La Velá de Triana se adelantó en Jerusalén

Calle Rioja

La Velá de Triana se adelantó en Jerusalén / 1. Eucaristía En La Iglesia De Getsemaní O De Las Naciones. Tiene Doce Cúpulas, Una De Ellas Donada Por España. 2. El Arzobispo De Sevilla, Junto A Marcelino Manzano, En Una Barca Sobre El Lago De Tiberiades. 3. Una Barca Como Altar En Magdala, Patria De María Magdalena, En La Iglesia Duc In Altum. 4. La Primera Misa La Celebró Monseñor Saiz Meneses En La Iglesia De La Anunciación De Nazaret, La Ciudad Donde Vivió Jesús.
Francisco Correal

17 de julio 2023 - 05:00

Ya están pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusalén. Y la letra del salmo se hizo realidad. En el vuelo de regreso Tel-Aviv-Madrid, entre el aeropuerto Ben Gurión y el aeropuerto Adolfo Suárez, el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, va profundamente dormido. No es el sueño de Jacob, tampoco el de los apóstoles que se durmieron en la Oración en el Huerto. Es el sueño del cansancio y de los frutos después de una semana agotadora. “Fuisteis como peregrinos y volvéis como apóstoles”, nos dice tras su primera peregrinación a Tierra Santa como arzobispo de Sevilla. En 1985, un año después de su ordenación sacerdotal en Toledo, ya viajó a los Santos Lugares siendo párroco del pueblo toledano de Anchura de los Montes.

Salimos el 7 de julio, el día que empezaban los Sanfermines, el Tour de Francia y la campaña electoral. También el de nuestro aniversario de boda. Una expedición de 120 peregrinos. La peregrinación número 59 de Antonio Távora, hermano mayor de Santa Marta y director de Viajes Triana. Todo empezó en Nazaret, donde Jesús desarrolla su vida oculta hasta los treinta años. Cuando se convierte en piedra de escándalo y hace decir a Natanael: “¿Pero de Nazaret puede salir algo bueno?”. En el hotel Legacy de Nazaret trabaja María. Madre cristiana (nacida en Barcelona), abuelo madrileño, padre musulmán, ella nació en Nazaret, donde los rótulos en hebreo y árabe conviven con reclamos comerciales occidentales: H&M, Zara, Ikea.

La primera Eucaristía tendrá lugar en la Iglesia de la Anunciación donde está la gruta en la que el arcángel Gabriel se le apareció a la Virgen María. El Sí que cambió la historia del mundo. En el patio, un centenar de advocaciones marianas de todo el mundo. Cuatro son españolas: la Virgen de Montserrat, la de los Desamparados de Valencia, la de la Candelaria de Canarias y la Pastora sevillana de la calle Amparo.

En esta peregrinación se han vivido tres renovaciones sacramentales. En el segundo día, la renovación de los votos matrimoniales en Caná de Galilea, el primer milagro de Jesús, cuando invitado con su madre a una boda convirtió el agua en vino. Renovamos la alianza todos los matrimonios. Todas las historias. Miryam, sevillana, conoció a Manolo, canario, estudiando Historia del Arte, alumnos de Valdivieso y Teodoro Falcón. Ricardo, sevillano, se enamoró de Peggy, de Minnesota, en Washington, y ambos regentan una clínica de quiropráctica. Ana María se casó el Sábado Santo de 1978 ante la Virgen de la O.

Tiberias es el nombre romano de la ciudad donde está el lago Tiberiades. Donde Jesús se hizo acompañar de dos parejas de hermanos: Andrés y Pedro, Santiago y Juan. Cuatro discípulos, como los cuatro tripulantes de la embarcación, que se sumaron a los cinco minutos de silencio y reflexión en unas aguas que de vez en cuando surcaba alguna moto náutica.

Magdala era la ciudad de María Magdalena. La Eucaristía, con Tiberiades de fondo, se celebró en un altar en forma de barca. La iglesia se llama Duc in Altum (Rema Mar Adentro). El lema del arzobispo de la diócesis hispalense que reza en el pectoral que le regaló Ricard María Carles cuando lo ordenó obispo de Tarrasa el 15 de diciembre de 2001, la misma cruz que aquél recibió de Juan Pablo II al nombrarlo arzobispo de Barcelona. En la iglesia, mosaicos de los doce apóstoles. Nos sentamos muy cerca del de Judas Iscariote.

