El Premier acoge el 'Scotch Egg Club' de Dewar's ®
Música, gastronomía y arte digital entre las actividades del 24 al 25 de noviembre
Como buen escocés, Tommy Dewar tenía dos pasiones: el whisky y las gallinas. Ningún homenaje mejor al creador de la marca que unirlas comiendo unos huevos escoceses. Y para ello el maestro de ceremonia será el chef Diego Guerrero, de D-Stage Madrid que junto a Mario Ríos y Curro Noriega, de Besana Tapas (Sevilla) serán los encargados de reescribir un plato al que puede acompañar el whisky, siempre con la moderación con la que se puede apreciar un buen Dewar's.
El local Premier será la sede del 24 al 25 de noviembre del Scotch Egg Club. Allí estará lo mejor de la coctelería, como el Dewar's12&Gingero el Dewar's12 on the rocks con unas gotas de agua de Pitilie Burn; la música, con acústicos de Javi Osorio o sesiones de Dj Luilly. Pero también, el arte digital de Eyesberg Studio e ilustradores de referencia nacional.
Una fiesta donde hay más. Para completar este homenaje a Tommy Dewar, los más atrevidos podrán cortarse el pelo como él. Para ello estará Paco López, de The Barber Shop. A ello se suma un particular juego y varias sorpresas.
Para la parte gastronómica se ha contado con la capacidad de comunicar a través de la cocina de Diego Guerrero, gracias a su capacidad para utilizar la gastronomía como un lenguaje en el que los mensajes llegan a través de las sensaciones que provocan sus platos en el comensal. "Mis creaciones gastronómicas son mi vehículo de expresión. La gastronomía es inherente a la cultura de un pueblo", afirma.
Y es que se ha pasado de buscar un lugar en el que comer, sin más, para satisfacer una necesidad de nutrición, a convertir la alimentación en un momento de ocio y disfrute. "En los últimos años se está dando más valor a la gastronomía española. De hecho, en la época álgida de la crisis ha sido de los pocos sectores que ha crecido. Los comensales son más curiosos y les gusta probar diferentes restaurantes".
Todo ello ha sido gracias al proceso creativo que se aplica en muchas cocinas de restaurantes españoles. "La gastronomía implica formación, estudios, pruebas, etcétera. Y todo eso pasa por una serie de filtros del propio cocinero que es donde radica la creatividad".
Este proceso se ha aplicado en esta revisión de los huevos escoceses. "Hemos ido al origen del plato y, a partir de aquí lo hemos reescrito adaptando texturas y sensaciones al gusto actual. El resultado ha sido un plato muy visual. En una reinterpretación nunca puede haber traición. Por eso aunque no siga estrictamente el plato tradicional, la persona que lo va a comer es capaz de reconocerlo".
Como explica Diego Guerrero, la cocina es un ejercicio de libertad y honestidad "porque el público te va a juzgar sinceramente y, si triunfas y logras transmitir sensaciones con tu plato, se genera con el público un sentido de pertenencia".
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