Historia de una 'Amada' Invencible

Calle rioja

Escenario. TVE estrenó la versión de 'La española inglesa', novela ejemplar de Cervantes cuya protagonista viaja desde Londres hasta una casa junto al convento de Santa Paula.

El matrimonio MacGarry, residentes en Londres, junto a la casa donde vivía la 'española inglesa'.
Francisco Correal

13 de noviembre 2015 - 05:03

DONALD MacGarry pasea con su esposa, Deindre, junto al convento de Santa Paula. No saben que en la casa "frontera", como se lee en la placa y lo escribe Cervantes, imaginó el escritor universal que vivía Isabela, la protagonista de La española inglesa. El martes emitió Televisión Española una adaptación, aperitivo de los actos previos al cuarto centenario del nacimiento de su autor. Londres es junto a Sevilla, Cádiz, Argel y Génova una de las ciudades donde transcurre la acción de esta Amada Invencible. El matrimonio MacGarry tiene su particular española inglesa. Están de vacaciones en Sevilla y en Madrid vive un hijo que trabaja en una academia de idiomas, casado con una española.

Todo es isabelino en esta zona. Junto a la casa donde residía Isabela, la prometida del inglés Ricardo, se ve la torre de la iglesia de Santa Isabel. "Con dos cruces de Malta", apunta Rafael Puerto, 35 años, que trabaja en la academia Habla World, y pasea por la zona con su amigo Manuel Galiano, aficionado a la historia. Ven en la historia de Cervantes una prueba de lo que Sevilla significó como ciudad "donde se inicia la modernidad y la complejidad".

A Cervantes le da vida en la serie Miguel Rellán, un actor formado en el Instituto de Teatro de Sevilla. En el reparto hay actrices sevillanas de cuna, como Mercedes Hoyos, o de adopción, caso de Ana Wagener, Goya por La voz dormida que hace tres décadas salvó milagrosamente la vida cuando se cayó el decorado de los Cuentos de la Alhambra en el teatro Lope de Vega en la versión que dirigió José Luis Castro.

La española inglesa es la historia de una niña de siete años raptada por unos ingleses en el asedio de Cádiz. Crece en la corte de la reina Isabel de Inglaterra (Lola Herrera) y se enamora de ella Ricardo (Carles Francino, hijo del periodista del mismo nombre). Los dos pasan muchas vicisitudes. En Londres se produce el reencuentro con sus padres y la familia regresa a Andalucía. Primero a Cádiz, después a Sevilla, donde una sobrina de su padre, mercader de oficio, era monja de Santa Paula. Igual que a Ricardo le prepararon una boda a la carta con una escocesa, a la española inglesa (Macarena García, Goya por Blancanieves) le apañan las nupcias con un Pérez de Guzmán. Antes prefiere profesar los hábitos como su prima.

Ricardo tiene que luchar contra los elementos -para Cervantes, el Gran Turco- y su amada se sume en la melancolía. "Jamás visitó el río", escribe Cervantes, "ni pasó a Triana, ni vio el común regocijo en el campo de Tablada y puerta de Jerez el día, si lo hace claro, de San Sebastián, celebrado de tanta gente que apenas se puede reducir a número".

La española inglesa, dirá al final Rellán por boca de Cervantes, "nos podría enseñar cuánto puede la virtud y cuánto la hermosura". Al final triunfa el amor con unos cánones de la época. Los que resume la reina de Inglaterra cuando invita al joven Ricardo a embarcarse en difícil empresa: "Id con Dios, que, pues vais enamorado, como imagino, grandes cosas me prometo de vuestras hazañas; felice fuera el rey batallador que tuviera en su ejército diez mil soldados amantes, que esperan que el premio de sus victorias había de ser gozar de sus amadas".

El matrimonio MacGarry aprovecha la media hora que tiene para visitar el convento de Santa Paula. Les abre una monja africana, heredera de aquel legado de religiosas que celebran el triunfo final de los enamorados. Esta película piloto, dirigida por Marco Castillo, se rodó en Toledo, Pedraza (Segovia), Guadalajara y Chinchón, la patria chica de José Sacristán. Escenarios castellanos para una historia muy andaluza.

La presencia de Rellán, Wagener y Mercedes Hoyos muestra la excelente salud de la escuela sevillana. Es raro el día en el que no aparezca en alguna película la ciudad o los hijos que en ella nacieron o aprendieron el oficio. En fechas recientes, se pudo ver a Verónica Sánchez en La montaña rusa, de Emilio Martínez Lázaro, el rey Midas de los apellidos vascos y catalanes, o a Antonio Garrido en Fin, thriller de Jorge Torregrosa. Si uno cambia de canal, se encuentra a Alex O'Dogherty en el programa de ciencia de La 2 que presenta Ángel Martín; y si apaga la tele y sale a la calle, ve a Antonio de la Torre tomando un café en la terraza del bar Aguilar.

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