El jefe de la Udyco tumba la versión exculpatoria de Lars Sepúlveda

Asegura que sospechó de este agente porque la Guardia Civil investigaba su "relación con un grupo de traficantes"

El ex agente Lars Sepúlveda, en el juzgado de guardia.
Jorge Muñoz

23 de enero 2013 - 05:03

El jefe de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de Sevilla, Francisco T. P., negó ayer que ordenara al ex agente Lars Sepúlveda la elaboración de paquetes falsos de droga con los que se sustituyeron los 154 kilos de cocaína y heroína que fueron robados de los calabozos de la Jefatura Superior de Policía.

El funcionario aseguró en su declaración en el juicio que se sigue en la Audiencia de Sevilla que sus primeras sospechas sobre el autor del robo recayeron precisamente en Lars Sepúlveda porque aproximadamente un mes antes de que se destapara la sustracción -algo que sucedió en junio de 2008- el nombre de Lars había aparecido en una investigación de la Guardia Civil y el servicio de Vigilancia Aduanera relacionada con un grupo de traficantes.

El jefe de la Udyco dijo que entonces se puso en contacto con el capitán de la Guardia Civil que estaba al mando de la investigación, quien le confirmó que la persona que aparecía en su investigación era el mismo policía, por lo que "las alarmas se dispararon", expresó gráficamente Francisco T. P.

El responsable de la unidad de drogas confirmó que cambió en varias ocasiones de grupo dentro de la Udyco a Lars Sepúlveda por las continuas "quejas de sus compañeros por el comportamiento" del agente, lo que había llevado a que "no quisieran trabajar con él".

Francisco T. P. indicó que ante estas quejas, el agente le comentó que estaba atravesando una situación "personal muy grave", llegando a decirle que su mujer tenía cáncer, algo que resultó ser mentira, y también reveló que le hizo una "advertencia" por su relación con Manuel Alonso Núñez -también imputado por el robo de la droga-, quien estaba vinculado al mundo de la droga como "comisionista", que cobraba comisiones por trasladar estupefacientes, aseveró el responsable policial.

En cuanto a la seguridad de los calabozos donde se guardaba las sustancias intervenidas en las operaciones policiales, el inspector jefe aseguró que las llaves estaban en su poder, que las guardaba en su caja fuerte cuando se marchaba de la Jefatura, y que siempre se las tenían que pedir "personalmente" el jefe de grupo, no un policía de la escala básica, siempre que se iba a bajar a dichas dependencias para introducir o sacar las sustancias. Además de la llave maestra de los calabozos, había dos candados que él mismo había solicitado que se pusieran, si bien el jefe de la Udyco explicó que cuando se destapó el robo se comprobó con sorpresa que ambos candados se abrían "con la misma llave". Francisco T. P. señaló que desconocía que hubiese cuatro juegos de llaves similares en la Jefatura Superior de Policía.

Para el inspector, el ex agente acusado "únicamente pudo tener acceso a la llave a través de su jefe de grupo" y recordó que en una ocasión se presentó Lars Sepúlveda con otro compañero para solicitarle la llave y no se la dio, diciéndole al jefe de su grupo que era él quién tenía que pedirla.

El jefe de la Udyco ha negado tajantemente que propusiera a Lars Sepúlveda la elaboración de paquetes simulados de droga, ya que, según ha explicado, esa "no es una práctica de la Udyco".

Francisco T. P. confirmó que el acusado solicitó una excedencia uno o dos meses antes de que se descubriera la sustracción de los 154 kilos de cocaína y heroína.

En la sesión de este martes también declararon otros policías de la unidad contra el narcotráfico, entre ellos el que fuera jefe del grupo II de la Udyco, que criticó las condiciones en las que se encontraban las instalaciones utilizadas como depósito de la droga, ya que, según dijo, en las mismas no había una buena iluminación por lo que cuando accedían a ellas tenían que "llevar una linterna". En la actualidad, esa falta de luz sigue sin solucionarse.

Este inspector ha dicho que un confidente le dijo que en el robo de la droga estaban implicados Lars Sepúlveda y otro policía, pero "para nada" sospechó del jefe de la Udyco.

El juicio continuará este miércoles con la declaración de una testigo protegida a la que presuntamente la mujer de Manuel Alonso habría confesado la participación de su marido en el robo de la droga y de un policía.

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