El Paraninfo se llena para premiar a José Manuel Pumar
El Consejo Social de la Universidad de Sevilla y la CES homenajean al empresario
Hombre de éxito, empresario excelente, extraordinaria calidad humana, tesón, humildad y compromiso con la ciudad son algunos de los calificativos más reiterados ayer en el Paraninfo, un espacio solemne de la Universidad, cuyo aforo quedó completo para rendir homenaje a José Manuel Pumar, presidente de honor de Inmobiliaria del Sur.
Ante familiares, amigos y compañeros en una larga trayectoria, José Manuel Pumar recibió el II Premio del Consejo Social de la Universidad de Sevilla y la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES). Minutos antes de las doce y media no quedó ni una sola silla libre. Varios asistentes al acto permanecieron de pie para atender a las alabanzas que se rindieron al presidente de honor de Inmobiliaria del Sur. "El espíritu y la visión de futuro de José Manuel Pumar le empujó a hacer la salida a bolsa de Inmobiliaria del Sur en 1984, y desde entonces viene experimentando un crecimiento sostenido y equilibrado en todas sus actividades, que ha resguardado a la empresa de los vaivenes propios del panorama económico nacional en general y del sector de la construcción en concreto", afirmó María Luisa García, presidenta del Consejo Social de la Universidad de Sevilla.
El premio que los empresarios de la ciudad y la institución académica entregaron a Pumar tiene la vocación de servir de "estímulo indiscutible para los alumnos en las aulas" además de "reconocer, prestigiar y ejemplarizar una trayectoria emprendedora de éxito", añadió García.
Silencio y aplausos. Antonio Galadí, presidente de la Confederación de Empresarios de Sevilla, reconoció que "en ninguna otra ocasión" observó el Paraninfo lleno. Galadí recordó el importante papel de Pumar en la construcción de una cultura empresarial, "un ejemplo a seguir".
Ricardo Pumar, hijo del homenajeado, ofreció un discurso profundo y sentido. "Primero quiero recordar a su esposa, una aliada de mi padre ante las muchas renuncias que le exigió el trabajo". Más allá de los éxitos en la vida económica, Ricardo quiso ayer destacar la calidad humana de su padre: "con justicia, sencillez, empatía y honestidad mi padre apuesta por equipos humanos sólidos, capaces de superar con complicidad cualquier adversidad. Para mi padre toda persona tiene una habilidad que potenciar".
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