Toros más allá de la mar océana

El ciclo Tauromaquia y Cultura pone su broche de oro con una mesa redonda en la que participó el empresario taurino y actual gestor de la plaza plaza de la Maestranza, José María Garzón

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Mesa redonda celebrada en la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla. / Juan Carlos Muñoz

Toros e idiosincrasia taurina en la gran dehesa de Hispanoamérica. Si en ediciones anteriores el ciclo Tauromaquia y Cultura que promueve la Fundación de Estudios Taurinos puso su mirada en la arquitectura, el cine y la crónica taurina como género, este año, bajo el título Los toros en Hispanoamérica, las ponencias y la última mesa redonda celebrada en la tarde de este jueves, 5 de marzo, han estado dedicadas a la mundología del toro más allá de la mar océana (desde la celebración antaño de las corridas en los virreinatos de México, Perú, Nueva Granada y la Capitanía General de Chile hasta hoy mismo).

Patrocinada por la Real Maestranza de Caballería y con la colaboración de la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla, participaron en la mesa redonda la coordinadora de este IV ciclo, Fátima Halcón, presidenta de la Fundación de Estudios Taurinos, la fotógrafa de origen alemán Anya Bartels- Sourmondt (autora de José Tomás. Serenata de un amanecer), Víctor Vázquez, profesor de Derecho Constitucional en la US y columnista del Grupo Joly, y el empresario taurino y actual gestor de la plaza de Sevilla, José María Garzón.

Los temas que se pusieron en suerte, valga la redundancia, versaron acerca de las peculiaridades del aficionado hispanoamericano, las prohibiciones a los toros que también se prodigan por aquellos pagos o la identidad cultural que une a tantísimos pueblos remotos de aquellos países que casi no existirían sin sus fiestas taurinas.

La fotógrafa Anya Bartels-Sourmondt habló del ambiente fiestero y popularísimo que envuelve a la Monumental de México. “De pronto, en medio del jaleo, la gente grita un ole apoteósico a los toreros que impresiona”. Para una fotógrafa, ver torear en las plazas de Hispanoamérica “favorece la fotografía dado que los pases, por las embestidas de los toros allí, son mucho más lentos”. El empresario José María Garzón vivió como una experiencia total la corrida celebrada en 2016 entre Joselito Adame y José Tomás en el aniversario de la Monumental mexicana, sin olvidar la vez que quedó impresionado en la plaza de Quito por su olor a Tío Pepe. “Entramos a las doce menos cuarto de la mañana y salimos a las tres de la madrugada”. Casi una medio rave taurina, como quien dice.

Garzón habló de lo distinta que es la organización de eventos taurinos en Hispanoamérica. Allí prima el tiempo en clave pasiva y “el ahorita” de los mexicanos puede ser largo e indefinido. “Falta profesionalidad. El aficionado es muy ferviente, pero el sello profesional falla a menudo y eso va en perjuicio del propio aficionado”.

Las prohibiciones de los toros en los países hispanoamericanos estuvo encima de la mesa. Víctor Vázquez señaló que había que reflexionar mucho sobre el caso de Colombia (el actual presidente Gustavo Petro ya prohibió los toros cuando fue alcalde de Bogotá). “La ley que prohíbe los toros fue aprobada mayoritariamente por el parlamento colombiano, a izquierda y a derecha, lo que pone en evidencia la escasa cohesión del importante sector taurino”. Añadió que se debería explotar el caso de México, donde tiene un gran respaldo popular bajo un gobierno ahora no muy favorecedor. E igual ocurre en Ecuador, donde no hace mucho el ex presidente Correa impulsó un referéndum sobre el maltrato general animal, pero lo perdió. “Lo que sí me asombra es el caso de Venezuela, que está rota política e institucionalmente, pero los toros continúan sin problema alguno”. Puso como ejemplo el caso del Perú, donde la fiesta de los toros está muy protegida en clave de identidad cultural de sus pequeños pueblos del altiplano.

En otro frente, José María Garzón recordó que las ganaderías más antiguas que existen no están en España, sino en México. Se puso a debate la causa por la que grandes figuras del toreo en España no triunfaron en los cosos americanos. Para Garzón si “Paco Ojeda, Espartaco y muchos otros no lograron triunfar allí ha sido por la embestida que tiene el toro en estas plazas. Es mucho más lenta y la faena requiere de mucha paciencia”. Igual ocurre con el torero mexicano, por ejemplo, “que no suele acoplarse al toro español, más voluminoso y más fiero”.

Fátima Halcón, coordinadora del IV ciclo y moderadora de la mesa redonda, recordó la cantidad de festejos taurinos que se siguen celebrando en Hispanoamérica. “Yo recibo la revista francesa Semana Grande, que es incluso semanal, y puedo constatar que en Hispanoamérica el número de festejos es muy superior a los de España y Francia juntas. Lo que sorprende es que no sepamos absolutamente nada aquí de estos toreros autóctonos”. Reconoció, además, que a diferencia de Hispanoamérica y hasta de Portugal, los toros han perdido arraigo en la España rural. Por último, García Garzón sí quiso precisar los numerosísimos y desconocidos festejos que se celebran en España (incluida Cataluña). A diferencia de hace unos años, “en España la fiesta de los toros se halla fuerte y protegida”.

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