Jericó es una modestísima población que sin embargo consta como la ciudad amurallada más antigua del mundo. Que inmortalizó las trompetas de Josué cuando la conquistó. Aquí está el Monte de las Tentaciones. Hay un monasterio incrustado en la montaña al que se llega por un funicular. Jericó es territorio de la Autoridad Palestina. Es donde Zaqueo, bajo de estatura, se subió a un sicomoro para ver bien a Jesús, que después comería en su casa. El árbol está encerrado en una parcela de la iglesia ruso-ortodoxa, que cobra por fotografiarse a su lado. Marcelino Manzano, uno de los cuatro sacerdotes de la peregrinación, explica que Zaqueo aparece en el misterio de la Borriquita sobre una palmera “aunque ni el árbol era una palmera, ni fue en Domingo de Ramos ni en Jerusalén”. Comida en Jericó, donde los anfitriones le regalan una tarta a Blanca Milán, que ha cumplido 33 años, la edad de Cristo, en Tierra Santa.

De Cafarnaún dicen los carteles que es la Ciudad de Cristo. Aquí hizo dos de sus milagros, el de sacar el demonio a Jairo y la curación de la suegra de Pedro, originario de esta localidad también situada en los bordes del mar de Galilea. El río Jordán llega herido al Mar Muerto. Nuevo rito bautismal. Con santa paciencia, Saiz Meneses echa agua sobre las cabezas de los 120 peregrinos. La distancia entre Jordania e Israel (ondean las banderas de estos países en ambas orillas) es menor que la que separa a Sevilla de Triana en el Guadalquivir.

Belén también forma parte de la Autoridad Palestina, aunque Yaser Arafat dejó escrito que el alcalde por decreto tenía que ser cristiano en atención a quien nació en esta humilde localidad. La mayoría de la población es musulmana, aunque la minoría restante profesa la fe que atrae cada año a miles de peregrinos y turistas. El hombre de Nazaret nació en Belén, donde sus padres viajaron para empadronarse. En la Gruta de la Leche se refugió la Sagrada Familia antes de emprender su huida a Egipto. El mismo lugar donde estuvo el rey David y san Jerónimo vivió más de treinta años mientras traducía del hebreo y el griego al latín la Biblia (la Vulgata). En verano el Ateneo de Sevilla anuncia quiénes serán los Reyes Magos y empieza en Estepa la preparación de mantecados y polvorones. En la iglesia de Santa Catalina de Belén, la parte cristiana de la Basílica de la Natividad donde también se celebran los ritos griego-ortodoxo y armenio, los peregrinos cantan villancicos durante toda la Eucaristía. Visitamos la Iglesia del Padrenuestro, con la oración plasmada en un centenar de idiomas. En catalán y en vasco junto a las versiones en bengalí, zulú y gaélico. Está también en valenciano, mallorquín y hasta en aragonés. “Dios es aragonés”, escribía el cura y periodista Manuel de Unciti en su libro Teología en vaqueros.

Jerusalén debe su nombre a una divinidad pagana de los jebuseos, Ura-Salem. Una ciudad que construye el rey David y funda su hijo Salomón. Desde las montañas que circundan el recinto amurallado, la guía, Evelyn, guatemalteca, va señalando los escenarios: la casa de Caifás, el palacio de Herodes, la Fortaleza Antonia donde gobernaba Pilatos. Los agentes políticos de la Pasión y muerte de Jesús, el que entró triunfal por la Puerta de la Misericordia. El gps de momentos de Jesús en esta ciudad es inabarcable. Ha pasado del desierto de Galilea y Samaria a la jungla de Judea. La iglesia de Santa Ana está tal como la construyeron los cruzados, que conquistan Jerusalén el 15 de julio de 1099. En esta iglesia se vive un adelanto de la Velá de Triana. La regentan los Padres Blancos. Al frente, un misionero francés de Toulouse. Manuel Soria, delegado diocesano de peregrinaciones y nuevo párroco de Santa Ana, la catedral de Triana, está en su salsa. Fátima, una de las peregrinas, dirige la orquesta en la nana trianera y la Salve Rociera. Fue la misma que leyó los misterios del Rosario en la ascensión a la iglesia de la Visitación, en Ain-Karen, donde se produce el encuentro de María con su prima Isabel, la madre de Juan Bautista, el discípulo más amado, el que une el Antiguo Testamento con el Nuevo, el que se alimentaba de saltamontes y miel silvestre.

