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Swimmy: piscinas en alquiler o cómo darse un chapuzón en la piscina del vecino

Las piscinas particulares dan uso y obtienen un beneficio económico a sus instalaciones. Las piscinas particulares dan uso y obtienen un beneficio económico a sus instalaciones.

Las piscinas particulares dan uso y obtienen un beneficio económico a sus instalaciones. / D. S.

Sevilla, agosto y un día tórrido. La solución pasa por darse un chapuzón, aunque aquí no hay playa y piscinas son pocas. La plataforma web Swimmy acaba de aterrizar en España, y concretamente, en nuestra provincia para ofrecer el servicio de alquiler de piscinas particulares al estilo Airbnb.

Tanto propietarios como bañistas deseosos de ponerse a remojo encuentran en este portal la solución a disfrutar de un día de piscina. Para los primeros, supone un beneficio económico y dotar de utilidad a la zona de baño que, bien por vacaciones o bien por simple falta de uso, no está siendo aprovechada. Para los segundos, poder refrescarse en un ambiente privado, rodeado sólo de amigos o familiares, donde poder relajarse o celebrar un pequeño evento o celebración y sin ni siquiera salir de Sevilla.

Swimmy nació en Francia en 2017 de manos de su fundadora, Raphaëlle de Monteynard, quien de forma anecdótica cuenta como, estando sentada en el borde de una piscina, la bombilla se le encendió. En un breve estudio de mercado, contactó con más de 400 propietarios de piscinas particulares y las dudas se disiparon. Tanto para los dueños como para los potenciales clientes la necesidad existía y el negocio se prometía redondo.

La democratización de las piscinas desde 15 euros

La democratización llegó a las piscinas francesas y más de 20.000 usuarios se han bañado en estos dos años en las piscinas de más de 2.000 propietarios. En España, son doce las ciudades con registros de piscinas en la web (Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Málaga, Murcia, Palma de Mallorca, Pamplona, Bilbao, Tarragona, Salamanca y Sevilla). En el escaso periodo de tiempo que lleva operativa Swimmy en Sevilla media docena de propietarios se han inscrito.

Swimmy

El proceso para conseguir alquilar una de estas piscinas y pasar un día en sus jardines es sencillo. Basta con entrar en la web, registrarse (aportando dirección de email y completando el perfil con datos personales) y seleccionar una de las piscinas en función de las características deseadas.

Desde 15 euros por persona puede disfrutarse de una jornada de piscina. Los servicios son diversos y en cada uno de los casos quedan descritos. Así, por ejemplo, además de la capacidad o aforo del espacio, algunos filtros que pueden seleccionarse o servicios que prestan son: piscina climatizada, jardín, tumbonas, ducha, spa/jacuzzi, mesas y sillas, barbacoa, tenis, campo de petanca o campo de fútbol...

El propietario, que también indica si estará presente en la casa durante la jornada o no, también puede determinar si el acceso a niños y mascotas queda prohibido.

Portal Swimmy. Portal Swimmy.

Portal Swimmy. / M. G.

Una labor también solidaria

La labor social de Swimmy también está presente y desde la web animan a la colaboración solidaria con tres causas: la asociación Laurette Fugain, de ayuda a personas con leucemia y a sus familias; las Clarisas de Senlis, y la asociación Lazare, que impulsa hogares colaborativos dónde viven personas en situación de exclusión social y jóvenes profesionales voluntarios. 

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