo es el de Cristo de Burgos, de pita, con una medida de 25 centímetros.

Un pequeño cordón sobresale de ellos, para servir como soporte al cirio, que se coloca al cuadril. Como broche, nunca mejor dicho, este complemento se remata con un correaje con hebillas plateadas, para que se ajuste y haga su función de faja. Estos remates están hechos de piel, mayormente de color marrón, aunque hay quien la encarga expresamente de color negro.

Detalle de las hebillas y correaje de piel Detalle de las hebillas y correaje de piel

Detalle de las hebillas y correaje de piel / Pablo Lastrucci

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