Coronavirus Sevilla

Primer fin de semana de alivio de las restricciones: Bullas, casi 300 denuncias e indignación en las redes

  • El dispositivo policial acotó los aforos de personas con sentidos únicos en las calles Sierpes y Tetuán y doble sentido con vallas en la Avenida de la Constitución

  • La hostelería exige horarios continuados

La Policía Local controla el aforo de transeúntes en la Avenida de la Constitución. La Policía Local controla el aforo de transeúntes en la Avenida de la Constitución.

La Policía Local controla el aforo de transeúntes en la Avenida de la Constitución. / José Ángel García

Un simple paseo por el centro de Sevilla durante el pasado fin de semana bastaba para confirmar lo que podía presumirse desde el mismo momento en el que se anunció que las fronteras entre los municipios de la provincia quedaban abiertas, sin límite alguno al movimiento de los vecinos. Y abiertas las puertas, las calles más comerciales se llenaron de peatones; el tráfico se hizo más intenso y los locales comerciales y restaurantes recuperaron, hasta cierto punto, la imagen de otro tiempo, en el que el coronavirus era una ilusión.

La Navidad traerá a Andalucía una desescalada progresiva de las restricciones en vigor en la comunidad a través de dos fases y, la primera de ellas, entraba en vigor el pasado sábado. La apertura de la movilidad entre municipios y la ampliación del horario comercial hasta las 21:00 se convirtieron en una especie de tormenta perfecta para que los sevillanos, encerrados en sus municipios desde el pasado 29 de octubre, tomaran las calles y las carreteras con las grandes superficies como destino preferido, pero también el centro histórico y su animación navideña. 

Presumiendo un incremento sustancial en el número de personas que iban a acudir al centro de la ciudad, el Ayuntamiento reorganizó el dispositivo especial de seguridad, ya habilitado en esta zona desde el fin de semana del puente de la Inmaculada como adelanto a la Navidad del Covid en Sevilla y que ha traído como novedades el aforamiento de las principales calles comerciales del Casco Antiguo, las comprendidas en el eje que discurre desde la Plaza del Duque a la Puerta de Jerez, a fin de restringir el acceso de las personas para evitar momentos de aglomeración que impidan respetar las medidas de seguridad establecidas por las autoridades sanitarias. 

De este modo, lo que ya se había ensayado una semana antes, se intensificó este sábado y domingo en el primer fin de semana de desescalada navideña con un saldo de casi 300 denuncias y 130 conductores identificados. 

La Policía Nacional a caballo por las calles del centro de Sevilla. La Policía Nacional a caballo por las calles del centro de Sevilla.

La Policía Nacional a caballo por las calles del centro de Sevilla. / José Ángel García

El dispositivo de la Policía Local tuvo como ejes de funcionamiento el control de las aglomeraciones en el Casco Antiguo y las zonas comerciales, el seguimiento de todas las medidas incluidas en el estado de alarma, especialmente en cuanto a establecimientos y uso de mascarillas, y la dispersión de cualquier amago de aglomeración en la vía pública para el consumo de alcohol. Para ello, el despliegue policial acotó la circulación de personas por las calles peatonales del centro a través de la puesta en marcha de un sistema de control de aforos con sentidos únicos en las calles Sierpes y Tetuán y doble sentido, separados por vallas, en la Avenida de la Constitución. Además se realizaron durante todo el fin de semana una evaluación con dron de las posibles aglomeraciones y se establecieron distintos puntos de control de tráfico.

El pico, según fuentes policiales consultadas se dio pasadas las 18:00 horas, coincidiendo con el cierre de los bares y restaurantes, que tienen aún fijado su particular toque de queda a esa hora. Una medida para la que el sector de la hostelería sigue sin encontrar una explicación y que aseguran les ha llevado a un fin de semana "de mayor indignación". "Se nos queda la cara de tontos cuando tenemos que cerrar nuestros negocios a las seis de la tarde y comprobamos como centros comerciales, comercios y calles están abarrotadas y como mucho público sigue las fiestas en pisos y casas familiares", manifestó ayer el presidente de la Asociación de Hosteleros de Sevilla, Antonio Luque, como resumen del primer fin de semana de alivio de las medidas restrictivas de las que se han quedado al margen. "Sólo estamos pidiendo que podamos trabajar estas navidades. Que podamos dar meriendas y cenas con horario continuado desde que abrimos hasta que cerramos porque están en juego muchos puestos de trabajo y negocios a las puertas de un enero y febrero que se presume terrorífico", concluyó el hostelero. 

