Sevilla

La Autoridad Portuaria urge el dragado del Guadalquivir

  • Confía en el visto bueno del Gobierno para comenzar los trabajos en 2011

A pesar de los inconvenientes que supondría el dragado del río Guadalquivir según algunos científicos, el presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Fernández, urgió ayer su puesta en marcha y defendió las ventajas de esta gran obra, sin la cual no se rentabilizaría por completo la nueva esclusa. Aunque el Ministerio de Medio Ambiente es quien tiene la última palabra en el asunto, el presidente mostró su confianza en acometer el dragado a finales del año que viene.

Si bien los expertos del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) no ponen especiales reparos al calado del río y alaban sus beneficios, también advierten de su repercusión "negativa en la dinámica, morfología y biodiversidad del estuario" porque el enclave sufre ya el agotamiento de sus recursos básicos de suelo y agua debido a la cantidad de usos que acoge y por "una descoordinación de la gestión".

Fernández reconoció estas desventajas pero declaró que "de lo que se trata es de aprovechar las ventajas y hacer una excavación sostenible". El presidente se mostró esperanzado en recibir el visto bueno de Medio Ambiente y pidió que, aparte del punto de vista naturalista, se tuviese en cuenta el dragado desde una perspectiva económica y social. La directora de la obra, Olga Sánchez, garantizó que ganar dos metros de profundidad en algunas partes del río regeneraría el estuario, "el cual se encuentra en un estado lamentable, ya que se han encontrado peces y mariscos con células cancerígenas".

El presidente del Puerto guió ayer al alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, al presidente de la Cámara de Comercio, Francisco Herrero, y al presidente de la Confederación de Empresarios de Sevilla, Antonio Galadí, en la visita que realizaron a las obras de la nueva esclusa del río Guadalquivir, que lleva en funcionamiento desde hace diez días.

Herrero aseveró que sin el dragado, "la esclusa no tendrá todo el aprovechamiento que debe tener". El presidente de la Cámara de Comercio aseguró que esta obra no alteraría "nada de nada" y defendió la necesidad de llevarla a cabo para duplicar los cinco millones de toneladas que mueve actualmente el Puerto de Sevilla y crear así 17.000 empleos.

Por otra parte, Olga Sánchez explicó que las pruebas que se han realizado en los puentes y puertas han sido "plenamente satisfactorias", y recordó que el antiguo sistema sufría constantes averías. La ingeniera indicó que actualmente los barcos continúan pasando por la antigua esclusa debido a que hasta la semana que viene no finalizarán los trabajos que abrirán un nuevo acceso a la dársena del Guadalquivir a través de la península de Cuarto. De esta forma, la vieja esclusa quedará inutilizada, aunque Sánchez afirmó que se está pensando en convertirla en un nuevo muelle.

El presidente de la Autoridad Portuaria comentó que, aunque la obra de la esclusa en sí ya ha finalizado, "los trabajos se han realizado en una superficie tan enorme que no concluirán definitivamente hasta el primer trimestre de 2011", ya que aún queda por urbanizar una zona que cuenta con 120 hectáreas para suelo industrial y logístico. Además, Fernández indicó que el turismo de cruceros en la ciudad hispalense se está incrementando. "Muchas compañías ya se han comprometido a incluir a Sevilla en sus rutas para 2011 y 2012. Esto va a ser determinante para la ciudad", dijo.

La construcción de la nueva esclusa ha durado cinco años y ha contado con un presupuesto cercano a los 200 millones de euros. La infraestructura permitirá el paso de barcos de 300 metros de eslora y 40 de manga, cuando antes sólo podían cruzar aquellos que no superasen los 180 metros de eslora y 22 de manga. Los márgenes del río se conectarán mediante tres puentes móviles de nueva construcción, dos carreteras y uno de ferrocarril.

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