Firmada la venta de Vilima para hotel
Casi treinta firmas han hecho falta para elevar a escritura pública una operación que ha superado los seis millones de euros
La cadena H-10 apuesta por su apertura en dos años
Años de negociaciones y estudios previos, casi treinta personas para sellar la operación ante notario con sus firmas y más de seis millones de euros. No será una tienda de chino, ni un establecimiento de la cadena High Tech. Por fin se ha elevado a escritura pública la venta del edificio Vilima, sito en la calle Lagar, la sede de las antiguas galerías comerciales cerradas al público en 2001 tras su apertura a finales de los años 60 de la pasada centuria tras la obra de rehabilitación de una casa del siglo XIX. El arquitecto Manuel Quijano Vallejo presentó en marzo ante el Ayuntamiento una serie de modificaciones al anteproyecto de reforma de la finca para hotel que suponen que la iniciativa obtendrán las bendiciones administrativas necesarias para que el edificio pueda reabrir en dos años, según los planes de la cadena H-10, que es la que finalmente regentará el negocio. El futuro del edificio Vilima se había convertido ya en uno de los asuntos varados de la ciudad, sobre todo por los efectos de la crisis económica que ha tenido lastrado el mercado inmobiliario durante varios años.
El hotel tendrá unas vistas "espectaculares" hacia zonas monumentales como la Plaza del Salvador, según se reseña en la documentación, que hace hincapié en que varios hoteles del centro de Sevilla cuentan con instalaciones como miradores que hacen aún más atractivos los establecimientos. El arquitecto también plantea algunos cambios en cuanto a la fachadas, escaleras interiores y retranqueos de plantas altas.
El edificio Vilima ha sido todo un emblema del comercio de tejidos durante varias décadas. Lleva varios lustros sin actividad. El inmueble tiene 5.488 metros cuadrados con calificación de usos terciarios, por lo que puede acoger el uso hotelero, tal como ya admitió en su día la Gerencia de Urbanismo. Se llegó anunciar en 2012 su venta para un gran negocio de chino, pero se frustró la operación, como ocurrió anteriormente también cuando la cadena High Tech quiso abrir un hotel de cuatro estrellas en 2009. Los problemas de acceso de los servicios de emergencia pudieron dificultar un proyecto que se daba por hecho en aquel momento. En cualquier caso, las dificultades técnicas han sido salvadas, pues la operación ha prosperado tras años de complicaciones. La Comisión Local de Patrimonio informó favorablemente al uso como hotel aunque con salvedades sobre la obra de reforma propuesta que son las que han sido finalmente subsanadas.
El principal escollo para el futuro hotelero del edificio ha sido que, siendo una parcela de usos terciarios dentro del denominado Conjunto Histórico, la nueva normativa lo ha dejado fuera de ordenación por varios motivos, entre otras causas por tener una altura de cuatro plantas más ático, cuando la máxima permitida es de tres plantas más ático. El Ayuntamiento ve admisible un hotel en un edificio cuya parcela tiene usos terciarios, pero encuentra difícil encajar la posibilidad de que haya superficies que puedan usarse de forma colectiva sobre la tercera planta mediante la construcción de una escalera, con lo que se puso en duda la posibilidad de que el establecimiento pudiera contar con una terraza-bar. La reforma del anteproyecto limita el uso de esta terraza a los clientes hospedados del hotel, entre otras medidas.
El hotel tendrá una ubicación más que estratégica, muy próximo al eje histórico del Salvador y la Catedral, e igualmente próximo al eje comercial en auge conformado por la Plaza de la Encarnación y la calle Regina. El inmueble cumple a este respecto todos los requisitos que exigen hoy las cadenas hoteleras.
Vilima llegó a dar trabajo a 150 trabajadores y disponía de departamentos como confección, peluquería, alimentación y perfumería. La apertura de otros almacenes con aparcamiento gratuito llevó a su cierre definitivo. Sus puertas se cerraron en el año 2001 y desde entonces sólo se han abierto para acoger el rodaje de la película Crimen Ferpecto, de Álex de la Iglesia.
el diseño del interior.La documentación complementaria al anteproyecto de reforma para hotel del edificio Vilima recoge la distribución de usos, el corte de sección por plantas y el resultado final de la fachada, según el estudio realizado por el arquitecto Manuel Quijano Vallejo.
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