Los andamios regresan a la Giralda durante 20 meses

Patrimonio

Urbanismo autoriza las obras de rehabilitación del remate renacentista de la torre de la Catedral, que luce sin azucenas tras la caída de uno de los grupos escultóricos

El Ayuntamiento de Sevilla cobra una tasa a los peones de limpieza acampados en la Puerta de Jerez

Estado del cuerpo renacentista de la Giralda un día antes de la bajada de las azucenas el pasado sábado. / Juan Carlos Vázquez

Los andamios volverán a la Giralda en los próximos días. El Cabildo de la Catedral ya ha obtenido de la Gerencia de Urbanismo la licencia de obras para arrancar con la que sería la sexta fase de la rehabilitación integral del monumento Patrimonio Mundial. Serán casi dos años de trabajo, esta vez sin interrupciones, para restaurar el cuerpo renacentista que Hernán Ruiz realizó en el siglo XVI.

Las obras llegarán hasta los mismos pies del Giraldillo, hasta la campana San Miguel de las Victorias que se encuentra en el llamado Cuerpo del Reloj y que, precisamente, ejerce de contrapeso a la popular veleta, siendo su vástago un elemento estructural de la escultura. La minuciosa intervención no cerrará la torre a los turistas, aunque dejará una estampa distinta: el armazón de tablones y sin las cuatro azucenas que fueron retiradas el pasado sábado tras caerse uno de los grupos escultóricos a principios de febrero debido a la virulencia del temporal.

Para completar la rehabilitación integral de la Giralda hay que actuar todavía en el cuerpo renacentista, las rampas y cámaras del interior y el Giraldillo. Los técnicos y especialistas contratados por el Cabildo se encuentran realizando en la actualidad todos los estudios pertinentes y redactando los proyectos para ello. La fase más inminente, que ya cuenta con todos los avales, es la del cuerpo renacentista.

Los trabajos en el cuerpo de campanas no afectará a las visitas turísticas

Esta actuación se va a realizar instalando un andamio convencional en el llamado cuerpo de campanas, máximo nivel al que pueden subir los visitantes. Gracias a esta tarima, se podrá trabajar en el interior de las cuatro caras del cuerpo de campanas, aunque una de ellas estará cerrada al público porque será necesario acopiar materiales y subirlos y bajarlos mediante una grúa.

Los trabajos en su totalidad tienen un coste que supera los 1,2 millones, están calculados en 20 meses y no se harán por fases, como sucedió en las caras exteriores del alminar, al tener que desmontar y montar el andamio. Los operarios estarán una serie de meses trabajando en cada uno de los lados y se irán moviendo. La actuación integral también abarca las propias campanas, que serán desmontadas para sustituirle las estructuras de anclaje, como es el caso de las seis interiores.

La intervención también servirá para seguir estudiando el cuerpo o la caña almohade, que continúa por dentro de la construcción renacentista que acopló Hernán Ruiz. Tras finalizar la intervención en el cuerpo de campanas, que abarcará los años 2026 y 2027, el Cabildo acometerá la recuperación del interior de la torre (rampas y cámaras) y el Giraldillo. Todo se está preparando ya para hacerlo sin solución de continuidad, aunque el orden de los trabajos está aún por definir. En la Semana Santa de 2028 ya deberá lucir como nueva.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último