Sevilla

Los taxistas de Sevilla mantendrán la huelga al menos hasta mañana

  • Sólo está saliendo un 10% de la flota para atender los trayectos más urgentes de personas mayores, discapacitados y embarazadas

La parada del aeropuerto, vacía la tarde de este lunes. La parada del aeropuerto, vacía la tarde de este lunes.

La parada del aeropuerto, vacía la tarde de este lunes. / Juan Carlos Muñoz

Los taxistas de Sevilla permanecerán de huelga al menos hasta mañana miércoles, cuando volverán a convocar una asamblea para decidir qué hacen. Serán por tanto cinco los días que llevará la mayoría de la flota secundando este paro que arrancó el sábado en apoyo a los compañeros de Barcelona, y que surgió de manera espontánea por un grupo de taxistas que se movilizaron a través de mensajes de telefonía móvil y de redes sociales.

Si algo ha evidenciado esta huelga, es el hartazgo de la mayoría de los profesionales del taxi sevillano hacia las asociaciones mayoritarias del sector, la Unión Sevillana y Solidaridad del Taxi. Ambas entidades, viendo el carácter masivo de la protesta del gremio durante el fin de semana, decidieron ayer secundar también la huelga. Lo hicieron en una asamblea celebrada en la explanada de la estación de Santa Justa, en la que hubo momentos de bastante crispación y enfrentamientos entre taxistas.

Varios de los conductores afearon al presidente de la Unión Sevillana del Taxi, Fernando Morales, que haya permanecido en la playa durante todo el fin de semana. "Nosotros estábamos aquí haciendo huelga y tú en la playa", fue una de las frases que el representante de los taxistas tuvo que oír de boca de sus compañeros. Desde el viernes hubo una serie de protestas, con una manifestación nocturna incluida, que derivó en la convocatoria de una huelga espontánea tras dos asambleas celebradas en las inmediaciones del estadio de la Cartuja el sábado y el domingo.

Otra buena parte del gremio también carga contra el presidente de Solidaridad, Enrique Filgueras, quien niega el acceso a la mayoría de los profesionales del sector a la parada del aeropuerto de San Pablo, la más rentable económicamente de la ciudad y que en la práctica es un monopolio para los afiliados a Solidaridad. Filgueras compareció en Santa Justa escoltado por lo que en el gremio se conoce como su guardia pretoriana, formada por un grupo de taxistas del aeropuerto que suelen acompañarles a este tipo de actos. Allí, protegido por los suyos, Filgueras se creció hasta el punto de que llamó "borracho" a uno de los taxistas que se le enfrentó.

Asamblea de los taxistas de Sevilla

Finalmente, viendo la fuerza que ha tenido la protesta espontánea, ambas asociaciones decidieron sumarse a ella. Los taxistas del aeropuerto habían estado funcionando con normalidad durante todo el fin de semana y sólo pararon tras la asamblea de ayer en Santa Justa. Hay que tener en cuenta que este fin de semana era uno de los que más pasajeros aterrizaban en San Pablo de todo el año.

Polémicas internas aparte, lo cierto es que la jornada de huelga transcurrió con total tranquilidad, como lo había hecho durante todo el fin de semana. Los taxistas establecieron unos servicios mínimos, utilizando para ello la mitad de cada letra. Así, desde la una de la tarde hasta las ocho de ayer trabajaron los números pares de la letra C. A partir de los ocho hasta las cuatro de la mañana salieron los impares. De cuatro de la mañana a cuatro de la tarde de hoy está previsto que lo cubra la D par y las doce horas siguientes que las hagan los impares de la misma letra. Desde las cuatro de la mañana hasta las doce del mediodía de mañana miércoles, hora a la que está prevista la próxima asamblea, lo harán los pares de la letra A.

En la práctica, esto supone que hay unos 175 taxis por turno en la ciudad, más o menos el 10% de la flota habitual de salida de un día normal sin huelga. Los servicios mínimos que han establecido los propios taxistas –no hay una convocatoria oficial de huelga aprobada por la administración– consisten en realizar todos aquellos trayectos requeridos por personas mayores o con movilidad reducida, o aquellos ciudadanos que necesiten un taxi con urgencia por una cuestión de salud o de otro tipo. Así, en las principales paradas hay al menos uno o dos taxis con el chivato apagado, que ejercen de punto de información. A mano alzada es difícil parar un taxi estos días en Sevilla.

Los taxistas creen que es hora de estar unidos ante lo que consideran una de las mayores amenazas para su futuro, el crecimiento de las licencias de Vehículos de Transporte Concertado (VTC), que explotan empresas como Uber y Cabify, y que en esta ocasión es hora de plantear la huelga como un todo o nada para presionar al Gobierno para que éste imponga más restricciones al número de licencias de VTC. Las noticias que llegaban de Barcelona, y de otras ciudades en las que los taxistas decidieron parar en apoyo a sus compañeros catalanes, fueron el detonante para que los profesionales sevillanos suspendieran su actividad. En la asamblea de ayer, decidieron mantener la huelga indefinida al menos hasta mañana miércoles, cuando volverán a decidir los pasos a seguir.

Imágenes de la asamblea de los taxistas de Sevilla en Santa Justa Imágenes de la asamblea de los taxistas de Sevilla en Santa Justa

Imágenes de la asamblea de los taxistas de Sevilla en Santa Justa / Víctor Rodríguez

Durante todo el día, los taxistas sevillanos estuvieron pendientes de la reunión que un grupo de representantes del sector a nivel nacional mantuvieron con el Ministerio de Fomento. El encuentro terminó con una serie de promesas de cambios normativos por parte del Gobierno, una oferta que los taxistas consideran insuficiente y que les hará mantener la huelga en las principales capitales españolas. En Sevilla así se hará hasta al menos mañana miércoles, salvo que Fomento acepte sin condiciones todas las peticiones de los taxistas.

Un escenario que no parece tan fácil, pues obligaría a retirar un buen número de licencias de VTC adquiridas legalmente en su día. En la provincia de Sevilla, por ejemplo, hay 188 licencias de VTC por 2.257 de taxi. Es decir, hay una licencia de VTC por cada 12 de taxi, cuando los taxistas piden que la ratio sea de 1 a 30, como estableció el Tribunal Supremo en una reciente sentencia. El Gobierno tendría, por tanto, que rescatar 113 permisos de VTC. Y además supondría una aplicación con carácter retroactivo de la ley, que cualquiera de los afectados podría ganar en un contencioso.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios