Dos empresas sevillanas pisarán la Luna con la misión Artemis de la NASA
Alter y GMV, con sede en Sevilla TechPark, contribuyen con tecnología crítica para el histórico viaje tripulado
La NASA aplaza Artemis II, la misión tripulada a la Luna, tras una fuga de combustible en el ensayo
Durante el primer semestre de este año está prevista la primera misión tripulada a la Luna en más de medio siglo. La misión Artemis II tenía programado su despegue el próximo domingo, 8 de febrero, sin embargo la NASA ha anunciado un retraso hasta marzo por una fuga de combustible durante el ensayo general. Los ingenieros y técnicos trabajarán este tiempo en estudiar y reparar el sistema de hidrógeno del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), el cohete más potente que la agencia norteamericana ha construido hasta la fecha y que será el encargado de impulsar a la nave Orión fuera de la Tierra. En este periplo a la Luna que seguirá las huellas de Neil Armstrong están inmersas dos empresas sevillanas: Alter y GMV. Ambas con sede en Sevilla TechPark, el parque tecnológico de referencia en la capital. La participación de estas dos firmas hispalenses en uno de los programas espaciales más ambiciosos de las últimas décadas supone un reconocimiento internacional a la capacidad tecnológica y de innovación del sector aeroespacial andaluz.
En el caso de la primera, explican fuentes de la compañía a este periódico que, "ha desempeñado un papel clave en el programa Artemis, contribuyendo al suministro y validación de componentes críticos destinados al Módulo de Servicio Europeo". Este último componente, indican, es "esencial" porque proporciona "potencia, propulsión, control térmico, agua y oxígeno a la tripulación". Funcionando como el "motor" y "sistema de soporte vital desde el lanzamiento hasta justo antes de la reentrada".
Componentes que soportan condiciones hostiles
En los laboratorios de Alter se han desarrollado ensayos exhaustivos sobre "una amplia gama de componentes electrónicos y optoelectrónicos", garantizando "su conformidad con los estrictos estándares de calidad exigidos por el programa". La empresa hispalense ha trabajado con especificaciones técnicas de máxima exigencia, propias de las misiones espaciales tripuladas, donde no existe margen para el error y cada componente debe funcionar como un reloj durante toda la misión.
La misión de la compañía es conseguir que los componentes "aguanten las condiciones hostiles que encontrarán en el espacio (vibración, vacío, temperaturas extremas, radiación) y que durarán toda la vida de la misión". El desafío, detallan, no reside únicamente "en el elevado volumen de componentes y campañas de ensayo, sino también en la necesidad de cumplir requisitos técnicos y de aseguramiento de calidad de máxima exigencia".
Además, Alter ha participado "en la evaluación de LEDs de alto rendimiento destinados a aplicaciones robóticas", una tecnología"clave para el futuro campamento base permanente que se establecerá en la superficie lunar". Por tanto, esta contribución no se limita exclusivamente a la misión Artemis II, sino que forma parte de la visión a largo plazo de la NASA de establecer una presencia humana sostenible en la Luna, que servirá como punto de partida para futuras misiones a destinos más lejanos del sistema solar como Marte.
Formación a los astronautas en Houston
En cuanto a GMV, a través de su filial en Alemania, ha colaborado con el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) "en la definición de requisitos y en tareas de ingeniería de sistemas". La compañía señala a Diario de Sevilla que, entre sus contribuciones a la misión, destaca "el desarrollo de la herramienta de gestión de anomalías, esencial para detectar, analizar y resolver posibles incidencias durante las operaciones".
Además, el equipo de formación y entrenamiento de GMV se ha desplazado a Houston para "instruir a los astronautas en el uso del sistema EveryWear de la Agencia Espacial Europea", una aplicación destinada a la monitorización de distintos aspectos de la salud y la actividad de la tripulación. Por último, profesionales de la compañía "formarán parte del equipo de control en tierra, prestando apoyo en tiempo real durante la misión".
Los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen viajarán alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra a bordo de Artemis II, el primer vuelo tripulado de la campaña Artemis de la NASA. Esta misión será el primer vuelo de prueba con tripulación a bordo del cohete Sistema de Lanzamiento Espacial, la nave espacial Orion y los sistemas terrestres de apoyo.
El objetivo es llevar a cabo descubrimientos científicos, obtener beneficios económicos y sentar las bases para las primeras misiones tripuladas a Marte. La misión, que tendrá una duración aproximada de 10 días, despegará desde el Complejo de Lanzamientos 39B del Centro Espacial Kennedy, en Florida.
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