Conexión Sevilla-Toronto-Berkeley
Calle Rioja
Apertura. Sevilla es desde ayer la capital internacional de la Biblia como organizadora de un congreso que reúne a especialistas en el libro de libros.
DESDE el público formula una pregunta Santiago Guijarro Oporto, director de la Asociación Bíblica Española. Julio Trebolle, gallego de Orense, profesor de Filología Hebrea y Aramea en la Complutense, invita a subir a la mesa presidencial a Leif Vaage, profesor de Nuevo Testamento en Toronto y con un español perfeccionado en estancias en Perú para que traduzca al primer ponente, Ronald S. Hendel, profesor de Estudios Judíos en la Universidad de Berkeley.
Esta escuela de idiomas se vivió ayer en la primera jornada del III Congreso Bíblico Internacional que se puso en marcha en el Centro de Estudios Teológicos. Al acto inaugural asistió el arzobispo de la diócesis, Juan José Asenjo, y estuvieron representados el Ayuntamiento y la Universidad. Gregorio Serrano, por el primero, y Teresa García Gutiérrez, de la segunda, propusieron ante un auditorio mayoritariamente foráneo sendos modelos locales al enunciado del congreso: Los rostros de Dios en la Biblia.
El vicealcalde Serrano eligió el rostro del Gran Poder. La vicerrectora de Relaciones Institucionales de la Hispalense prefirió el Cristo de la Buena Muerte, titular de la Hermandad de los Estudiantes. Aunque diferentes ponentes plantearían disyuntivas entre jesuitas y jansenistas, entre el Dios consabido y el Dios extranjero, allí estaba el primer debate, aunque en cualquier caso el rostro de Dios (en su Hijo) en ambos casos llevaba la firma de Juan de Mesa.
Pascal, filósofo y matemático francés, protagonizó la puesta en marcha del congreso. Hay razones del corazón que la razón no comprende. Por eso, el profesor Hendel, que en octubre publicará un libro sobre el Génesis, diferencia entre el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob y el Dios de los filósofos y los sabios. El profesor de Berkeley hace una relectura del becerro de oro y se extendió con bibliografía cuando alguien le preguntó por Sodoma.
El texto lo mandó desde Berkeley con una traducción de Google que el profesor Trebolle tuvo que retraducir. El traductor prefirió conservar expresiones como nativo o indígena para que el texto no perdiera sus connotaciones antropológicas. Aclaración que debió ser del agrado de Salvador Rodríguez Becerra, primer catedrático de Antropología de la Religión de la Universidad de Sevilla. Trebolle tuvo un recuerdo para quien fue su profesor, el arzobispo de Milán Carlos María Martini, que acaba de fallecer.
Hay un Dios del Cosmos, omnipotente, inmutable, que no necesita del hombre. Con esas premisas, dijo el director de los biblistas españoles, "se entiende que uno se convierta en ateo". Al otro lado estaría el Dios de Abraham y Moisés, el de la alianza que sale al encuentro del hombre. Un Dios que pone a prueba al pueblo de Israel con destierros en Egipto y en Babilonia y que deja en boca de Moisés la encrucijada literal del congreso: "Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios".
La Universidad de Sevilla cuenta con un servicio de asistencia religiosa cuyo responsable, Álvaro Pereira, participó en la primera jornada. Al patrimonio de la Hispalense pertenece el incunable de un Nuevo Testamento que salió de la imprenta de Gutenberg y del que sólo existe otro ejemplar. Ayer se pusieron en marcha las seis aulas en las que se divide el programa. La más madrugadora, por imperativos de vuelo de la conferenciante, la de Nuevas Hermenéuticas, donde intervino Irmtramud Fisher, profesora de la Universidad austriaca de Graz.
Ramón Valdivia, director del Centro de Estudios Teológicos, abrió las puertas del seminario a público y ponentes. El Dios de la tradición mesopotámica y los animales sagrados del antiguo Egipto forma parte del programa de hoy. Son muchas las Universidades españolas y extranjeras que participan a través del profesorado. Con la de Sevilla como anfitriona, depositaria del legado intelectual de Casiodoro de Reina o Cipriano de Valera, discípulos de Benito Arias Montano que tradujeron la Biblia del Oso. Por la tarde, fueron a ver una exposición de Biblias a la Casa de la Ciencia.
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