El juzgado avala la venta de la unidad productiva de La Cartuja Pickman a Javier Targhetta
Adjudica en un auto la sucesión de empresa por. 225.000 euros, limita a 30 trabajadores subrogados y excluye pasivos anteriores a la transmisión
La decisión avala el informe del administrador concursal
El Juzgado de lo Mercantil nº 3 de Sevilla ha autorizado la venta de la unidad productiva de Ultralta, la empresa propietaria de la histórica fábrica de loza La Cartuja Pickman, al empresario Javier Targhetta Roza, una adjudicación que ha adelantado El Conciso. La resolución judicial valida la propuesta seleccionada por la administración concursal y la considera la más adecuada para el interés del concurso frente a una liquidación por piezas.
El auto, dictado el 22 de enero de 2026 por la magistrada Ana Marín Herrero, fija un precio de 225.000 euros y autoriza la transmisión de la unidad productiva en los términos de la oferta mejorada presentada por Targhetta. La jueza declara además la existencia de sucesión de empresa, aunque circunscrita a un perímetro laboral claramente delimitado.
Una sola oferta válida tras el proceso competitivo
La autorización se produce tras la tramitación del procedimiento previsto en el artículo 518 del Texto Refundido de la Ley Concursal, con apertura de un plazo para la presentación de nuevas ofertas o la mejora de las existentes. Dentro de ese plazo, solo Javier Targhetta presentó una mejora de su propuesta inicial.
La oferta formulada en su día por Porcelanas de Levante Siglo XXI no fue ratificada ni mejorada dentro del plazo conferido y, por ello, el juzgado la declara decaída y sin efectos a los fines de la adjudicación. La magistrada descarta así cualquier comparación entre propuestas y circunscribe su análisis únicamente a la oferta válida.
El auto recoge el informe favorable de la administración concursal, que considera que la propuesta autorizada responde mejor a los intereses del concurso que la alternativa de una liquidación fragmentada de los activos. Según la resolución, la venta aislada de bienes solo permitiría obtener una cantidad ligeramente superior, pero con la pérdida de los puestos de trabajo subrogados.
Sucesión de empresa y delimitación del perímetro laboral
El juzgado declara expresamente la sucesión de empresa, conforme al artículo 221 del Texto Refundido de la Ley Concursal, limitada a 30 trabajadores, que son los incluidos en la oferta autorizada. La plantilla actual de Ultralta es de 36 empleados.
Con carácter previo a la transmisión, la administración concursal extinguió las relaciones laborales de los seis trabajadores no integrados en la unidad productiva. El auto señala que estas extinciones no alcanzaron los umbrales legales que obligan a tramitar un despido colectivo, por lo que no fue necesario acudir al procedimiento del artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores.
La magistrada subraya que la delimitación del perímetro laboral evita cualquier incertidumbre futura para el adquirente. El auto declara que el comprador no se subroga en salarios ni indemnizaciones impagadas anteriores, en la parte que deba asumir el Fondo de Garantía Salarial, ni tampoco en deudas tributarias previas ni en otros pasivos concursales o contra la masa.
Exclusión de pasivos y subrogación contractual
La resolución precisa que la transmisión de la unidad productiva no comporta la asunción de deudas anteriores de Ultralta, salvo aquellas expresamente recogidas en la oferta o impuestas por una norma legal. El objetivo, según el auto, es dotar de seguridad jurídica a la operación y hacer viable la continuidad de la actividad.
El adquirente quedará subrogado, conforme al artículo 222 del Texto Refundido de la Ley Concursal, en los contratos, licencias y autorizaciones administrativas necesarios para la continuidad del negocio, dentro de los términos fijados en la oferta autorizada.
El auto autoriza finalmente a la administración concursal a formalizar la transmisión y a realizar cuantas actuaciones sean necesarias para su ejecución. La resolución es recurrible en reposición, aunque se ejecutará de manera inmediata.
Nueva etapa
Los adjudicatarios de la unidad productiva de La Cartuja Pickman destacan que la operación abre una nueva etapa centrada en la reconstrucción y el crecimiento del proyecto industrial en Sevilla. El grupo formado por Gabriela y Paola Luksic y Javier Targhetta subraya que la nueva sociedad tendrá su sede social y operativa en la capital andaluza, en coherencia con una estrategia orientada a consolidar y reforzar la actividad histórica de la compañía en su emplazamiento original.
Según trasladan los nuevos propietarios, la inversión inicial vinculada al proyecto supera los 1,6 millones de euros e incluye, además de la adjudicación de la unidad productiva, la adquisición de las marcas históricas —entre ellas La Cartuja de Sevilla y La Cartuja Pickman, actualmente en manos de Nox Industrial— y el alquiler de las naves donde se desarrolla la actividad, propiedad de International Crane. El grupo inversor asume asimismo la deuda pendiente con la Seguridad Social correspondiente a los trabajadores que se integran en la nueva sociedad.
Javier Targhetta señala que el proceso se ha desarrollado en un marco temporal muy reducido y con la complejidad añadida de un activo inmerso en un procedimiento de liquidación concursal. En ese contexto, destaca que el apoyo institucional ha sido determinante para la toma de decisiones, tanto para atraer inversión internacional como para evitar el riesgo de deslocalización y relanzar una actividad industrial histórica en Sevilla.
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