Salud

Sexo de riesgo: La sífilis, clamidia, gonococia y el herpes genital se disparan en Sevilla

  • Las infecciones de transmisión sexual (ITS) aumentan de manera exponencial en la provincia de Sevilla

Una especialista durante el análisis de una muestra en el Hospital de Valme. Una especialista durante el análisis de una muestra en el Hospital de Valme.

Una especialista durante el análisis de una muestra en el Hospital de Valme. / José Ángel García

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Las infecciones de transmisión sexual (sífilis, gonococia, clamidia y herpes genital) están aumentando de manera exponencial e incesante desde hace años. Expertos en enfermedades infecciosas vinculan este incremento con las nuevas conductas de riesgo basadas en el uso de redes sociales y en las app de contactos. La única enfermedad de transmisión sexual que ha llegado a estancarse y que incluso disminuye, aunque levemente, es el sida.

Enfermedades de transmisión sexual Enfermedades de transmisión sexual

Enfermedades de transmisión sexual / Dpto. de Infografía

La tasa de incidencia (número de casos por cada 100.000 habitantes) de la sífilis casi se ha duplicado en el periodo 2011-2017 en la provincia de Sevilla: En 2011 se registraron 216 casos declarados, con una tasa de 11,2; mientras que en 2017 se alcanzaron los 397 casos, con una tasa de 20,04 por 100.000 habitantes.

El aumento de la gonococia es también exponencial: en 2011 se detectaron 162 casos (tasa de 8,4), mientras que en 2017 fueron 444 (tasa 22,86). El incremento de los contagios ha sido progresivo a lo largo de la última década, como puede observarse en el gráfico. La bacteria Neisseria gonorrhoeae (gonococo) causa gonococia , también conocida como gonorrea. “Esta bacteria sólo anida en los seres humanos y ha acompañado al hombre a lo largo de la Historia”, explica el doctor Samuel Bernal, responsable de Microbiología Molecular en el Laboratorio de Microbiología del Valme. “Esta bacteria está aprendiendo y se ha ido adaptando; es decir, haciéndose resistente a todos los antibióticos que se han utilizado para su tratamiento”. Esta resistencia a los tratamientos representan un gran problema de salud pública.

La clamidia puede provocar graves consecuencias en las mujeres, como embarazos ectópicos, infertilidad o enfermedad pélvica inflamatoria; y también crece de manera intensa en la provincia de Sevilla: en 2011 fueron 291 los casos declarados (tasa de 15,09), y en 2017 se alcanzaron los 546 (28,15). Aumenta también el herpes genital de manera destacada: de los 92 casos en 2011 a los 194 en 2017. Estas cifras arrojan una evolución en la tasa de incidencia que crece de 4,77 a 10 casos de herpes por 100.000 habitantes.

Julio Vargas, Ascensión Siso, Luis Pérez, Julián Coronilla, Samuel Bernal, Leonardo Isnard, José Luis García, Estrella Martín Mazuelos, Carmen Castro, Inmaculada Torrero, Juan Andrés Torrijos e Isabel Recio; y sentados, Nieves Sivianes, Maribel García, José Carlos Palomares y Celestina Sierra. Julio Vargas, Ascensión Siso, Luis Pérez, Julián Coronilla, Samuel Bernal, Leonardo Isnard, José Luis García, Estrella Martín Mazuelos, Carmen Castro, Inmaculada Torrero, Juan Andrés Torrijos e Isabel Recio; y sentados, Nieves Sivianes, Maribel García, José Carlos Palomares y Celestina Sierra.

Julio Vargas, Ascensión Siso, Luis Pérez, Julián Coronilla, Samuel Bernal, Leonardo Isnard, José Luis García, Estrella Martín Mazuelos, Carmen Castro, Inmaculada Torrero, Juan Andrés Torrijos e Isabel Recio; y sentados, Nieves Sivianes, Maribel García, José Carlos Palomares y Celestina Sierra. / José Ángel García

El virus del papiloma humano (VPH), que puede desencadenar cáncer de cérvix, es la única infección de transmisión sexual que se puede prevenir a través de la vacunación. El calendario oficial establece esta vacuna sólo para las niñas a los 12 años. Un debate abierto entre los expertos apuntan a la generalización de esta vacuna para los niños para evitar contagios entre ellos; y prevenir el riesgo que representa el VPH como causante de cáncer.

En el caso del virus VIH, los contagios se han estancado en la provincia de Sevilla, con una tasa de 6,3 casos por 100.000 habitantes, una incidencia que se mantiene entre 2013 y 2017, con suaves fluctuaciones. En concreto: Fueron 128 casos detectados en 2013 y 123 en 2017. Pese a los últimos avances el VIH continúa siendo una enfermedad crónica, es decir, no tiene cura. Los afectados cuentan con terapias muy eficaces pero no exentas de efectos secundarios.

“La eficacia de los tratamientos antirretrovirales consiguen mantener controlado el virus VIH, de modo que impiden la transmisión. Es decir, un paciente porta el VIH y, gracias a los tratamientos que controlan la infección, el afectado ni sufre la enfermedad (sida) ni transmite el virus a otros”, explica el doctor Fernando Lozano, responsable de la Consulta de VIH en el Hospital de Valme.