En la iglesia de la Dormición de la Virgen, el arzobispo delega en sus sacerdotes. “Que trabajen los curas”, bromea. Y Soria y Marcelino explican las dos teorías de la Ascensión de la Virgen, la de Éfeso y la de Jerusalén. “En el Cenáculo ya hablo yo”, matiza Saiz Meneses. El Cenáculo es el kilómetro cero de la misión de Cristo en la Tierra. El escenario del lavatorio de pies, del Pentecostés, de la institución de la Eucaristía y del sacerdocio. Otro de los grandes momentos de esta peregrinación. El arzobispo preside la renovación de las promesas sacerdotales de los cuatro sacerdotes que le acompañan. Javier Santos ha vivido este viaje como unas bodas de oro. Lo ordenó Bueno Monreal el 16 de diciembre de 1972. Fue uno de los tres curas destinados a los poblados de colonización: Chapatales, Trajano, Maribáñez. “Ya tengo el titular, Javier: de Chapatales a Jerusalén”, le digo. Es capellán del Betis y del hospital de san Lázaro y párroco de la iglesia de la Resurrección, entre la Carretera de Carmona y la Corza. Sus feligreses le han pagado este viaje. Manuel Soria y José Manuel Martínez Santana ya pasaron el Rubicón de sus bodas de plata. Santa Ana en Triana y la Barzola son sus nuevos destinos. Fueron dos de los 37 seminaristas ordenados sacerdotes por Juan Pablo II en su segunda visita a Sevilla, el 12 de junio de 1993, en el palacio de deportes San Pablo. Marcelino Manzano ya viajó a Tierra Santa como párroco de Lora del Río. Lo ordenó monseñor Amigo Vallejo en la Catedral el 16 de septiembre de 2001, cinco días después del 11-S, segunda caída de Constantinopla. Es director espiritual del Seminario Metropolitano.

La Vía Dolorosa está en el barrio árabe de la parte antigua de Jerusalén, uno de los cuatro en el que se subdividió la ciudad, junto a los barrios judío, cristiano y armenio. En esa Vía están señaladas las estaciones del Via Crucis del Nazareno, Dios hecho hombre, hombre hecho guiñapos para salvar a sus semejantes. El arzobispo presidió el Via Crucis que salió de la iglesia de Ecce Homo, en cuyo patio hay un mosaico con la Esperanza de Málaga.

De cinco en cinco se iban turnando los peregrinos para llevar la cruz con la tutela de antiguos costaleros. Cinco mujeres hacen el relevo. La vida comercial, el trasiego continúa: furgonetas de recogida de basura, ciclistas, patinadores, cosarios, algún turista. La Eucaristía final tiene lugar en el Santo Sepulcro. Desde tiempos de Saladino, una familia musulmana tiene la llave de una fortaleza de la fe que es un compendio de credos: el católico, el greco-ortodoxo (donde está el sepulcro vacío, prueba de la Resurrección), el armenio, el copto, el etíope y el sirio, donde está enterrado José de Arimatea, el seguidor clandestino de Jesús que aparece en los pasos de Montserrat y Carretería. Las lecturas evangélicas acompañaron cada momento, desde el calabozo donde fue trasladado Jesús (la casa de Caifás) al lugar del juicio de Pilatos y liberación de Barrabás.

Jerusalén es una mezcla de Ávila y El Cairo con aromas de Marrakech y alardes de la Quinta Avenida. Secuelas de Herodes, de Adriano, de Salomón y de Solimán el Magnífico, desde los arqueros de Canáan a los paracaidistas que sellaron la toma de la ciudad en 1967, en la guerra de los Seis Días. Una ciudad donde no se ven perros y sí muchísimos niños. Tanto árabes jugando a asustar a los viandantes con sus bicicletas cual personajes de Vittorio de Sica como judíos instruidos por sus padres ultraortodoxos en la lectura del Torá junto a la explanada de las mezquitas y el Muro de las Lamentaciones. Un país muy joven, y no sólo porque nació en 1948, tras la guerra que ganó hace 75 años. Año capicúa del 84 en el que se ordenó Saiz Meneses, que dormía relajado en el vuelo Tel-Aviv-Madrid. Un pastor castellano: hijo de Cuenca, cura en Toledo, teólogo en Burgos, capellán castrense en Valladolid, las dos Castillas separadas por el Despeñaperros de Madrid para un obispo que se ha hecho al tiempo y a los tiempos de Sevilla, que viajó con 120 peregrinos y volvió con 120 apóstoles que subieron al Monte Tabor y oyeron misa en Getsemaní.

Al final, el arzobispo entregó un certificado de peregrino a los expedicionarios (el certificado de apóstol hay que ganárselo). La ovación de esta ceremonia se la llevó Josele, el decano de esta aventura espiritual. 80 años, viudo, pudo cumplir su promesa de llevarse sellos de la Anunciación de Nazaret, la Natividad de Belén, Getsemaní (la iglesia de la Agonía) y el Santo Sepulcro de Jerusalén para la patrona de su pueblo, Castilblanco de los Arroyos, Nuestra Señora de Escardiel.

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