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Sevilla, a la cabeza en mortalidad por cáncer de pulmón y vejiga

  • Un estudio del Centro Nacional de Epidemiología afirma que el riesgo de morir por estos tumores en las provincias de Andalucía occidental es más alto que en otras zonas del país

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Sevilla en rojo. El riesgo de morir por cáncer de pulmón, vejiga y colorrectal en Andalucía Occidental es más alto que en otras zonas del país. Así lo revela un estudio elaborado por investigadores del Centro Nacional de Epidemiología, que muestra la evolución de la tasa de mortalidad de distintos tipos de cáncer desde 1989 a 2008.

Los mapas desarrollados demuestran que no todo es genética. Los factores socioeconómicos y culturales, así como el lugar de residencia, también explican las desigualdades entre las regiones en lo que se refiere a la incidencia de enfermedades. Porque, como apunta Fernando García Benavides, ex presidente de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), "más que el código genético, lo que determina la salud del ciudadano es el código postal". No obstante, fuentes de la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales apuntan que "Andalucía, como el resto del país, se encuentra en la actualidad entre las zonas del mundo y de la Unión Europea con mejores indicadores de salud y mayor esperanza de vida".

El cáncer de pulmón es el más frecuente en España, sobre todo en hombres, pero es en Sevilla, Huelva y Cádiz donde se registra una mayor tasa de mortalidad, según el informe elaborado por el equipo del epidemiólogo Gonzalo López-Abente y publicado recientemente en la revista BMC Cancer. En estos atlas se aprecia cómo en los últimos 20 años el riesgo de morir por esta enfermedad ha disminuido, gracias principalmente a las campañas de prevención sobre el consumo del tabaco, el principal factor de riesgo tanto en el cáncer de pulmón como en el de vejiga.

García Benavides, presidente hasta septiembre de la SEE, hace un llamamiento a la cautela antes de extraer conclusiones rápidas y remarca que "a la mayoría de las personas no les pasará nada", ya que estos atlas muestran "riesgos relativos, no absolutos". Es decir, la cifra sobre la que se realiza la comparación es de por sí muy baja, por tanto, el incremento no resulta alarmante para los expertos. "No hay que coger la maleta e irse".

Más recientes son los datos del Instituto de Salud Carlos III, que indican que en 2012 fallecieron en Sevilla 701 hombres y 107 mujeres por cáncer de pulmón. Estas cifras convirtieron a Sevilla en la segunda provincia con más defunciones masculinas, sólo por detrás de Palencia y seguida por Huelva y Cádiz, en ese orden. En el caso del cáncer de colon, en Sevilla fallecieron 288 hombres y 151 mujeres en 2012. Aquí, la provincia también se sitúa en segunda posición detrás de Palencia nuevamente si se tiene en cuenta la tasa de mortalidad por cada 100.000 habitantes.

Luis de la Cruz, coordinador del servicio de Oncología Médica del Hospital Virgen Macarena desde hace un año, apunta que la alta tasa de mortalidad preocupa al colectivo médico. "Al contrario de lo que ocurre con el cáncer de mama o de colon, en el de pulmón es más difícil dar un diagnóstico precoz y los tratamientos son más complejos", explica el doctor. "Se han llevado a cabo estudios para analizar si resultaría eficaz la implantación de un cribado de pulmón, pero los resultados fueron negativos, se demostró que esta medida no disminuiría la tasa de mortalidad", señala Luis de la Cruz. "Lo que hay que erradicar es el hábito del tabaco, un riesgo tanto para los fumadores activos como para los pasivos".

El informe del equipo de López-Abente también señala que la mayor tasa de mortalidad por cáncer de vejiga en España se concentra en los pueblos de Sevilla, Cádiz y Huelva, con su Polo Químico. El epidemiólogo, en otro estudio, manifiesta que los vecinos de los municipios cercanos a industrias cementeras tienen un 10% más de riesgo de morir por cáncer colorrectal que aquellos situados a más de cinco kilómetros.

En el lado totalmente opuesto se encontraría el cáncer de estómago, que se concentra en el norte del país, y que está especialmente vinculado con la alimentación. "Es una hipótesis, pero los productos curados y el escaso consumo de frutas y verduras puede influir", señala el antiguo presidente de la SEE.

La Junta de Andalucía pide que el uso de la tasa de mortalidad como indicador del estado de salud se utilice con prudencia, ya que estos atlas reflejan una historia de salud pasada: "En el caso de los tumores más frecuentes, entre la exposición de los principales factores de riesgo y la aparición de la enfermedad o la muerte pasa un largo periodo de tiempo", confirman fuentes de la Administración andaluza.

Fernando García Benavides, catedrático de Salud Pública en la Pompeu Fabra de Barcelona, insta a las autoridades públicas a intervenir para reducir los factores de riesgo porque "la salud no depende únicamente de los hospitales, sino también del estado del agua, de la calidad del aire, de la existencia de zonas verdes y del tráfico, por ejemplo". García Benavides afirma que el estudio del Centro Nacional de Epidemiología "debería servir para el desarrollo de nuevas políticas públicas", así como para la promoción, por parte de las administraciones públicas, de hábitos de vida saludable, como la actividad física: "El servicio de alquiler público de bicicletas, como Sevici, en un buen ejemplo, pues fomenta el ejercicio a la vez que se controla la contaminación de los coches".

La Junta de Andalucía, por su parte, afirma que en los últimos años, desde el ámbito sanitario y medioambiental, se han realizando estudios para detectar la existencia de riesgos para la salud y para conocer el estado de salud de las poblaciones residentes en áreas industrializadas de Andalucía. Concretamente, según confirman fuentes de la Administración Pública, la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales ha realizado 12 estudios epidemiológicos en los últimos ocho años.

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