Muelle de Nueva York. Tiempo primaveral en las atracciones Muelle de Nueva York. Tiempo primaveral en las atracciones

Muelle de Nueva York. Tiempo primaveral en las atracciones / José Angel García (Sevilla)

Al bullicio aparentemente controlado de la Avenida de la Constitución y la Puerta de Jerez, epicentro del espectáculo de las luces navideñas, se le unió un reguero de personas deambulando por las vías aledañas, y también el muelle de Nueva York, con atracciones y demás negocios típicos de la época que se avecina, que se convirtió en el plan favorito de las familias, repitiendo escenas que para muchos son impropias del actual escenario de pandemia sanitaria y que provocaron un gran revuelo en las redes sociales. La indignación se apoderó de aquellos que a través de los medios veían desde casa como las calles se llenaban de gente dejando imágenes de otra época. El móvil y la red se convirtieron en el portal de quejas de los más comprometidos con la seriedad de una enfermedad que se ha cobrado más de un millar de muertos en Sevilla y que ven en este alivio de medidas la antesala de la temida tercera ola de la pandemia.  

El resultado, como se ha apuntado anteriormente, 282 denuncias y 130 conductores identificados. El mayor número de infracciones siguen estando relacionadas con el incumplimiento de las medidas incluidas en el estado de alarma como por ejemplo el horario del toque de queda. La Policía Local ha interpuesto sólo en las últimas 48 horas 187 denuncias por esta razón y ha desarrollado 66 actuaciones. El control del uso de mascarillas se ha saldado durante el fin de semana con 49 intervenciones en las que se han interpuesto 59 denuncias. En relación con la hostelería se realizaron intervenciones sobre 12 establecimientos con siete denuncias y un precinto, además de otras 13 actuaciones en otro tipo de negocios, que acabaron con otras tres denuncias. El control del cumplimiento de normativas y aforos en los parques se ha saldado con tres denuncias interpuestas en nueve actuaciones y, por último, en relación con grupos que estuvieran consumiendo alcohol en la vía pública se han realizado 28 actuaciones y 23 denuncias. Igualmente, la Policía Local ha sido identificado a 130 personas en 38 puntos de control de tráfico repartidos por la ciudad.

El concejal de Gobernación y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera, quiso precisar que el dispositivo de la Policía Local puesto en marcha este fin de semana "seguirá reforzándose" e insistió en hacer un llamamiento a la ciudadanía para "evitar aglomeraciones" y "seguir las recomendaciones". "El dispositivo de la Policía Local seguirá reforzándose y trabajando para proteger la salud pública pero es imprescindible la colaboración ciudadana y la responsabilidad. Hay que evitar las aglomeraciones, seguir las recomendaciones y evitar situaciones que puedan poner en riesgo los avances que han conseguido para frenar esta segunda ola del Covid-19", señaló.

El cierre perimetral se ha saldado con casi 500 muertes, más de 27.000 positivos y 30.770 curados

Desde el punto de vista sanitario, habrá que esperar algún tiempo para determinar si el paso dado por el Gobierno andaluz y las ansias de salir a la calle de la ciudadanía tiene o no consecuencias en los números de la pandemia. De momento, el fin de semana se ha saldado con 370 nuevos positivos y 12 muertos, registrando ayer el primer día sin fallecidos de las últimas tres semanas. El cierre perimetral entre el pasado 29 de octubre y este sábado 12 de diciembre deja un notable descenso en la incidencia de la pandemia en la provincia. Los contagios diarios han pasado en los 44 días que van entre ambas fechas de los más de mil que se registraban casi diariamente durante la primera quincena de noviembre a los menos de 200 de media de las últimas dos semanas. La tasa de contagio ha caído a una velocidad de vértigo, pasando de los más de 600 casos por cien mil habitantes que se llegó a alcanzar la semana del 9 al 15 de noviembre a los menos de 100 casos de la actualidad. 

En el periodo restrictivo se han infectado más de 27.000 sevillanos, mientras que el número de pacientes que se han recuperado es de 30.770, por lo que se evidencia que en su conjunto, este tiempo ha sido más positivo que negativo. No obstante, las muertes han sido el talón de Aquiles. La provincia casi ha duplicado el número de víctimas mortales del Covid y ha pasado de las 514 víctimas mortales que contabilizaba a fecha de 29 de octubre a las 1.013 notificadas hasta este viernes.

En cualquier caso, un fin de semana que ha puesto a prueba el siempre difícil equilibrio entre una actividad económica herida gravemente por tantos meses de restricciones, alimentada por una mayor afluencia de personas que abandonaron sus casas y municipios, y el necesario control sanitario en el actual escenario de pandemia.

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