La aldaba
Carlos Navarro Antolín
¡Moción de censura en Los Remedios!
Pidieron la licencia administrativa y se la concedieron. Invirtieron en la apertura de un negocio, pero la Justicia declaró nula la licencia unos años después, por lo que tuvieron que cerrar y perder lo invertido. La clave está en que estos empresarios nunca debieron recibir la licencia, por eso deben ser indemnizados por quien la concedió. El mismo día que el Ayuntamiento anuncia su intención de revocar la licencia de apertura de El Gallo Negro, bar de copas de la calle Arfe que acumula denuncias y quejas vecinales, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) hace pública una sentencia que obliga al Consistorio a indemnizar con cerca de 300.000 euros a los mismos empresarios pero por una licencia indebidamente concedida a una discoteca que funcionó en el número 184 de la calle Pagés del Corro, que hace esquina con Salado. Los hechos se remontan al año 2001, cuando el Ayuntamiento concedió licencia a la discoteca People, una decisión impugnada por la comunidad de propietarios del número 10 de la avenida República Argentina, que alegó que la calle estaba incluida desde ese mismo año en una Zona Acústicamente Saturada (ZAS) por acuerdo del propio gobierno local. Los empresarios invirtieron casi 400.000 euros en un negocio que el Ayuntamiento había bendecido con el permiso correspondiente. El Ayuntamiento tuvo que anular todas las licencias en enero de 2005 en cumplimiento de una sentencia judicial que daba razón a los vecinos denunciantes. Por este motivo, los empresarios presentaron una reclamación de responsabilidad patrimonial contra el Ayuntamiento en concepto de daños y perjuicios.
El TSJA confirma ahora la sentencia del juzgado de lo contencioso administrativo número 1 que, con fecha de diciembre de 2010, daba la razón a los empresarios. La Justicia entiende que la anulación de las licencias concedidas en virtud de la sentencia judicial "se sustenta en haber procedido la Administración en contra de la normativa de aplicación promulgada por ella misma". La misma sentencia recalca que el Ayuntamiento obró "contra sus propios actos", pues en julio de 2001 aprobó la declaración de Zona Acústicamente Saturada (ZAS) que incluía a la calle Pagés del Corro durante tres años, período en el que no se podían conceder nuevas licencias a bares y discotecas por la acumulación de ruidos registrada.
El juzgado de lo Contencioso-Administrativo fijó la indemnización en 235.037 euros. El TSJA acaba de confirmar esta sentencia al descartar el recurso interpuesto en su momento por el Ayuntamiento de Sevilla. A esta cantidad hay que sumar las costas que ha impuesto el Alto Tribunal y los intereses de demora, lo que aumentan la cuantía a cerca de 300.000 euros.
Acerca de la licencia de El Gallo Negro
El Ayuntamiento ha anunciado que por "cuestiones administrativas" revocará la licencia de apertura del bar de copas El Gallo Negro, en el número 7 de la calle Arfe. El abogado de la empresa Pentágono Arenal, S.L., Joaquín Moeckel, advierte que el establecimiento cuenta con una licencia "plenamente vigente". En el local funcionó durante muchos años la cafetería Los Príncipes de acuerdo con una licencia concedida en el expediente 156/91. Cuando el titular de la cafetería abandonó el local por finalización del arrendamiento e imposibilidad de alcanzar un acuerdo para prorrogarlo, quiso renunciar a la licencia el 6 de julio de 2012, pero el propietario del local tramitó mediante una declaración responsable el cambio de titularidad con fecha de 20 de junio mediante el expediente 1204/12: "Por eso la renuncia del antiguo inquilino no es válida al ser posterior". Moeckel sentenció: "El anterior inquilino quiso fastidiar a la propiedad anulando la licencia de actividad del local para imposibilitar un nuevo arrendamiento para bar, sabiendo que se trata de una zona saturada en la que no se hubiera podido conceder una nueva licencia. Aquí está la clave de esta historia. Pero el dueño obró antes".
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