El Papa admite que los musulmanes "son un componente de Alemania"

Benedicto XVI abre un nuevo capítulo en las relaciones con el islam · El Santo Padre elogia a Lutero e invita a los protestantes a potenciar la unidad con los católicos

Benedicto XVI conversa con Ali Dare, profesor de teología islámica.
Agencias / Berlín

24 de septiembre 2011 - 05:01

El papa Benedicto XVI reconoció ayer que los musulmanes de han convertido en una "componente" de Alemania, durante un encuentro con representantes del islam al iniciar la segunda jornada de su visita de cuatro días a este país. "La presencia de numerosas familias musulmanas desde los años 70 del siglo pasado se ha convertido en una característica creciente de este país", aseguró el Papa durante la reunión celebrada en los salones de la Nunciatura Apostólica en Berlín.

Asimismo el Santo Padre aseguró que "la Iglesia católica defiende decididamente que la dimensión pública de la pertenencia religiosa tenga un reconocimiento adecuado".

El Pontífice subrayó, sin embargo, que la Constitución del país "debe ser la base de la convivencia humana", en una velada advertencia contra los extremismos religiosos, y comentó que el respeto mutuo sólo es posible desde el respeto también a derechos irrenunciables.

Un total de 15 altos representantes del clero, asociaciones, organizaciones humanitarias y la enseñanza islámicas tuvieron ocasión de dialogar con el Papa sobre las relaciones entre el cristianismo y los musulmanes, indicaron fuentes de la reunión.

En Alemania residen entre 3,8 y 4,3 millones de personas de confesión musulmana, de las que un 45% tiene la ciudadanía germana y mas del 60% es originaria de Turquía.

Poco después, Benedicto XVI mantuvo un encuentro ecuménico con las iglesias alemanas protestantes, en el que elogió a Martin Lutero, las invitó a potenciar lo que las une a los católicos y expresó su "perplejidad" por el avance de las iglesias pentecostales y sectas evangélicas.

En una jornada de marcado carácter ecuménico, el Papa Ratzinger viajó a Erfurt, en la Alemania ex comunista, lugar donde estudió y ejerció Martín Lutero (1483-1546), impulsor de la reforma protestante de 1521, cuya figura volvió a ensalzar.

Benedicto XVI que ya en su primer mensaje como papa dijo que no ahorraría energías en aras de la unidad de los cristianos, aunque está convencido de que la unidad no es cosa de un día, aseguró ayer que en estos momentos lo más necesario para el ecumenismo es no perder las grandes cosas que tienen en común.

"La cosa más importante para el ecumenismo es que, presionados por la secularización, no perdamos las grandes cosas que tenemos en común", afirmó al considerar que "fue un error haber visto mayormente aquello que nos separa y no haber percibido en modo esencial lo que tenemos en común en las grandes pautas de la Sagrada Escritura y en las profesiones de fe del cristianismo antiguo".

En referencia a la unidad, señaló que "no serán las tácticas las que nos salven, las que salven el cristianismo, sino una fe pensada y vivida de un modo nuevo, mediante la cual Cristo, y con El, el Dios viviente, entre en nuestro mundo".

Benedicto XVI volvió a denunciar el mundo "secularizado" actual y dijo que la ausencia de Dios en nuestra sociedad "se nota cada vez más" y está más relegado a la esfera privada.

El Papa aseguró que no se debe "adulterar" la fe cristiana, "para ser modernos", sino vivirla íntegramente".

Benedicto XVI denunció que actualmente cada persona tiene una "ética personal" y pidió a los protestantes que defiendan juntos la "dignidad inviolable del ser humano, desde la concepción hasta la muerte" y se opongan a la eutanasia.

Tras el encuentro, Benedicto XVI y los líderes religiosos protestantes celebraron en el ex convento de los agustinos un acto ecuménico en el que un obispo evangélico leyó el salmo 164 en la traducción que hizo Lutero sobre la común vocación cristiana para alabar a Dios.

1 Comentario

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último