Conmoción en Alemania por una ola de agresiones sexuales en Nochevieja
Casi un centenar de mujeres fueron agredidas en las proximidades de la estación central de Colonia durante el fin de año Investigan si la reunión de mil hombres tenía propósitos delictivos
Alemania vive con estupor e indignación el goteo de denuncias, hasta 90 ya, presentadas por mujeres víctimas de agresiones sexuales y robos en Nochevieja en las proximidades de la estación central de tren de Colonia , donde estaban reunidos alrededor de mil hombres.
Ante la dimensión de lo sucedido, sin que se hayan producido detenciones por el momento, la canciller, Angela Merkel, exigió "la respuesta contundente del Estado de Derecho" para identificar y castigar cuanto antes a los culpables, con independencia de su origen.
Según los datos facilitados por la Policía, todos los testimonios apuntan a que los agresores eran hombres jóvenes, de entre 18 y 35 años, aparentemente procedentes de países árabes y del norte de África.
Merkel, explicó el Ejecutivo en un comunicado, habló ayer por teléfono con la alcaldesa de Colonia, Henriette Reker, y mostró su "indignación" ante los "repugnantes ataques y agresiones sexuales". Por su parte, el ministro de Justicia, Heiko Maas, exigió aclarar si los congregados ante la estación de tren de Colonia, cerca de la emblemática catedral de la ciudad, se dieron cita para delinquir y si se trata de "una nueva forma de criminalidad organizada". Maas garantizó que se investigarán los hechos hasta sus últimas consecuencias y denunció tanto a quienes agredieron a las mujeres como a aquellos que, "sin participar activamente, formaron pasillos para que no pudieran huir". Tras asegurar que el alcohol no será una excusa, pidió no "instrumentalizar" lo ocurrido mezclándolo con la masiva llegada de refugiados a Alemania, llamamiento al que se sumaron políticos de diferentes formaciones.
La Policía en Colonia ha creado un equipo de investigación para aclarar los hechos y la alcaldesa Reker presidió ayer una reunión de crisis con los máximos responsables de las fuerzas de seguridad. En rueda de prensa tras esa reunión, Albers asumió que puede haber más denuncias y reconoció que todavía no hay ningún detenido ni sospechosos.
Albers defendió la actuación de la Policía, que acabó desalojando el área frente a la estación ante el riesgo que suponían los petardos y fuegos artificiales que lanzaba a los transeúntes el millar de jóvenes concentrados en la zona. Durante la noche los agentes fueron informados de alguna agresión, pero no se tuvo constancia de la dimensión de lo sucedido hasta que en los días posteriores se presentaron las denuncias, entre ellas una por violación. "Es algo absolutamente intolerable y será perseguido con todo el rigor", manifestó Reker, política independiente que asumió la Alcaldía a finales del año pasado, tras recuperarse de la agresión que sufrió cuando una persona la acuchilló por defender la acogida de refugiados.
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