El doctor Lozano, que recientemente ha recibido un Premio Honorífico por su carrera profesional dedicada a la lucha contra el VIH, incide en que “la eficacia de los tratamientos antirretrovirales frente al sida provoca que esta enfermedad no aumente; mientras que otras infecciones (sífilis, clamidia, gonococia y herpes) crecen de manera incesante. Estas tendencias se repiten en el ámbito autonómico, nacional e internacional”. En términos generales, las enfermedades de transmisión sexual tienen una incidencia de 36 casos por 100.000 habitantes.

La infección por el VIH

La incidencia del VIH tiende a estancarse: Si en 2013 se diagnosticaron 128 casos nuevos; en 2014 fueron 166; en 2015 se contaron 182 ; en 2016, 133; y en 2017 fueron 123. En la capital el número de casos anuales de VIH (71 en 2017) es especialmente destacable respecto al resto de la provincia. “Y dentro de la ciudad, la zona del centro histórico concentra el mayor número de casos, como ocurre en otras capitales”, explica el doctor Lozano.

En cuanto al perfil de la persona que se contagia de VIH destacan muy especialmente los hombres que mantienen sexo con otros hombres, que representan el 54% de los casos. “La epidemia del VIH se ha masculinizado. Por cada cinco hombres contagiados hay una mujer”, asevera el experto. La edad media del paciente de VIH es de 35 años, si bien un 15% de los nuevos casos son mayores de 50.

El doctor Fernnando Lozano, responsable de la Consulta de VIH en el Hospital de Valme. El doctor Fernnando Lozano, responsable de la Consulta de VIH en el Hospital de Valme.

El doctor Fernnando Lozano, responsable de la Consulta de VIH en el Hospital de Valme. / José Ángel García

La tasa por cada 100.000 habitantes, que tuvo un repunte en 2015 (la tasa alcanzó 9,2), se mantiene en 2017 en los 6,3 casos, en la provincia de Sevilla. En el ámbito andaluz se diagnosticaron 574 casos de VIH, siendo la provincia de Málaga la que registra mayor incidencia (tasa de 10.9 por 100.000 habitantes).

En la lucha contra el VIH el diagnóstico precoz es uno de los campos de batalla clave. En la actualidad, en torno del 35% de los casos son detectados de manera tardía, cifra que es superior en el ámbito estatal (47%). Una de las estrategias sanitarias frente al VIH se basa en la formación de los médicos de Atención Primaria para favorecer la detección. Como en cualquier otra enfermedad el diagnóstico y tratamiento precoz favorece a los pacientes; y corta la transmisión.

Conductas de riesgo

Los expertos vinculan el aumento de las infecciones de transmisión sexual con los avances en las técnicas de diagnóstico; y muy especialmente con las conductas sexuales de riesgo. “Consideramos que se ha producido una relajación debido, en gran medida, a la falsa sensación del control del VIH. Se ha perdido el miedo al sida”, considera el doctor Samuel Bernal.

Las app de contactos han favorecido en gran medida estas conductas. “Existen app para mantener relaciones sexuales, que han favorecido la promiscuidad”, advierte el doctor Bernal. El Laboratorio de Microbiología del Hospital de Valme es el centro de referencia provincial para el diagnóstico de las infecciones de transmisión sexual. “Hemos detectado un elevado aumento de casos. Este año 2018 termina con un aumento del 20% en el número de pruebas; vamos a llegar a las 10.000 determinaciones”, explica la doctora Estrella Martín Mazuelos, jefe de Servicio del Laboratorio de Microbiología, quien también advierte de las conductas sexuales de riesgo.

Los expertos en estas enfermedades infecciosas destacan la necesidad de campañas de concienciación frente al fuerte impacto en la salud pública; y más formación en el primer escalón del sistema sanitario (los centros de salud) para frenar los contagios.

Valme: punto neurálgico frente a ITS

El Laboratorio de Microbiología del Hospital de Valme, que está dirigido por la doctora Estrella Martín Mazuelos, es el centro de referencia para el diagnóstico de infecciones de transmisión sexual en Sevilla. A este laboratorio llegan todas las muestras del Centro Provincial de tratamiento de las ITS, ubicado en Duques del Infantado, más conocido como pabellón vasco, además de las que se generan en el Area Sanitaria del Valme. En este laboratorio se analizan anualmente unas 7.000 muestras, si bien este año se alcanzarán las 10.000. Las enfermedades de transmisión sexual ocupan en torno al 70% de la actividad.

El 80% de las muestras que se analizan proceden del Centro Provincial ITS. El Laboratorio de Microbiología es además centro de referencia para el estudio de resistencias a antirretrovirales del VIH para Huelva y para parte de la provincia de Cádiz y Sevilla. También es el laboratorio central para las técnicas de Biología Molecular aplicadas al diagnóstico rápido de las enfermedades infecciosas. Durante 2017, en este laboratorio realizaron 290.787 determinaciones o pruebas analíticas. La plantilla para este elevado volumen de pruebas está integrada por una treintena de profesionales.

Entre las últimas incorporaciones tecnológicas, que permiten afinar y acelerar resultados, destaca el sistema de identificación de microorganismos por espectrometría de masas (MALDI-TOF); y las técnicas de Microbiología Molecular por PCR para: la detección de virus (herpes simple 1 y 2, enterovirus, varicela zoster, parotidis y parechovirus) en líquido cefalorraquídeo para el diagnóstico de meninngoencefalitis víricas; detección de hongos (P jirovecii); y detección de bacterias (bordatella pertussis) a partir de muestras respiratorias; así como la detección de microorganismos (bacterias y hongos) directamente de sangre.

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