La aldaba
Carlos Navarro Antolín
¡Moción de censura en Los Remedios!
Paco, el titular del estanco número 35 ubicado en plena Plaza de la Encarnación, lleva 31 años tomándole el pulso al devenir de este espacio y de quienes la cruzan a diario. "¿Que si me gustan las setas? Mire, a estas alturas ya me da igual como queden, porque lo que quiero es que se terminen ya", aduce este comerciante que no para de dar explicaciones sobre el traslado de las líneas de Tussam a Ponce de León mientras despacha paquetes de cigarrillos y bonobuses. "Veníamos haciendo las veces de oficina de información, pero a partir del sábado pasado somos prácticamente la central operativa de Tussam", ríe. Paco desconoce todavía si mantendrá su quiosco donde está al término de las obras de las setas, programadas para los primeros meses de 2010: "Es una incógnita más; supongo que lo tendremos que negociar con el Ayuntamiento a la vuelta del verano".
A sus espaldas, Luis López sirve menos cafeles de lo habitual en la barra de la cafetería Spala 2: "Claro que se nota el traslado de Tussam. Yo estoy al cargo de la máquina de café y desde el pasado sábado, cuando dejaron de llegar los autobuses, venimos haciendo hasta un 30% menos de caja". Hasta el sábado, un total de 980 autobuses al día cargaban y descargaban pasajeros a las puestas del negocio en el que trabaja, y ahora, de cerca de un millar se ha pasado a una lanzadera infrautilizada. "Ya no llegamos a los 400 cafés que veníamos poniendo entre las 6:30 y las 12:00; de momento, un tercio se ha esfumado", relata señalando al kilo y medio de café que a las once de la mañana lleva consumido.
Un minorista que ha de cargar cuadros en la calle Cedaceros lleva tres cuartos de hora callejeando en coche para alcanzar su destino. Un policía local lo ayuda en su odisea: A través de la Plaza Cristo de San Pedro y, tras un tramo a contramano, por Ortíz de Zúñiga. José Antonio, el titular del negocio, no cerrará este año por vacaciones: "No puedo. Mantener los clientes es ya una odisea como para decirles que vuelvan en septiembre".
Ayer, los únicos que no pusieron peros al recién estrenado plan de tráfico de la Encarnación fueron los taxistas que esperaban clientes en la parada de la calle Imagen. Por lo pronto estrenaron cambio de ubicación en la acera contraria. "¡A la sombra, por lo menos estamos a la sombra!", se alegraba Antonio Flores, uno de los diez titulares de licencia que aguardan iniciar carrera. "No me parece mal el progreso, y las setas de la Encarnación es algo nuevo, ¿no? Mientras den de comer y sirvan para dar trabajo, bienvenidas sean", sentencia Antonio.
También te puede interesar
Lo último
No hay comentarios