Educación

La escolarización en Sevilla capital acaba con 305 solicitudes menos para el próximo curso

  • El número de familias que no logran plaza en los colegios deseados se reduce un 40%

  • No se subirá la ratio en ningún aula de tres años

Grupo de alumnos entrando al colegio en el primer día de clase. Grupo de alumnos entrando al colegio en el primer día de clase.

Grupo de alumnos entrando al colegio en el primer día de clase. / Juan Carlos Vázquez

La bajada de la natalidad que ha sufrido la capital andaluza los últimos años queda patente en el proceso de escolarización. Las solicitudes de matrícula para el próximo curso se han reducido en más de 300, uno de los mayores descensos registrados y que responde a las previsiones que la Consejería de Educación y Deporte barajó en la oferta presentada a principios de marzo, que ya supuso una merma de 650 puestos para niños de tres años en toda la provincia

Desde que se inició el plazo para presentar solicitudes -interrumpido por el estado de alarma a consecuencia de la pandemia del Covid-19- el número de peticiones en la ciudad hispalense ha alcanzado las 5.597 frente a las 5.902 registradas para el curso que acaba de finalizar, es decir, 305 menos. 

Esta reducción es consecuencia directa de la bajada de la natalidad, efecto de la crisis económica que sacudió al país a finales de la década pasada. No en vano, 2017 fue el año con menor número de nacimientos en Sevilla en este siglo. Los niños que nacieron aquel ejercicio son los que pisarán por primera vez el colegio a partir de septiembre, en un curso condicionado por las medidas preventivas frente al coronavirus. También incide en esta merma la pérdida poblacional que sufre la capital frente al área metropolitana. 

De esas 5.597 solicitudes, 5.199 familias han logrado plaza en el centro elegido como primera opción, mientras que 258 la han conseguido en los escogidos como subsidiarios. Sólo 93 tendrán que escolarizar a sus hijos en colegios que no habían seleccionado. Esta cifra, no obstante, supone también una drástica reducción respecto a las registradas el año pasado, cuando fueron 153 las que se vieron obligadas a matricular a los menores en escuelas que no contemplaban, casi un 40% menos.

El 98% de los padres consigue la plaza deseada

En cómputos globales el 98,03% de las familias de la capital que han solicitado plaza en centros sostenidos con fondos públicos la han logrado en colegios seleccionados como primera opción o subsidiarios, un porcentaje que en 2019 se quedó en el 96,93%. Un punto menos que se debe, en buena medida, a los criterios introducidos en el nuevo decreto que regula dicho proceso, uno de los más complicados a los que se enfrenta la Administración autonómica cada año.

Entre dichas novedades se encuentra el derecho que se otorga a todas las familias de optar, con idéntica puntuación, a un colegio concertado. Para alcanzar este objetivo, fue necesario realizar un mínimo cambio en el mapa educativo de la capital: el Colegio Pontífice Pablo VI, en el Distrito Cerro-Amate, ha contado con doble zona de influencia, para que los menores del Polígono Sur puedan elegir también un centro de estas características en igualdad de condiciones que los del mencionado distrito. Según fuentes consultadas por Diario de Sevilla, dicho cambio no se ha traducido en un exceso de demanda en el referido colegio. 

Para el próximo curso, en principio, no se tiene previsto aumentar la ratio para niños de tres años, por lo que todas las aulas en primero de Infantil acogerán un máximo de 25 alumnos, lo que hará también más fácil cumplir con las recomendaciones de seguridad e higiene establecidas por el Gobierno y las comunidades autónomas para hacer frente al Covid-19, una vez descartada la reducción del número de estudiantes por clase a 15. 

No se eliminará ningún aula pública

Por otro lado, frente a las amenazas de CCOO de convocar protestas por la supresión de unidades públicas, la viceconsejera de Educación, María del Carmen Castillo, ha garantizado este miércoles que ningún niño de Andalucía, en edad escolar, se quedará sin plaza en los centros sostenidos con fondos públicos. En este sentido, ha explicado que, una vez acabado el proceso de asignación de puestos, los recursos se reparten en función de la demanda registrada. 

"Se trata de una decisión que se hace definitiva a finales de julio, pero en ningún momento se crean ni se eliminan aulas, sino que se redistribuyen", ha aclarado Castillo, quien detalla que en caso de que un colegio de 50 plazas sólo reciba 18 solicitudes, esa unidad que queda vacía pasa a otro centro con aula para acogerla y demanda suficiente para llenarla, ya que así se garantiza el mantenimiento de la plantilla docente. 

 

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