Sevilla

La Orden Tercera restaura un valioso retablo barroco de la Virgen del Carmen

  • Continua la recuperación de este templo de la calle Cervantes

  • La intervención ha sido dirigida por Carlos Peñuela

La capilla de la Orden Tercera y el retablo restaurado a la izquierda. La capilla de la Orden Tercera y el retablo restaurado a la izquierda.

La capilla de la Orden Tercera y el retablo restaurado a la izquierda. / José Ángel García

La capilla de la Orden Tercera sigue recuperando sus tesoros. Gracias a los conciertos, organizados por los colegios Buen Pastor y Saint Mary’s School, y la colaboración del Club de Leones, se ha podido restaurar uno de los magníficos retablos barrocos del recoleto templo de la calle Cervantes: el de la Virgen del Carmen. Tanto la estructura lignaria, como la imagen de notable valía, lucen ahora  de manera excelente gracias a la intervención dirigida por Carlos Peñuela Jordán en la que también han participado los profesionales Ana Marín López y José Carlos Córdoba González.

En los últimos años, la capilla de la Orden Tercera Franciscana ha salido de la ruina y el olvido gracias al empeño y el incansable trabajo de personas como Soledad Rojas, recientemente fallecida; o Joaquín Egea, quien ha involucrado a los colegios Buen Pastor y Saint Mary’s School en esta encomiable tarea. “Se ha avanzado mucho en los últimos años. La restauración de este retablo barroco estaba pendiente. Ya se han recuperado la mayoría de los cuadros por la restauradora Inmaculada Espinosa, sólo queda el de la Inmaculada; y era el momento de empezar con las esculturas”, señala Egea.

El retablo de la Virgen del Carmen, en madera dorada y policromada, está fechado hacia la primera mitad del siglo XVIII. El programa iconográfico del mismo se completa con alusiones a las letanías del Rosario de la Santísima Virgen, estando representadas en los diferentes casetones que decoran el retablo.

La imagen de la Virgen del Carmen. La imagen de la Virgen del Carmen.

La imagen de la Virgen del Carmen. / José Ángel García

Los trabajos de conservación y restauración, llevados a cabo entre los meses de junio y septiembre, han consistido en una limpieza de la suciedad acumulada. La fijación de los estratos de preparación, policromía y dorado, que han permitido conservar las capas de color y dorado próximos a desprenderse. La consolidación y desinsectación de la madera. La limpieza química y mecánica del hollín y el polvo adherido en los estratos polícromos, capas pictóricas y de dorado. La retirada y remoción de barnices y repintes de intervenciones anteriores, tanto en la Virgen del Carmen como en el retablo. La reintegración volumétrica y estucado de los elementos y lagunas de preparación existentes, realizando las piezas de madera que faltaban en el retablo y que por saca de puntos digital se colocaron de nuevo. La reintegración cromática. Y, por último, la protección y el barnizado final.

“Es una alegría poder llevar a cabo estas restauraciones. La capilla estaba totalmente perdida y hubo que desalojarla por ruina en dos ocasiones”, indica Egea, que recuerda que los fondos para llevar a cabo los trabajos se recaudan mediante la celebración de conciertos, suspendidos ahora por la pandemia. Para la recuperación del retablo de la Virgen del Carmen, una imagen que los estudiosos vinculan con la Virgen del Rosario de la capilla del Dos de Mayo, ha sido fundamental la colaboración del Club de Leones. “Nos pidieron ayuda y consideramos que era una tarea muy oportuna”, indica su vicepresidente Francisco Pérez, que era presidente cuando se formalizó la donación. 

El restaurador Carlos Peñuelas, Francisco Pérez y Ezequiel Díaz, del Club de Leones, y Joaquín Egea ante el retablo restaurado. El restaurador Carlos Peñuelas, Francisco Pérez y Ezequiel Díaz, del Club de Leones, y Joaquín Egea ante el retablo restaurado.

El restaurador Carlos Peñuelas, Francisco Pérez y Ezequiel Díaz, del Club de Leones, y Joaquín Egea ante el retablo restaurado. / José Ángel García

La capilla de la Orden Tercera Franciscana fue diseñada por Faustino Clemente Rodríguez- Requejo. Una lápida a la entrada recuerda a este personaje que está enterrado justo debajo del retablo de la Virgen del Carmen. Frente al retablo restaurado se encuentra el dedicado a San Clemente, similar en cuanto a construcción, pero que se encuentra en un estado de conservación mucho peor. Su recuperación, cuyo coste está fijado en 20.000 euros, es una de las tareas que queda pendiente. También se acometerá en un futuro la restauración de las tres imágenes del retablo principal de la capilla: la Virgen de la Aurora, San Francisco y Santo Domingo.

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