Sevilla FC Una portería para el debate

Vaclik y Bono, durante un entrenamiento antes de irse con sus selecciones. Vaclik y Bono, durante un entrenamiento antes de irse con sus selecciones.

Vaclik y Bono, durante un entrenamiento antes de irse con sus selecciones. / Antonio Pizarro

Si hay una línea que está bajo la lupa desde hace años en el Sevilla ésa es la portería. A Monchi incluso se le podría aplicar un clásico del refranero: en casa del herrero, cuchara de palo. El ex guardameta acertó de pleno con algunos porteros, sobre todo con el que se puede calificar sin lugar a dudas como el mejor de la historia del Sevilla, con permiso de Busto (q.s.g.h.). Palop marcó un antes y un después y su declive en el club de Nervión ya marcó la senda del debate. El fichaje de Diego López en mayo de 2012 fue como una invitación a Palop a que cediera el paso. Pero el valenciano aceptó la competencia, le ganó el pulso al gallego y lo sobrevivió. Y tras Palop, Beto también tuvo poca continuidad antes del carrusel de canteranos previo a la situación actual. Ahora, Vaclik también está bajo la lupa tras las últimas actuaciones. Y Bono se presenta como una alternativa de urgencias.

Los últimos partidos del Sevilla, con siete goles en contra en las dos últimas salidas a Ipurúa y el Camp Nou, nueve incluyendo los de la Real Sociedad, han dado pie a un incipiente debate. Monchi ya se ha apresurado a terciar en favor del portero checo, que sigue siendo un fijo en su selección, lo mismo que Bono.

De hecho, ambos fueron titulares con sus selecciones el viernes por la noche, con suerte dispar. En el República Checa-Inglaterra, Vaclik salió victorioso y realizó alguna parada de mérito. En el amistoso Marruecos-Libia, Bono también fue titular, pero un error suyo propició el empate del cuadro visitante en el tramo final.

Vaclik jugó el partido completo ante los ingleses, correspondiente a la fase de clasificación de la Eurocopa. Encajó un gol de penalti de Kane al principio del partido, pero los checos remontaron (2-1, Brabek y Ondrasek) e igualaron con 12 puntos a los británicos al frente de la clasificación, si bien con un partido más.

Bono también jugó el partido completo y estaba cuajando una buena actuación, hasta que un córner en el minuto 85 (1-1). Marruecos se había adelantado de córner en la primera parte. El meta sevillista salió con convicción, pero no atrapó el balón, que cayó al césped y, tras una serie rocambolesca de rebotes y rechaces, acabó en el fondo de las mallas. La jugada no tuvo trascendencia, ya que era un amistoso, pero es significativa en este atisbo de debate que se está abriendo en ciertos sectores de la crítica y la afición.

Con Palop, Monchi dio con un portero de época, hasta el punto de que bajo su sombra languidecieron y debieron buscar otros destinos buenos porteros como De Sanctis o Javi Varas. La enorme sombra de Palop se proyecta en el palmarés del Sevilla: de los nueve títulos ganados bajo la dirección deportiva de Monchi, seis fueron con Palop y los otros tres con tres guardametas distintos.

Beto cumplió con su rol siendo clave, con dos tandas de penaltis decisivas, en el título con el que el Sevilla reverdeció sus laureles, la UEFA Europa League de 2014. Pero tras la gloria de Turín comenzó el carrusel. Sergio Rico fue el titular en la final de Varsovia y David Soria en la de Basilea. Y ni eso les valió a ninguno de los dos para hallar la suficiente confianza o el beneplácito de público y entrenadores y ambos hicieron las maletas. Tampoco cuajó la apuesta de Joaquín Caparrós antes del regreso de Monchi, puesto que Juan Soriano, demasiado joven quizá para soportar la presión de la élite, también salió cedido este verano.

El caso de Sergio Rico es particularmente llamativo en este debate. Monchi, en su revolución de la plantilla, trató de hacer ver al guardameta, tras su infructuosa cesión al Fulham, de que iba a tener el reto de soportar la presión de una grada claramente contraria a su regreso. Pero el portero lo aceptó... y el director deportivo no movió piezas en la portería, hasta que a ultimísima hora el trile de metas entre el PSG y el Madrid le abrió una puerta apetecible al de Montequinto: París y el glamour del Parque de los Príncipes.

Por ahí se coló Bono a ultimísima hora en el arco sevillista. Un meta internacional, con experiencia en la Liga, pero que seguramente no habría sido la primera opción de Monchi si éste hubiera decidido o hubiera gozado de un contexto más propicio para fichar a un guardameta que le hiciera verdadera competencia a Vaclik por el puesto de titular.

Las faltas encajadas por el checo, esos goles de José Ángel y Messi en errores de colocación y gestión de las barreras, las derrotas en pocos minutos en un equipo que presumía de encajar poco, han puesto la lupa sobre el checo. Es un debate incipiente, pero se recrudecerá con cada gol rarito.

Tras lo del Camp Nou, Monchi terció sobre Vaclik. "Los porteros también tienen rachas y muchos de los goles que está encajando le entran sin su responsabilidad. (...) A veces no es responsable el portero y necesitas un partido que te cambie el signo, un partido en el que hayas ganado tú el partido". De momento, Vaclik sigue siendo el titular, pero la tradicional lupa en la portería está enfocada en él.

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