La rama de Salud es la única que se salva de la sangría de graduados en la US

Universidad de Sevilla

El número de egresados se ha reducido en todos los demás ámbitos desde 2019

Ciencias e Ingenierías mantienen las cifras de matriculados dentro de la bajada general

El boom de las residencias universitarias llegará a las 8.000 plazas en 2025

Las ingenierías siguen siendo carreras de hombres en la US

Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla.
Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla. / D. S.

Ciencias de la Salud mantiene al alza el número de graduados en la Universidad de Sevilla (US). Se trata de la única rama del saber en la que sus egresados han aumentado desde el curso 2019/20, según los datos aportados en el anuario de la institución académica, que se ha publicado recientemente. El resto de ámbitos sufren una caída en estas cifras, que se suma a la bajada general en el número de estudiantes matriculados en estos cuatro cursos. Las altas notas de corte para acceder a un buen número de carreras y la consolidación de la FP como alternativa a la enseñanza superior están detrás de dichas tendencias.

Las titulaciones sanitarias viven un auténtico apogeo. Cada vez son más los jóvenes que las solicitan, un auge reforzado tras la pandemia del Covid. El último anuario de la Hispalense, relativo al curso 2022/23, lo demuestra. Si se compara los graduados en las distintas ramas del saber de este ejercicio con las del 2019/20, se percibe un descenso generalizado en la mayoría de ellas, salvo en la de Salud.

Aquel curso salieron de las carreras sanitarias 1.257 egresados. Pues bien, el pasado ejercicio académico lo hicieron 1.314. Es la única comparativa con resultado positivo. No obstante, en este periodo el dato más importante en dicho ámbito se logró en el curso 2020/21, con 1.392 graduados. Debe recordarse que en aquella época se sufría una grave crisis sanitaria, con fuertes restricciones por el Covid, lo que llevó a muchos jóvenes a decantarse por este ámbito del conocimiento.

Dentro de las titulaciones sanitarias, la que alcanza el mayor número de egresados es Medicina, con 296, dato levemente menor al de hace cuatro cursos, cuando se llegó a los 310. Le sigue Psicología, con 249, cifra que ha aumentado respecto a 2019/20, en el que hubo 218 graduados. La otra carrera que también ha experimentado una considerable subida es Enfermería, que ha pasado de 189 a 213 estudiantes que han salido de sus aulas.

Este interés por las carreras de Salud se refleja en los proyectos de las universidades privadas. La Loyola ha logrado incorporar este año la titulación de Enfermería en su campus sevillano y prevé hacerlo con Medicina este mismo curso. La futura CEU Fernando III también contempla esta enseñanza a largo plazo en sus nuevas instalaciones de Bormujos.

Pese a este crecimiento en número de graduados, el mayor volumen lo siguen aportando las facultades pertenecientes a Ciencias Sociales y Jurídicas, con 2.686, un centenar menos que en 2019/20. Aquel curso lo hicieron 2.791 titulados. La mayor pérdida en esta comparativa se registra en las Ingenierías y Arquitectura, con 147 egresados menos en el periodo mencionado.

Sin embargo, si se analizan los datos en cuanto a matriculados, Ingenierías y Arquitectura es de las pocas ramas que ha aumentado las cifras los últimos años. Así, se ha pasado de los 13.011 alumnos con plaza en sus escuelas técnicas en 2019 a los 13.076 de 2023. Números que alejan a la Hispalense de la crisis que sufren estas carreras en otras provincias.

Es el único ámbito que crece en matriculados, junto a Ciencias, que registra el mayor incremento, al pasar de 3.496 estudiantes a 3.740. El dato más abultado lo sigue aportando Ciencias Sociales y Jurídicas, con 18.542 alumnos, una cifra que ha sufrido una importante reducción, ya que en 2019 contaba con 19.274 universitarios, es decir, 732 menos en cuatro cursos.

Esta tendencia reduccionista se percibe también a nivel general. En el ejercicio académico 2019/20 el número total de estudiantes de la US alcanzaba los 52.344. En mayo de 2023 (cuando se tomaron los datos del último anuario), el cómputo global es de 51.900. Es decir, la Hispalense ha perdido más de 400 universitarios en cuatro años.

¿A qué obedece esta sangría? Se reúnen aquí dos factores. Por un lado, la fuerte competencia que ejerce la FP, que se ha consolidado no ya como vía alternativa o secundaria a la enseñanza superior, sino como primera opción para numerosos jóvenes sevillanos, que se decantan por esta educación de carácter técnico antes que por el Bachillerato (la enseñanza preuniversitaria).

Por otro lado, deben tenerse en cuenta las elevadas notas de corte que se exigen para un buen número de carreras. Para este curso, en diez titulaciones de grado se requería un mínimo de 13 para lograr plaza en la primera adjudicación. Esta calificación, que supone prácticamente la excelencia académica, provoca que muchos aspirantes a entrar en los estudios se queden fuera por cuestión de milésimas. En tales circunstancias, los alumnos buscan alternativas en otras universidades públicas o privadas (siempre que la economía familiar lo permita).

Otro dato a no dejar en el olvido es la comparativa entre centros propios de la Universidad de Sevilla y los adscritos. En el caso de los primeros, se ha pasado de 48.725 estudiantes a 47.916, o lo que es lo mismo, 800 estudiantes menos en cuatro años, una merma nada baladí. Por el contrario, en los centros adscritos, los matriculados han subido. De 3.619 a 3.984, un incremento que también obedece a la dificultad de lograr plaza en las carreras deseadas en las escuelas técnicas y facultades de la US.

La sangría en las cifras de matriculados puede agravarse a medio plazo, cuando la crisis de natalidad -que ya sufren las enseñanzas medias- llegue a la universidad, lo que sumado a los factores mecionados podría reducir de forma considerable estas cifras.

stats