Sevilla FC

Pablo Machín, ante su reválida

  • El entrenador del Sevilla, tras aprobar con nota alta la primera vuelta, afronta el reto de la dura confirmación invernal

  • Reaccionar en la Liga, donde ha sumado 7 puntos de los últimos 21, es clave, pese a la presión de Copa y Liga Europa

Pablo Machín dialoga con su analista, Carlos Martínez. Pablo Machín dialoga con su analista, Carlos Martínez.

Pablo Machín dialoga con su analista, Carlos Martínez. / José Ángel García

Pablo Machín está ante la reválida de lo que ofreció en la primera vuelta con el Sevilla. Aquel examen que era el fielato ineludible de los antiguos ballicheres para obtener su grado académico cobra forma para el entrenador soriano en este invierno que se presenta con duras pruebas paralelas: la eliminatoria de Copa ante el Barcelona y la de Liga Europa con la Lazio.

El feo borrón del Santiago Bernabéu, por el planteamiento, la mala lectura del partido y quizá más aún la opinión que dio del mismo en la rueda de prensa, no debe desdecir la trayectoria de Pablo Machín en la prometedora primera vuelta. Le quedó pendiente elevar la nota a domicilio. Pero el calendario da un respiro en enero y febrero en este sentido... siempre que el soriano recupere su buena gestión.

El fútbol y su lectura por parte de aficionados y prensa tiende a lo ciclotímico por estos lares. De la euforia se pasa a la depresión, del optimismo al pesimismo, en cuanto se juntan dos o tres resultados malos. El Sevilla acumula tres derrotas seguidas, si bien uno fue inocuo en la Copa, tras empezar el año empatando ante el Atlético y ganando en San Mamés la ida copera, y esa concatenación negativa ha motivado que se desinfle de alguna manera el crédito acumulado anteriormente.

Pero ahora es la hora del entrenador, de saber capear el temporal, que puede ser mayor si el Barcelona, obedeciendo a la lógica del fútbol, lo elimina de la Copa; y sobre todo es la hora de recuperar el buen tono de una plantilla a la que supo exprimir cuando tuvo menos recursos.

En el Bernabéu dio un pasito atrás en este sentido Machín, obligado quizá por su fe en el equipo de gala que lo llevó a la cima de la clasificación.También por las circunstancias de que, por ejemplo, no podía contar con uno de sus hombres más en forma en estos momentos, Roque Mesa. Pero que dejara en Sevilla al defensa que, al igual que Roque Mesa, estaba mostrando un inesperado elevado tono, Gnagnon, y sobre todo que no contara con Amadou para reaccionar ante la debacle de la medular y que optara por unos cambios inocuos, en la delantera en lugar del centro del campo, fue una respuesta extraña, impropia.

La pésima imagen del Bernabéu debe haber sido la sima desde la que recuperar el tono, el brío

Ahora Pablo Machín afronta la primera gran cita de calado fuera de la Liga, la eliminatoria de cuartos de final en la Copa. Pero está obligado a recuperar el ritmo competitivo sobre todo en el torneo liguero, pase lo que pase en la Copa y aprovechando que ahora tiene más recursos gracias, en gran medida, a su buena gestión al ir metiendo poco a poco a futbolistas que parecían fuera del equipo. Además, los refuerzos invernales tienen que empezar a notarse. No tanto quizá el novel Wöber como Munir. Y habrá que ver la adaptación de Marko Rog, cuya contratación parece cerca. También es una incógnita si Gonalons se podrá considerar otro refuerzo invernal...

El calendario en la Liga invita al optimismo después de cuatro partidos sin conocer el triunfo (Leganés, Atlético, Athletic y Real Madrid). En los meses de diciembre y enero, cuando el invierno se ha hecho presente, el Sevilla apenas ha sumado 7 puntos de 21: un triunfo (Girona en casa), cuatro empates (Alavés, Valencia, Leganés y Atlético, tres de ellos fuera) y dos derrotas (San Mamés y Bernabéu). Ha jugado más partidos fuera que dentro y ahora el calendario lo invita a mejorar sus prestaciones en general, incluido esa deuda a domicilio, ya que no gana fuera desde el 30 de septiembre...

El Barça en Copa, la Liga Europa..., enero y febrero piden volver a la mejor gestión, con gente fresca

En enero y febrero, el Sevilla debe compaginar la Copa y la Liga Europa con un calendario menos arduo que en la primera parte del invierno: Levante, Eibar y Barcelona en casa y Celta y Villarreal fuera. En marzo, con la incógnita de si seguirá en Europa, sigue ese tono medio del calendario: Huesca y Espanyol fuera y Real Sociedad y Valencia en casa. Y cabe recordar que a Jorge Sampaoli, tras la mejor primera vuelta de la historia, se le cayó el equipo en marzo, antes y después del palo de Leicester.

Hasta primavera queda invierno y es la hora de que Machín se atreva a pasar el Rubicón de los partidos a domicilio con una mejor gestión de una plantilla a la que le supo sacar su jugo hasta exprimirla. Ahora debe disfrutar de ella.

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