Una bengala provoca un conato de incendio en un restaurante de Madrid
El fuego fue sofocado en segundos por un empleado, pero el Ayuntamiento de Madrid ya estudia prohibir las bengalas en espacios cerrados.
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El pasado sábado por la noche, en el restaurante Fanático, situado en el Paseo de la Castellana 43 de Madrid, una bengala provocó un conato de incendio que afectó a unas plantas próximas a la entrada del establecimiento. El incidente se produjo apenas diez días después de la tragedia en la estación de esquí de Crans-Montana, Suiza, donde un incendio causado por pirotecnia dejó 40 muertos.
En el momento del incidente, que ocurrió tras la medianoche, los empleados del local repartieron bengalas entre los clientes. Fue entonces cuando las llamas prendieron unas plantas decorativas, pero un trabajador utilizó un extintor para apagar el fuego en cuestión de segundos. Videos difundidos en redes sociales muestran cómo uno de los clientes sostuvo una cortina para evitar más daños, mientras algunos asistentes permanecían con actitud tranquila y la música seguía sonando.
Tras la difusión de la noticia, el Ayuntamiento de Madrid informó que está trabajando en una nueva ordenanza para regular la pirotecnia en interiores. La vicealcaldesa, Inmaculada Sanz, declaró que "el camino parece ser que va a ir hacia la prohibición de las bengalas, aunque se estudiará en qué espectáculos puede tener sentido su uso".
El grupo GLH Singular Restaurants, propietario de Fanático y otros 18 establecimientos de cocina, aseguró que sus locales cuentan con certificados de protección ignífuga conforme a la normativa vigente, lo que ayudó a controlar el fuego rápidamente. Además, precisaron que tras este episodio prohibieron definitivamente la pirotecnia en todos sus restaurantes y subrayaron que "el fuego se controló en apenas ocho segundos gracias a la preparación de sus empleados".
El incidente generó cierta confusión entre los comensales, ya que el humo del extintor se extendió por la sala y los trabajadores ordenaron la evacuación del local, ubicado en un bajo de un edificio de oficinas. Algunos clientes anónimos indicaron que, a pesar de que habitualmente la fiesta se prolonga más allá de las dos de la madrugada, el restaurante cerró esa noche. En la puerta, un empleado cobró con datáfono a quienes aún no habían abonado su cuenta.
El uso de fuego y decoraciones inflamables en restaurantes y discotecas se ha normalizado en España durante los últimos años pese a los riesgos que conlleva. En 2022, tres personas fallecieron en Burro Canaglia, un restaurante del distrito de Salamanca en Madrid, a causa de un incendio originado por flambeo de una pizza que alcanzó el techo y paredes cubiertas con plantas artificiales. Al año siguiente, 2023, una discoteca de Murcia sufrió un trágico incendio iniciado por una máquina de chispas de fuego frío, que causó la muerte de 13 personas.
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