Sociedad

Quién es el heredero universal de Lina Morgan

  • Daniel Pontes y Lina se conocieron después de que la actriz tuviese un desprendimiento de retina y no se separaron hasta la muerte de la actriz.

  • La oscura vida de Lina Morgan

Lina Morgan decidió pasar en la más estricta intimidad la última etapa de su vida

Lina Morgan decidió pasar en la más estricta intimidad la última etapa de su vida

Lina Morgan siempre fue una persona celosa de su intimidad. Llevó una vida muy discreta, prácticamente hermética en el terreno personal, algo que ha dado a lugar a diversas especulaciones sobre la vida privada de la "vedette".

Nació en el barrio de La Latina, en Madrid, el 20 de marzo de 1936. Con 11 años se inició en el baile clásico español. Fue a los 13 años cuando Pepe Cabo, representante del mundo del espectáculo, se fijó en ella para ser integrante de una compañía infantil, Los chavalillos de España, aunque su confirmación como estrella no llegaría hasta el año 1964, de la mano de Matías Coslada.

Fallecimiento de la actriz y especulaciones sobre su herencia

En los últimos años, Lina padecía cáncer de garganta, una enfermedad que ocultó hasta el final de sus días. La actriz no quería que nadie se enterase e iba a rodar fingiendo que no sucedía nada. Los últimos siete meses de vida los pasó aislada en su domicilio y ninguno de sus allegados pudo ir a despedirse de ella.

Esta es una de las decisiones que más se le recriminan a Daniel Pontes, el heredero universal de Lina. Pontes siempre ha defendido que esto no fue algo que él mismo decidiese sino que la propia actriz le pidió que llevase todo de esa manera. Además, asegura que el teléfono de la vedette siempre estuvo disponible y "en su mesita de noche" para atender a aquellos que si quisieran poner en contacto con ella.

Finalmente, Lina falleció el 19 de agosto de 2015 pero no se informó de manera oficial de su muerte hasta un día después. Tras esto, fueron muchas las especulaciones sobre quiénes serían los herederos de su fortuna. 

Al parecer, Daniel Pontes era la única persona de confianza que le quedaba con vida, por ello se convirtió en su heredero universal. Pontes no se trataba solamente de su chófer, como se ha declarado en algunos momentos, era amigo y confidente de Lina desde que, años atrás, se conocieran después de que la madrileña sufriese un desprendimiento de retina.

Según el propio Daniel,  la herencia que dejó Lina no fue la gran fortuna que todo el mundo piensa. La artista gastó gran parte del dinero en sus últimos años de vida. Además, al no ser herederos directos, tuvo que pagar a Hacienda un 70% de lo que recibió.

Daniel acompañó a Lina Morgan en los peores momentos de su vida, como la muerte de sus padres y de su hermano. La confianza que la actriz tenía en él hizo que le nombrase tutor legal en sus últimos momentos. 

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios