Concentración contra las agresiones a médicos en Sevilla "Cuando un médico va a trabajar asustado, el principal perjudicado es el paciente"

  • Más de medio centenar de sanitarios se dieron cita al mediodía ante las puertas del Hospital Macarena

La concentración convocada por el Sindicato Médico Andaluz en el Hospital Macarena. La concentración convocada por el Sindicato Médico Andaluz en el Hospital Macarena.

La concentración convocada por el Sindicato Médico Andaluz en el Hospital Macarena. / Víctor Rodríguez

"Hemos recibido más de 1.200 agresiones en el último año". Este dato, resaltado por Rafael Carrasco, presidente del Sindicato Médico Andaluz (SMA), es una de las razones de la concentración que ha tenido lugar al mediodía antes las puertas del Hospital Macarena. Más de medio centenar de sanitarios se han dado cita en las escaleras principales del centro tras una pancarta con un claro mensaje: Contra las agresiones tolerancia cero. Tras la pancarta, algunos galenos sostenían pequeños carteles con otro mensaje aún más conciso y más contundente: ¡Stop agresiones!

Carrasco, que ha acompañado a la delegación sevillana del SMA, explica que pretenden "sensibilizar a la opinión pública" y "visibilizar un problema para el desarrollo de sus trabajos". Cree que hacen faltas medidas preventivas como campañas educativas a la población. Al tiempo, que pide a la Consejería de Salud de la Junta otras arquitectónicas como "botones de emergencia conectados a centrales de seguridad o consultas con vías de escape".

Además, le preocupa que exista "una cierta sensación de impunidad" para aquellos que agreden. Por ello, exige medidas judiciales para que los potenciales agresores perciban los riesgos penales de atacar a un trabajador sanitario. Incluso, informa que "la Consejería debería ser quien denuncie, porque algunos compañeros no lo hacen por miedo".

¿Por qué agreden a los médicos?

Agredir a quien te cuida parece inexplicable, pero Carrasco enumera una lista de razones por las que los pacientes amenazan o agreden a los destinados a curarlos: "Suelen ser personas que quieren que se les dé una baja laboral, se les recete un medicamento en concreto o se les atienda con inmediatez aunque no lo necesiten con urgencia". Es decir, "personas que no permiten al médico hacer su diagnóstico".

Él opina que "vivimos en una sociedad cada vez más agresiva e irascible". Algo que se debe paliar con "campañas formativas y sensibilización para que otros pacientes ayuden a evitar estas situaciones". Además, recuerda que los médicos "no son quienes diseñan las políticas sanitarias o reparten los presupuestos". Y acaba con una reflexión que puede resultar tan efectiva como haber detenido 15 minutos su jornada laboral para decir basta: "Cuando un médico va a trabajar asustado, el principal perjudicado es el paciente".

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