TEMPORAL
Así está Matalascañas tras los destrozos por la borrasca este fin de semana

El Macarena duplica las cirugías de columna en la última década

La creación de la Unidad de Raquis en 2008 ha supuesto un destacable impulso en esta asistencia

El doctor Manuel Rovira, responsable de la Unidad de Raquis en el Hospital Macarena.
Noelia Márquez

04 de enero 2016 - 05:03

El Hospital Macarena ha duplicado las cirugías de columna en la última década. La creación de la Unidad de Raquis en 2008 ha supuesto un destacable impulso en esta asistencia mediante la incorporación de un modelo basado en la coordinación de los servicios hospitalarios implicados (Unidad del Dolor, Psiquiatría, Neurofisiología, Anestesia y Rehabilitación) y en el refuerzo del equipo. "La unidad cuenta en la actualidad con cinco cirujanos, uno o dos médicos residentes y cinco quirófanos a pleno rendimiento", explica el doctor Manuel Rovira, responsable de la Unidad de Raquis en el Hospital Universitario.

Cada semana este equipo interviene a una media de diez o doce pacientes (unos 350 al año); mientras que hace una década el volumen de intervenciones era prácticamente la mitad, en torno a cinco o seis cirugías a la semana.

La incorporación de nuevas técnicas, así como la aparición de nuevos implantes, ha permitido ampliar las posibilidades quirúrgicas para problemas severos que afectan a la columna, que suelen causar incapacidad y dolor intenso. El aumento de la capacidad para intervenir casos de gran complejidad responde también, en gran medida, a la especialización, la coordinación y al alto índice de ocupación de los quirófanos (el 80% del tiempo en las cinco salas del raquis es ocupado por los actos quirúrgicos y apenas un 20% está dedicado a la preparación que incluye la limpieza así como el traslado del paciente). "Es fundamental eliminar los tiempos muertos de los quirófanos", explica el doctor Rovira, al incidir en que "estos tiempos muertos llegan a consumir casi la mitad de los días de quirófano".

Además de atender los casos del área hospitalaria Macarena, esta Unidad de Raquis también se encarga de casos complejos procedentes de otras provincias y comunidades autónomas. El mayor volumen de intervenciones en estos quirófanos se debe a problemas degenerativos de la columna vertebral (estenosis, hernias discales, enfermedad discal degenerativa y fracturas vertebrales); tumores y deformidades. "Hace unos 20 años los problemas por patologías degenerativas prácticamente dependían de tratamientos médicos (fármacos), pero ahora con los nuevos avances en los implantes se ha conseguido abordar estos casos mediante cirugías en procesos tan complejos como, por ejemplo, la sustitución de una vértebra", añade el especialista.

El 80% de los tratamientos quirúrgicos en la Unidad de Raquis están motivados por patologías degenerativas, con una edad media de los pacientes que ronda los 50 años. El equipo ha detectado en los últimos años cómo ha ido creciendo este problema, que se achaca al envejecimiento, en personas jóvenes de alrededor de 20 años. "Hemos comprobado un aumento de estos problemas en jóvenes que realizan mucho ejercicio físico principalmente en gimnasios", asevera el doctor Rovira, quien advierte de los efectos nocivos sobre las articulaciones que pueden acarrear los excesos en la práctica de deporte.

En cuanto a las deformidades más comunes destaca la escoliosis idiopática del adolescente que afecta principalmente a niñas de entre 12 y 15 años; seguidas por las hemivértebras (anomalía congénita en las vértebras). "Cada caso lo seleccionamos minuciosamente de modo que a la hora de entrar en quirófano estamos seguros al 100% de que vamos a mejorar la calidad de vida del paciente", añade el doctor Rovira. Los problemas severos de la columna suelen mermar en gran medida la vida de los afectados por el dolor y la discapacidad que genera para realizar tareas domésticas.

El aumento de la esperanza de vida y las nuevas posibilidades quirúrgicas han generado un importante aumento en la demanda asistencial de la Unidad de Raquis en el Macarena. "El equipo está muy implicado. En apenas 24 horas las secuelas de estos problemas pueden agravarse. Por ejemplo, un día un paciente sufrió un problema que fue detectado a las seis de la tarde; el equipo reaccionó y a las ocho el niño estaba ya en quirófano. El ritmo es muy intenso", concluye el doctor Rovira.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último