Espacio público | La gestión municipal de la limpieza y los residuos

La limpieza de las calles de Sevilla se le enquista a Espadas

  • El Ayuntamiento se ha esforzado en mejorar la recogida de basura, pero la suciedad de aceras y zonas peatonales requiere fregados intensos y periódicos

Aceras sucias y restos de basura en la ronda histórica en dirección al Prado.

Desde que saltó la polémica hace dos años sobre el aumento de la suciedad en las calles de Sevilla, el Ayuntamiento ha tratado de solucionar el problema por varias vías destinando la mayor parte de los esfuerzos a mejorar la recogida de basura (en toda la ciudad, especialmente en los barrios del Norte), pero al gobierno del socialista Juan Espadas le sigue cojeando la limpieza de las calles, en especial es urgente el fregado de las losetas de los pavimentos.

Sobre la suciedad incrustada en aceras y zonas peatonales, “la filosofía de la empresa es más quitar basura que limpiar, más escoba que fregona”, afirma el secretario general de CCOO en Lipasam Antonio Bazo

Desde el comité de la empresa de limpieza municipal (Lipasam), el secretario general de CCOO Antonio Bazo afirma que la ciudad está más limpia que hace dos años, que han descendido los índices de suciedad en Sevilla (“se han reorganizado los sistemas de trabajo y ha habido una mejora notable en limpieza”), pero admite que “aún hay mucho que mejorar en la calidad de esa limpieza”.

Las carencias de limpieza se notan especialmente en el centro y su entorno (ronda histórica), donde abundan los suelos de colores claros. La suciedad incrustada en aceras y zonas peatonales ofrece una imagen de abandono y descuido que continúa necesitando una intervención a fondo y, aún más importante, que esta se mantenga de forma periódica y constante. No basta con las máquinas amarillas que aspiran residuos por la ciudad en los bordes de la calzada.

el acerado de color claro de la ronda histórica junto a los jardines del Valle. el acerado de color claro de la ronda histórica junto a los jardines del Valle.

el acerado de color claro de la ronda histórica junto a los jardines del Valle. / Juan Carlos Vázquez

En limpieza viaria, el Ayuntamiento de Sevilla ha invertido en nuevas baldeadoras de agua a presión que se compraron en 2020 para limpiar precisamente los pavimentos de las aceras y zonas peatonales que tanto lo necesitan. Son 15 máquinas nuevas de color verde repartidas por todos los centros de trabajo, 5 de ellas eléctricas que hacen menos ruido que las sopladoras. Los decibelios que emiten no tienen nada que ver con las máquinas de antes, recalca la plantilla, y requieren dos personas: un conductor y un operario.

La realidad es que estas nuevas máquinas no se ven por las calles de la ciudad que más lo precisan, como sí se ven las máquinas de cepillos giratorios que retiran residuos de la calzada.

También se ven mucho las sopladoras aun cuando generan múltiples quejas a Lipasam por parte de los vecinos de los barrios donde se usan porque mueven altas cantidades de polvo y hacen un ruido infernal.

Es un hecho que el agua a presión combinada con algún producto eficaz es lo único que deja las superficies limpias. El centro monumental y algunas plazas del casco histórico de Sevilla están en buen estado de limpieza porque se baldean a diario.

Una máquina de las amarillas aspira basura por el borde de la calzada en Los Remedios. Una máquina de las amarillas aspira basura por el borde de la calzada en Los Remedios.

Una máquina de las amarillas aspira basura por el borde de la calzada en Los Remedios. / D.S.

El destino de las nuevas máquinas de baldeo a presión era actuar en muchas calles y avenidas que requieren un tratamiento con agua más intenso por el tipo de pavimento más claro, como sucede con las losas de toda la ronda histórica incluida la avenida de Torneo, y de varios enclaves más del centro, de Triana, de la Cartuja y de otros barrios.

El Ayuntamiento responde que el reparto de las nuevas 15 baldeadoras de agua a presión en los parques auxiliares de Lipasam se ha realizado “atendiendo a las necesidades de las áreas con mayor extensión y población”.

Así pues, el único distrito que tiene una sola de estas nuevas máquinas es el centro (parque auxiliar Torneo). Por lo demás, hay 3 nuevas baldeadoras en el parque auxiliar Norte (distritos Norte y Macarena), otras 3 en el Este, otras 3 en el Sur, 3 en Parque de los Príncipes (para Triana, Los Remedios y Cartuja) y 2 en el de San Pablo.

Antonio Bazo, presidente del comité de empresa de Lipasam. Antonio Bazo, presidente del comité de empresa de Lipasam.

Antonio Bazo, presidente del comité de empresa de Lipasam. / D.S.

“La calidad de la limpieza debe mejorar”

Los trabajadores de Lipasam opinan que las losetas grises de los barrios son más sufridas y no absorben tanto la suciedad como los enlosados de color más claro que hay sobre todo en algunas zonas del centro de la ciudad y su entorno, donde la imagen de descuido se percibe a diario en las manchas de suciedad y chicles pegados.

Según el comité, la empresa está probando con un líquido más potente para aplicar a las losas más claras y ver cuál tiene mejor resultado. El detergente elegido es el alcalino MDTF-1 en garrafas de 25 litros. Desde el gobierno local se asegura que “el detergente que se usa es un tratamiento de limpieza ordinario empleado habitualmente donde es necesario”.

Sobre la suciedad incrustada en aceras y zonas peatonales, Bazo reconoce que “la filosofía de la empresa es más quitar basura que limpiar, más escoba que fregona”. Y señala como parte del problema que la plantilla de la empresa no ha crecido y continúa con 1.300 trabajadores desde 2019, aun cuando faltan 138 empleados para completar los 1.438 puestos de plantilla que se acordaron en convenio.

La mayor parte de la plantilla que falta afecta a limpieza viaria, que son los 690 empleados en tres turnos que se ocupan de barrer y baldear las calles, mientras la recogida de basura está prácticamente cubierta con 230 empleados, admite el comité. “Ahí (en limpieza viaria) el Ayuntamiento debe hacer un esfuerzo por cubrir esas necesidades”, reconoce el líder sindical Antonio Bazo. Los 380 restantes de plantilla de Lipasam están en inspección, oficinas o son mandos, agrega el comité.   

El Ayuntamiento no puede hacer más contrataciones fijas para Lipasam por los límites que marca la ley Montoro (2012). La solución estos años ha sido tirar de contrataciones temporales para poner en marcha planes especiales de limpieza.  

El comité propone, para salvar la limitación que supone la Ley Montoro, que se mejore la limpieza viaria con contrataciones temporales de personal no superiores a dos años por obras y servicios. Y recalca que 690 empleados para limpieza viaria es insuficiente para una capital con casi 700.000 habitantes. 

A la pregunta de si sería bueno que Sevilla subcontrate el servicio de limpieza viaria, como hacen otras capitales, el comité responde que “el servicio municipal siempre es más rentable si está bien gestionado”.  

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