La aldaba
Carlos Navarro Antolín
¡Moción de censura en Los Remedios!
Calle Rioja
CON la mirada que dejan los arquitectos, hacen sus ojos la piedra angular. José Antonio Candelera es arquitecto y ve los guiños de su oficio, la geometría secreta, en algunas de las fotos que hace su hija. Carmen Candelera cumplirá en octubre 25 años. Nació con síndrome de Down y hasta ayer expuso algunas de sus fotografías en la fundación Fulmen.
"Así lo veo", rezaba el cartel. La imagen es un autorretrato velazqueño que Carmen se hizo en uno de sus viajes a Madrid. En la década en la que nació, un grupo de la movida madrileña cantaba que aquí no hay playa, pero los ojos de Carmen descubrieron el mar de Madrid. Así ha titulado la foto que le ha comprado Nicolás Nishiky, peruano de nacimiento, nieto de ruso, bisnieto de japonés, monitor de Danza Mobile, la asociación en la que una veintena de jóvenes han roto muchas barreras.
El Sotheby's de la generosidad debería interesarse por esta conjunción de maravillas. Mientras Carmen, siempre sonriente, muestra los resultados de su trabajo, una puesta de sol en Matalascañas, otra en Mazagón, su sobrina Sol en la playa de Isla Canela, su sobrina Carmen en la caseta de su hermano Enrique, por una pantalla de televisión se ve el regalo que le han hecho sus amigos.
Es una versión sevillana del All that jazz de Bob Fosse. Ejercicios de mimo, de acrobacia, bailes con las voces de Niña Pastori o Miguel Poveda. Y el joven de Castilblanco de los Arroyos, "es mi novio", que hace el más difícil todavía: poesía con rap. Carmen es una fotógrafa renacentista: siempre con su Canon, también escribe poesía, baila y se sabe de memoria las letras de muchas coplas.
La historia del mar de Madrid vale la pena contarla. "Un día decidí ir a Madrid de turista", cuenta José Antonio, su padre. "Al salir del horror de la Almudena, hice una fotografía. Mi hija fue con los de Danza Mobile, hizo la misma foto, idéntica perspectiva, pero mucho más bonita". No se sabe si es un viaducto, la puerta del cielo o una vía entre arcos por la que de pronto va a aparecer un tren.
Le fascinan las nubes, esa paletas de altura. "En otro viaje a Madrid", cuenta su padre, "vio un cuadro de Miró y se ha aficionado a la pintura de Miró". Todas las fotos son suyas, menos la que le hizo su amiga Carolina. "Esmeralda, la directora de Danza Mobile, le ha dicho que le haga fotos a Sevilla". Esta fotógrafa es más del detalle que del monumento. Los detalles, lo sabe de buena tinta, mueven más el mundo que los monumentos.
Las claves de la técnica fotográfica las perfeccionó con un taller que impartió la polaca Malwina Matuzcievik. El resto lo pone su curiosidad innata, la que le llevó a convencer a su padre de que la montara en el barco que pasa junto a puerto Banús para inmortalizar esa tarde marbellí en el espigón. Con Madrid tiene un hechizo especial: en un viaje con sus amigos, visitaron la zona de homenaje a las víctimas del 11-M. Aprovecha la luz de la claraboya para resaltar el rojo de una bailarina.
Su padre es del Gran Poder y su madre, Salud Muñoz, del Prado. Se casaron en la capilla de la Universidad y volvieron de su luna de miel en Galicia en la primavera de 1972, el último día que la Feria estuvo en el Prado. Primero nació su hijo Enrique, ingeniero, que trabaja en la Cartuja "y se ha subido a chimeneas de media Europa midiendo emisiones de humo"; después Francisco, licenciado en Derecho y funcionario de la Junta. Carmen completa la estirpe.
Tiene una visión fotográfica de la vida. Muchos fotógrafos profesionales harían suyo ese diálogo entre turistas y estatuas que captó en un paseo marítimo. Su Canon Zoom Lens 12 es su compañera inseparable. Las fotos que ha vendido están marcadas con un punto rojo. "La del Caixaforum de Madrid es también de arquitecto", dice su padre, "y se la ha comprado un aparejador".
Playas de Huelva y de la Costa del Sol, mar insólito de Madrid. Y unas dunas portuguesas que sacó en un viaje con su hermano Enrique, el padre de sus sobrinas. "Si voy yo", dice su padre, "las niñas huyen o ponen cara de foto. Pero ella les saca un partido increíble".El don de la naturalidad.
También te puede interesar
Lo último
No hay comentarios