Sevilla-Standard de Lieja | La previa

El Rey defiende su trono

  • El Sevilla arranca en la fase de grupos contra el Standard con la obligación de disipar las dudas sobre su plantilla

  • Machín tiene la baraja en su mano para hallar las soluciones

Un grupo de futbolistas sevillistas se ejercita en el entrenamiento. Un grupo de futbolistas sevillistas se ejercita en el entrenamiento.

Un grupo de futbolistas sevillistas se ejercita en el entrenamiento. / Antonio Pizarro

El retorno del Rey’, así titulaba ayer Juan Antonio Solís en estas mismas páginas un reportaje sobre las participaciones del Sevilla en la Liga Europa y con los datos en la mano no le faltaba nada de razón. Aunque las tres eliminatorias de la fase previa contra Ujpest, Zalgiris y Sigma Olomouc ya contaban como partidos oficiales de la competición, el inicio de la fase de grupos le da más oficialidad si cabe a la presencia de los sevillistas en el torneo en el que ostentan más títulos que ningún otro. Y la apertura tiene lugar contra otro equipo histórico, ese Standard de Lieja que es todo un clásico por mucho que en su palmarés no exista ningún éxito sonado.

Por primera vez, el Sevilla lucirá en una de las mangas de sus camisetas una escarapela que lo confirma como el monarca del torneo. Ahí, para que todos los sevillistas se sientan orgullosos de lo conseguido por los suyos en los mandatos de José María del Nido y José Castro, para darle a cada uno los méritos que se ganaron, habrá una reproducción del trofeo, lo que algunos llamaron peyorativamente “paragüero” y otros, caso del CSKA de Moscú, reprodujeron con la cabeza erguida en una de las torres de su moderno estadio. Y junto a esa copa tan preciada aparecerá un número que es bastante significativo, un cinco, 5 si lo prefieren con cifra, que atestigua el número de veces que el capitán del Sevilla, ahora los más petulantes lo llaman Sevilla Fútbol Club al recitar el nombre completo, levantó ese trofeo como campeón de la competición.

Está claro que el Sevilla, el sevillista, tiene motivos más que sobrados para arrancar en esta Liga Europa con el pecho henchido de orgullo, pero el pasado sólo sirve para recordarlo y para revivirlo con gusto, pues el fútbol al final sólo entiende del presente más inmediato y ahora le toca al equipo que le han encomendado a Pablo Machín alcanzar el nivel que dieron sus antecesores para pelear, allá cuando la primavera vuelva a ser una realidad, por añadir una unidad más al lado de esa escarapela. Claro que es difícil, la nómina de rivales, con el Chelsea o el Arsenal, con el Milan, por citar sólo a tres extranjeros y que ya han sido campeones en las diferentes competiciones europeas, y con los que después llegarán rebotados desde la Liga de Campeones, es prolija.

Pero ni más ni menos que las otras cinco veces en las que el Sevilla fue campeón, ya que entonces también existían rivales del mismo fuste o más y fueron cayendo en las diferentes eliminatorias, pues eso es lo habitual en este tipo de torneos con tantos obstáculos a saltar. Pero eso ya se irá viendo con el paso de los partidos y ahora conviene más centrarse en lo más inmediato, es decir, en este Sevilla-Standard de Lieja.

Lo primero que se viene a la cabeza de todos los sevillistas, está claro, es la triste imagen ofrecida por los suyos en el partido más inmediato, en ese choque liguero contra el Getafe que se convirtió en un verdadero jarro de agua fría cuando la competición apenas se ha iniciado. El tradicional pesimismo de los aficionados criados en la fe balompédica radicada en Nervión, que algunos quisieron rebautizarlo con la palabra exigencia que llena la boca de muchos de ellos, apareció con celeridad y el horizonte seguramente es igual de negro que en muchos de los arranques de Juande Ramos y de Unai Emery al frente de la plantilla.

Las alineaciones probables. Las alineaciones probables.

Las alineaciones probables. / Departamento de Infografía

¿Quiere esto decir que la hégira de Machín va a igualar a los éxitos del manchego y del vasco? En absoluto, también existió ese pesimismo con Berizzo, con Marcelino y con muchos otros que acabaron en etapas fracasadas, pero sí es verdad, y eso nadie lo podrá negar, que también se vieron las cosas muy negras en el entorno sevillista cuando arrancaban los periplos de los dos técnicos que lo condujeron a la conquista de las cinco copas europeas, a la que habría que añadirles también esa Supercopa ganada en Mónaco al Barcelona.

En la sapiencia de Machín, por tanto, estará la capacidad para enderezar la nave que le han puesto a su disposición para que el fútbol sea bien diferente al ofrecido ante el Getafe. Por supuesto que le faltan piezas, que la plantilla que le han dado es incluso corta para poder realizar las rotaciones por las que apostaba el técnico en verano, pero el soriano está más que capacitado para sacarle el jugo que tiene al grupo de futbolistas con el que cuenta.

No parece que la idea de juego vaya a cambiar por un par de tropiezos. Machín debe ser fiel a su patrón y a partir de ahí tendrá que mover la baraja para hallar las soluciones más adecuadas para que éste funcione como ya lo hicieron el Girona en las temporadas en las que el entrenador estuvo en el cargo. Su labor será precisamente ésa y ya debería comenzar a verse en la cita de esta tarde, poco antes de las siete por cierto y con bastante calor en teoría. Habrá que ver, pues, cómo acompaña a Banega en el centro del campo; quién ocupa el carril izquierdo, donde la alternativa de Sarabia también debería estar presente mientras no se recupere Escudero; y cuáles serán los escuderos de un delantero centro que bien podría ser Ben Yedder esta vez para darle descanso a Andre Silva. Lo más lógico parece que Promes sí fuera titular y en su sitio real para que Franco Vázquez partiera también del puesto en el que puede hacerle más daño al adversario, es decir, el costado derecho del ataque para otear desde ahí el horizonte y dar los pases más adecuados. Otras incógnitas son quién será el carrilero derecho, si Jesús Navas o Aleix Vidal, y si se produce algún movimiento en el trío de centrales para darle cabida a Carriço. Interrogantes para que Machín las despeje y para que, sobre todo, el Sevilla sea mucho mejor equipo de lo que lo fue contra el Getafe.

Todas las variables serán necesarias para que el Sevilla se reencuentre con el triunfo y arranque en esta fase de grupos con un triunfo frente al Standard de Lieja. El rival tampoco atraviesa su mejor momento y ahora mismo es el sexto clasificado en la liga belga, aunque todos los que lo conocen resaltan su irregularidad y eso supone que es capaz también de realizar buenos partidos. La penúltima vez que los dos se enfrentaron obtuvieron un triunfo los valones por 1-0 en una fase de grupos en la que se jugaba en el campo de uno de los dos sólo por el sistema de una vuelta. En aquel Standard se acababa de ir Fellaini y jugaba un tal Witsel, además de Defour, Dante Bofim, Mbokani, De Camargo, Dalmat y Jovanovic, entre otros. Fue en 2008, hace justo diez años, y desde entonces las cosas han ido variando mucho, tanto que el Sevilla fue capaz de añadir tres Ligas Europa más a su palmarés, con otro cruce incluido con el cuadro de Lieja. Hoy volverá a pelear por otra, de eso se trata, de lucharla y a ver hasta dónde llega el equipo de Pablo Machín.

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