El sindicato de la enseñanza concertada defiende a los profesores del colegio Irlandesas de Loreto

Caso Sandra Peña

FSIE Andalucía cree "injusto y desproporcionado" atribuir conductas delictivas a los docentes del centro en el que estudiaba Sandra Peña

La familia de Sandra Peña acusa al colegio de tres delitos, entre ellos el de homicidio

El colegio Irlandesas de Loreto, con pintadas insultantes y ofensivas tras el suicidio de Sandra Peña.
El colegio Irlandesas de Loreto, con pintadas insultantes y ofensivas tras el suicidio de Sandra Peña. / Juan Carlos Muñoz

La Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanzas (FSIE), que representa a los docentes de la educación concertada, defendió este martes a los profesores del colegio concertado Irlandesas Loreto, donde cursaba estudios Sandra Peña, la adolescente de 14 años que se quitó la vida el pasado 14 de octubre, después de que su madre denunciara que estaba sufriendo acoso escolar. La federación sindical entiende que debe "dignificar y alzar la voz en favor de la profesionalidad" de sus compañeros, docentes y no docentes, que "ha desarrollado históricamente su labor con responsabilidad, dedicación y un profundo compromiso educativo y humano, valores que avalan años de servicio al alumnado y a sus familias".

"Ante la gravedad de las acusaciones vertidas a algunos de sus profesionales, desde FSIE Andalucía queremos manifestar nuestro apoyo a estos compañeros, así como defender su profesionalidad y buen hacer. Nos parece injusto y desproporcionado atribuir conductas delictivas a unos profesionales que, como se asegura desde el colegio, adoptaron todas las medidas que se contemplan en los protocolos y que entregan lo mejor de sí mismos al alumnado durante el tiempo en que permanecen en el centro educativo", dice el sindicato.

La familia de Sandra Peña se querelló contra el colegio por tres delitos: homicidio, lesiones psíquicas y trato degradante. El director, la jefa de estudios, la orientadora y la tutora de la joven declararon ante la Fiscalía de Menores. El centro asegura que abrió los protocolos antiacoso y antisuicidio, pero que no los comunicó a la Junta a través de la plataforma educativa Séneca. La familia asegura que el colegio no hizo nada después de que la madre comunicara hasta en dos ocasiones al director lo que sucedía, salvo simplemente cambiar a las niñas de clase.

"Quisiéramos también destacar que desgraciadamente vemos a diario el efecto dañino de las redes sociales en los menores y el escaso nivel de seguridad, privacidad y protección que ofrecen a los adolescentes, cómo sus propios algoritmos sortean esos niveles de seguridad y ofrecen a nuestras hijas e hijos contenidos absolutamente perjudiciales para su salud mental y, por último, cómo estas redes se han convertido en canales de comunicación entre iguales (o que se hacen pasar por iguales) y que escapan a nuestro control, además de producirse fuera del periodo lectivo", añade la nota del sindicato.

El sindicato de la enseñanza concertada retiera su confianza en la profesionalidad del claustro y del resto del personal del Colegio Irlandesas de Loreto y, en general, "de todas y todos los profesionales de los centros educativos concertados" de Andalucía. "Por último, volvemos a hacer un llamamiento a la responsabilidad, al respeto y a la serenidad, valores fundamentales para proteger la convivencia y el prestigio de nuestra comunidad educativa: alumnado, familias, profesionales y centros", concluye la nota.

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