Marisa Serrano: "La pintura se convierte en un espacio de encuentro, una memoria colectiva femenina, muchas veces ausente de los relatos oficiales"
La pintora y muralista de San José de la Rinconada transforma álbumes familiares en escenas oníricas donde la hermandad entre mujeres ocupa el centro del relato.
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Graduada en Bellas Artes, con Máster en Profesorado y formación en diseño gráfico y estudios de género, Marisa Serrano desarrolla su trabajo entre la pintura de estudio, el muralismo y la docencia en el CRAES Rinconada. Premiada con el Premio Nacional de Pintura Timoteo Pérez Rubio y la Beca Superior de Paisaje de Priego de Córdoba, su obra parte de la fotografía familiar para construir una memoria femenina, simbólica y colectiva que dialoga entre pasado y presente.
Pregunta.¿Cómo empiezas en el mundo de la pintura y las Bellas Artes?
Respuesta.De alguna manera, las Bellas Artes siempre habían estado en mi vida porque en mi familia se hablaba mucho de pintura. Tengo familiares que pintan y la hermana de mi abuela pintaba; siempre me hablaban muchísimo de ella. Le costó mucho dedicarse a la pintura y creo que esa espinita familiar quise lucharla yo, meterme de lleno a pintar y conseguir entrar en la Facultad de Bellas Artes.
P.En tu obra hay dos líneas claras: el mural y la pintura más íntima de retratos femeninos. ¿Cómo conviven?
R.En la pintura mural se trabaja muchas veces por encargo y hay que atender al contexto y al entorno para que funcione visualmente, pero siempre intento introducir elementos familiares y, sobre todo, la figura de la mujer, que me parece muy acogedor. En la pintura más personal trabajo con el álbum familiar y con imágenes halladas en mercadillos o anticuarios. Las retoco, añado elementos y transformo los espacios para resignificarlos. Eso les da un carácter más mágico y onírico.
P.La figura de la mujer es central en tu trabajo. ¿Por qué?
R.Porque siento que cuando estamos juntas se genera una hermandad donde podemos sentirnos cómodas, acompañadas. Hay algo mágico en esas escenas que hace que una no se sienta sola. Es una energía distinta.
P.¿Cómo ves el papel de la mujer en la pintura, antes y ahora?
R.Creo que cada vez tenemos más visibilidad, pero históricamente se nos ha dejado en los márgenes. Hemos sido la musa o la mujer del pintor. Cuando pensamos en mujeres pintoras tenemos algunos iconos, pero hay muchas que están olvidadas. Pasa igual en otros ámbitos, como la ciencia.
P.¿Dónde podemos ver tus murales y obras?
R.Hay murales en San José de la Rinconada, uno en la estación de tren dentro del proyecto Estación de las Letras del Plan Más Sevilla, otro en el CEIP Los Azahares y en el Colegio de la Paz. En Los Azahares hay una escuela-museo con diferentes representaciones de cuadros famosos que hicimos varios pintores del municipio y que se puede visitar.
P.¿Qué significa Sevilla para tu creación?
R.Es una fuente de inspiración. En el municipio se fomenta mucho la cultura y Sevilla tiene rincones maravillosos para crear. Hay muchas galerías y se apuesta por el arte.
P.¿Hay algún lugar clave en tu trayectoria?
R.El CRAES de la Rinconada, donde trabajo. Allí nos reunimos profesionales y aficionados a la pintura, gente del teatro y la danza. Esa unión de artes es un motor muy potente y además se generan conversaciones entre diferentes edades, algo muy nutritivo.
P.¿Qué proyectos tienes ahora mismo?
R.Participo en una exposición colectiva en la Sala Maga, titulada No todas somos iguales, del 2 al 15 de marzo.
P.Para terminar, ¿qué mensaje lanzarías a otras mujeres que quieren ser artistas?
R.Que no se frenen, que no tengan miedo y que sientan que entre todas podemos.
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