Sevilla FC

Sarabia, casi una cuestión de Estado

  • El Sevilla negocia la renovación del polivalente jugador con distancias por limar y descarta a Samu Castillejo en medio del clamor popular

  • El sueño por lograr la cesión de Batshuayi sigue vivo, pero continúa siendo muy difícil

Sarabia se ejercita en la ciudad deportiva del Sevilla. Sarabia se ejercita en la ciudad deportiva del Sevilla.

Sarabia se ejercita en la ciudad deportiva del Sevilla. / Antonio Pizarro

Sarabia se ha imbricado en la frenética actividad del Sevilla, en medio de la impaciencia de una afición ansiosa de rutilantes fichajes, como un capítulo especial que aún dará que hablar según su resultado final. La renovación de Sarabia se ha convertido en un asunto casi de Estado. La dirección deportiva nervionense enfoca ahora una gestión que debería haber arrancado antes, pero los dos últimos años ha habido tal ajetreo en el departamento de fútbol, con las salidas de Monchi y de Óscar Arias, que la dejó en un segundo plano.

El interés de la Real Sociedad, con dinero contante y sonante tras la jugosa venta de Odriozola al Real Madrid, ha levantado la liebre. Y, por ahora, las distancias en la negociación para la ampliación de Sarabia son importantes, pero no insalvables.

El clamor popular de la afición por el caso de Sarabia es tremendo. En las redes sociales, incluso en la radio oficial del club, el sevillismo se ha manifestado posicionándose claramente en pro de la continuidad del madrileño, uno de los fichajes más rentables de la última década si se relaciona su coste, algo menos de un millón de euros cuando bajó el Getafe, con su rendimiento: nada menos que 99 partidos en sus dos primeras temporadas entre todas las competiciones, con 18 goles y 22 asistencias

A eso suma su polivalencia, la posibilidad de adaptarse a distintos sistemas y a jugar en las dos bandas en los dos puestos, como carrilero o interior. El caso es que la Real Sociedad, también por el especial régimen fiscal de Euskadi, que beneficia a los clubes vascos, le podría ofrecer más dinero neto que el Sevilla. Es decir, para ofrecerle el mismo neto que la Real, el Sevilla tendría que pagarle mucho más en bruto.

El jugador prefiere permanecer en un club del que ya incluso ha sido capitán y con el que esta temporada ya ha hecho tres de los cinco goles al Ujpest. Pero en estos momentos, ante la oferta del club donostiarra, su agente tiene fuerza para presionar y pedir bastante más del doble de lo que cobra actualmente en el Sevilla, un contrato que a todas luces debió ser revisado con anterioridad. A Joaquín Caparrós le ha caído esta patata caliente, ya que por su rendimiento y con una cláusula de 18 millones de euros, producto de las especiales circunstancias de su contratación en el verano de 2016, era bastante evidente que cualquier club que pusiera sus ojos en él podría ser un obstáculo serio para su renovación. Incluso sin jugar en Europa, como ocurre con la Real. El Sevilla espera arreglar el lío.

El asunto ha coincidido con el ofrecimiento de Samu Castillejo. Y ese cóctel amenazaba con producir una tormenta entre la afición de incalculables consecuencias, pese a la calidad técnica y a las posibilidades futbolísticas del interior malagueño en el sistema de Pablo Machín. La vinculación de las dos operaciones, que el Sevilla llegó a plantearse ante la dificultad de renovar a Sarabia, fue como mentar la bicha al sevillismo. Y el club ha descartado al jugador del Villarreal, entre otras cosas porque la comparación entre los 18 millones de la cláusula actual de Sarabia y los 20 en que el club de Fernando Roig tasa a su jugador es un torpedo a la línea de flotación de la planificación.

Entretanto, las gestiones para la contratación del delantero, o de los delanteros, siguen su curso, lento pero perseverante. Los rectores sevillistas han mantenido contacto directo con el representante de Andre Silva, sin sitio en el Milan tras el desembarco de Higuaín. El todopoderoso Jorge Mendes ve con buenos ojos la cesión al Sevilla de su joven representado, un jugador que sería un gran complemento para el nueve de referencia que continúa buscando Caparrós, con Batshuayi como sueño aún vivo, pese a su dificultad.

La BBC aseguraba ayer a través de su canal de fichajes que el Sevilla, por delante de Valencia y Atlético (acaba de fichar a Kalinic), es el mejor colocado para lograr la cesión del internacional belga del Chelsea. No será fácil, pues el ariete quiere jugar la Champions. Según la prestigiosa cadena británica, su cesión a un club de España está más que encauzada. Esta información, como la del presunto cambio de cromos Sarabia-Castillejo, ha levantado también una ola de críticas en la afición blue, que no entiende que el Chelsea le dé salida a Batshuayi antes que a Morata o Giroud. Mañana se cierra el mercado inglés. Los rumores se disparan y la actividad de mercado se volverá frenética.

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