La crisis dispara los pequeños hurtos de alimentos en los hipermercados
Los jueces de Sevilla han celebrado más de 8.000 juicios inmediatos de faltas, entre los que se incluyen estos robos inferiores, y el año puede acabar con un incremento de estos procedimientos superior al 12%
La crisis ha disparado los hurtos de comida en los hipermercados. Aunque las cuchillas de afeitar y los productos informáticos y electrónicos siguen concentrando una buena proporción de los pequeños robos que se cometen en los supermercados y centros comerciales, los jueces están percibiendo en los últimos meses un aumento considerable de los hurtos de alimentos frescos y productos de primera necesidad.
Se trata de otro de los efectos de la crisis, personas que no llegan a fin de mes y que entran en un supermercado para llevarse, por ejemplo, dos paquetes de leche, un fuet y medio queso, según comentan fuentes judiciales. Al juzgado de guardia de Sevilla llegan cada día uno o dos de estos casos, que se conocen como hurtos famélicos y que hasta ahora parecían desterrados de nuestro sistema jurídico porque hace mucho tiempo que no se registraban con la frecuencia actual.
Las estadísticas judiciales revelan un incremento de este tipo de procedimientos, que se enjuician como juicios de falta inmediatos aunque no se dispone de unas cifras exactas sobre esta clase de hurtos. Se tramitan como juicios de falta porque en todos los casos la cuantía de los productos robados es inferior a los 400 euros; en caso de que se supere esta cuantía sí que podría constituir un delito.
El año pasado se contabilizaron en Sevilla 14.116 juicios de falta inmediatos y hasta este mes de junio ya se han registrado 8.685, con lo que cuando acabe el año el número de procedimientos de este tipo rondará los 16.000 casos, con un incremento de algo más de un 12%.
Muchas de las personas que son sorprendidas cometiendo un hurto famélico no comparecen finalmente el día del juicio. Cuando lo hacen, suelen reconocer la autoría del robo y como se trata de una falta, que además se habría cometido en grado de tentativa -fueron sorprendidos y no se llevaron finalmente los productos-, la condena que suelen imponer los jueces es una multa de 30 días con la cuota mínima, dos euros, lo que hace un total de 60 euros. De todas formas, como suele tratarse de personas insolventes, al final no pagan la multa.
Aunque se trata de pequeños hurtos, tienen una repercusión importante en el sector y también en los usuarios. Un informe elaborado por la empresa Checkpoint, que distribuye productos para luchar contra este tipo de robos, señala que en España las pérdidas ascienden a 2.510 millones de euros, lo que representa el 1,31% de las ventas del sector. Las empresas invirtieron 744 millones en sistemas de seguridad para evitar los robos.
Entre los productos preferidos por las personas que hurtan en los hipermercados se encuentran los productos de afeitado, cremas cosméticas y perfumes, productos alimenticios caros y leches de fórmula para bebés, así como los DVD, juegos electrónicos, teléfonos móviles y relojes.
Los juegos electrónicos y DVD recientes han alcanzado niveles de pérdida de hasta un 8%, según el informe de Checkpoint, que subraya que estos hurtos han provocado incluso la escasez de existencias.
A nivel mundial, las pérdidas por hurtos superan los 71.000 millones de euros, lo que deriva en mayores gastos tanto para las empresas como para los usuarios. Cada familia española tiene que pagar 195 euros más al año por estas pérdidas, lo que equivale a unos 70 euros por persona.
El estudio también revela que casi la mitad de las pérdidas de las empresas -el 49,6%- derivan de hurtos de clientes, mientras que el 28,7% son hurtos cometidos por los propios empleados. El resto de las causas se reparte entre los hurtos de proveedores, que suponen el 8,1%, y los errores internos, que están detrás del 13,6% de las pérdidas.
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