Sevilla

El Gobierno de Puerto Rico indemnizará a un restaurador sevillano con 60.000 dólares

  • Manuel Tobaja, condenado por fraude en Puerto Rico y por fugarse de una prisión, denunció al Gobierno por los daños que sufrió durante unos traslados irregulares.

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El Gobierno puertorriqueño deberá indemnizar al restaurador sevillano de arte Manuel Tobaja con 60.000 dólares por los daños que sufrió durante unos traslados irregulares a cárceles de EEUU cuando cumplía condena en Puerto Rico por fraude y por haberse fugado de otra prisión.

Así lo determinó la juez María del Carmen Gómez en un sentencia del 19 de diciembre de 2007 a la que Efe tuvo hoy acceso.

Tobaja fue deportado el pasado 15 de diciembre a España, que había solicitado su extradición para procesarle por unas supuestas estafas a bancos.

El restaurador sevillano demandó al Gobierno puertorriqueño en 2006 por haber sido trasladado irregularmente entre diciembre de 2002 y febrero de 2003 a cárceles de Miami y Atlanta (EEUU).

La sentencia indica que el "traslado ilegal" de Tobaja a cárceles de EEUU "interrumpió el plan institucional dirigido a la rehabilitación del confinado", que además vio afectada su salud y provocó que su familia no pudiera comunicarse con él porque había sido registrado únicamente con su segundo apellido, Villegas.

El 20 de enero de este año, un juzgado de Sevilla declaró prescrita la supuesta estafa a varias entidades bancarias imputadas al restaurador de arte.

No obstante, Tobaja tiene pendiente el cumplimiento de varias condenas firmes en España y la celebración de otros juicios.

La Audiencia de Sevilla condenó en junio de 2007 a cinco estafadores de bancos, pero dejó para más adelante el juicio a Tobaja, presunto "cerebro" de la trama.

El procesado, de 53 años, fue acusado en Puerto Rico a seis años de cárcel por celebrar bodas y bautizos y por apropiarse de las colectas de un convento de religiosas.

Unos meses después protagonizó una espectacular fuga al conseguir salir por la puerta principal de la cárcel con una falsa orden de excarcelación.

En abril pasado, Tobaja dijo a Efe en la prisión de Guayama, en el sur, donde cumplía condena, que era víctima de una conspiración, que nunca fue condenado por los supuestos fraudes que se le imputaban la primera vez y que la pena que cumplía era sólo por una fuga que tampoco él había planificado.

Tobaja insistió en que realmente era sacerdote, pero que al negarse a seguir participando en una supuesta trama de lavado de dinero de la Iglesia con obras de arte comenzó contra él "una persecución brutal" de una elite católica.

Por su parte, el arzobispo de San Juan, monseñor Roberto González Nieves, indicó hoy a Efe que Tobaja "no era un sacerdote, no podía darse a conocer como un sacerdote. Él estuvo algunos meses en una parroquia trabajando como sacerdote sin mi conocimiento y mi autorización".

El arzobispo puertorriqueño explicó que para que cualquier sacerdote ofrezca sus servicios en una parroquia de Puerto Rico debe contar con su autorización.

González Nieves calificó la historia de Tobaja como "un episodio muy lamentable" e indicó que él personalmente había llamado al arzobispado de Sevilla para comprobar que efectivamente el restaurador de arte no había sido ordenado allí "ni en ningún lugar de España".

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