Sevilla

La primera vuelta al mundo contada en placas

  • El Museo de Carruajes y la capilla de la Virgen de la Antigua cuentan con inscripciones que recuerdan a la expedición liderada por Magallanes y Elcano

La placa del Museo de Carruajes, que se encuentra actualmente en obras. La placa del Museo de Carruajes, que se encuentra actualmente en obras.

La placa del Museo de Carruajes, que se encuentra actualmente en obras. / BELÉN VARGAS

Cualquier observador puede comprobar que la historia de Sevilla está escrita en sus paredes y en sus suelos. Cientos de placas, marcas o detalles alertan e informan del pasado de la ciudad, que no sólo ha quedado reservado a los libros de historia, la tradición oral o las estatuas que centran la atención en plazas o alamedas.

Un buen ejemplo de esto es la gesta de la primera vuelta al mundo, que estuvo liderada por los navegantes Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano. Ellos, junto a más de 200 marineros, salieron del muelle de Mulas en agosto de 1519. Ese muelle, libre de arbitrios o impuestos en el siglo XVI, actualmente corresponde a la confluencia de los barrios de Los Remedios y Triana en la plaza de Cuba.

Por ello, en la fachada lateral del Museo de Carruajes se puede apreciar una gran placa enmarcada que informa de la partida y del regreso en septiembre de 1522. Esa inscripción fue colocada en ese lugar hace cien años, cuando se cumplió el 400 aniversario. En aquellos años, el actual museo era un desamortizado convento que albergaba a la Virgen de los Remedios, que, además de dar nombre al barrio que décadas más tarde se crearía, fue punto devocional para los marineros que salían de Sevilla. Hoy día, la calle Juan Sebastián Elcano y la pista de fútbol sala del Círculo de Labradores lo separan de la margen de la dársena del Guadalquivir.

Al otro lado del río, en la Catedral, otra imagen también era venerada por los marineros de la época. La visita a la capilla de la Virgen de la Antigua era habitual antes y después de cada gran viaje por mar. Por ello, los dieciocho tripulantes que volvieron de los más de 200 que partieron se postraron ante la imagen mariana en septiembre de 1522. Esos dieciocho hombres son los protagonistas de una placa que da la bienvenida a la capilla al visitante.

Placa conmemorativa del regreso de la expedición junto a la capilla de la Virgen de la Antigua de la Catedral. Placa conmemorativa del regreso de la expedición junto a la capilla de la Virgen de la Antigua de la Catedral.

Placa conmemorativa del regreso de la expedición junto a la capilla de la Virgen de la Antigua de la Catedral. / Daderot

En el suelo, y con los logotipos de la Fundación Nao Victoria y el Cabildo Catedral, se encuentra esta inscripción que tiene el tamaño exacto de una losa de mármol de la Catedral. El escultor Ricardo Suárez la hizo por encargo y el 8 de septiembre de 2011, 489 años después, se colocó y, por tanto, se saldó esa deuda con la historia. Los nombres y los rangos de los marineros, encabezados por el capitán Elcano, cuentan la historia de "la mayor gesta marítima de todos los tiempos", tal como se puede leer en la placa catedralicia.

Estos dos puntos, separados por un kilómetro y un río, relatan el pasado de una aventura que este agosto se convierte en presente por su quinto centenario. La placa remediense, además, lanza en el final de la inscripción un reto a las generaciones futuras: "La ciudad de Sevilla les erige este mármol, promesa de otro más digno monumento".

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