La Hispalense levanta la suspensión del Premio a la Jubilación Voluntaria
Los docentes que lo solicitaron el pasado curso serán los últimos en beneficiarse.
Sí habrá, finalmente, Premio a la Jubilación Voluntaria para los profesores de la Universidad de Sevilla. Después de un año de suspensión de esta medida debido a las dudas planteadas sobre su legalidad, la Universidad de Sevilla ya ha comunicado a los interesados que, tras el visto bueno del Tribunal de Cuentas y del Consejo Consultivo de Andalucía, se han despejado todos los obstáculos para acogerse a este premio que tiene como fin último el rejuvenecimiento de la plantilla docente. Eso sí, la institución universitaria deja claro que los últimos profesores que podrán percibir el Premio a la Jubilación Voluntaria serán los 59 que lo solicitaron el pasado curso 2011-2012 para hacerlo efectivo durante el presente 2012-2013. El incentivo, a partir de ahora, desaparece.
El Premio a la Jubilación Voluntaria es un incentivo que la Universidad de Sevilla puso en marcha en 2006 según el cual los docentes que tuviesen más de 60 años de edad y 30 años de servicios prestados en la Hispalense tenían derecho a retirarse recibiendo un complemento de entre 300 y 400 euros mensuales hasta los 70 años, lo que suponía garantizar el mismo nivel adquisitivo que un profesor en activo sin complementos. Sin embargo, en junio del año pasado el Tribunal de Cuentas abrió una investigación por indicación de la Fiscalía para esclarecer su posible ilegalidad y el rector de la Universidad de Sevilla, Antonio Ramírez de Arellano, decidió suspender la convocatoria "desde el convencimiento de estar preservando los intereses del profesorado, toda vez que su jubilación, situación que en todo caso tiene un carácter irreversible, puede verse afectada en sus condiciones como consecuencia del procedimiento iniciado por el Tribunal de Cuentas". Finalmente, todos los informes avalan que el complemento es legal.
La Universidad de Sevilla ha defendido siempre que el Premio a la Jubilación Voluntaria suponía un "ahorro", ya que "resultaba más barato contratar a un profesor joven que pagar el sueldo a uno antiguo". Además, esta medida suponía la renovación de la plantilla durante una época en la que la Universidad de Sevilla se ha tenido que adaptar al nuevo Espacio de Educación Superior (Plan Bolonia). Sin embargo, debido a la actual prohibición de reponer a más de un 10% de los profesores que se jubilan, los números ya no salen. A la Universidad le interesa que todos los profesores sigan en sus puestos el mayor tiempo posible para no perder plantilla.
La Universidad de Sevilla aprobó el pasado 20 de diciembre de 2011 una nueva convocatoria del Premio a la que se habían acogido 59 docentes. Sin embargo, la Hispalense se encontró en 2012 con los peros legales de la Fiscalía, que afectaban también a otras 33 universidades españolas y que obligaron a su suspensión hasta el desbloqueo actual de la situación. La Universidad, por tanto, decidió dejar de incentivar las jubilaciones voluntarias como medida de cautela ante la investigación del Tribunal.
La cuantía a percibir por cada profesor procedía del fondo de acción social universitario y variaba en función de los cargos académicos del beneficiado y su edad. De igual manera, sólo se atendía un máximo de tres solicitudes por cada área de conocimiento, con el intento de equilibrar la plantilla docente. En todo caso prevalecía la petición del profesor que llevara más años de servicio en la Universidad.
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