El alcázar a media hora de Sevilla que perteneció al rey Pedro I y que hoy es un lugar de cuento para pasar la noche

Alcázar del Rey Don Pedro
Alcázar del Rey Don Pedro / turismosevilla.org

A media hora de Sevilla en coche, en el municipio de Carmona, se levanta sobre el cerro más alto de la localidad el actual Parador de Carmona, un edificio que parece ser que se levantó en la segunda mitad de la Edad Media y que fue en sus orígenes una construcción musulmana para después pasar a manos del rey Pedro I.

La edificación se encuentra al oeste del recinto amurallado que rodea a la ciudad y está defendido en la parte tanto norte como oeste por un foso con dos puertas a ambos lados con un fuerte exterior que recibe el nombre de Cubete. Se accede a él por un gran arco de herradura apuntado. Dentro del recinto, una vez superada la puerta, se accede al cuerpo de guardia que da paso al patio de armas, que compone un espacio rectangular. Su situación privilegiada en el lugar más elevado de la localidad permitía tener una vista completa de la Vega de Carmona, algo fundamental en caso de invasión.

Historia del Alcázar del Rey Don Pedro

El enclave en el que se encuentra este alcázar era originalmente una acrópolis turdetano-púnica que acogió la residencia del rey taifa de Carmona. Aunque no se conoce a ciencia cierta en qué fecha fue construido, es posible que se levantara en época musulmana, en torno al siglo XII, aunque no se han hallado evidencias arqueológicas que lo confirmen.

Tras la conquista cristiana y el retroceso musulmán, en el siglo XIV fue reedificado por el rey Pedro I, quien mandó llamar a artesanos de Sevilla para construir varias torres y una puerta exterior en la fortaleza. Además, también pidió que ornaran el interior, convirtiendo este edificio en un suntuoso palacio, convirtiéndolo en su residencia favorita.

Alcázar del Rey Don Pedro
Alcázar del Rey Don Pedro / paradores.es

Hoy día, de las yeserías y columnas de mármol que se instalaron entonces no se puede apreciar ningún resto en el alcázar posiblemente debido a los diferentes terremotos que sufrió Carmona en 1504 y en 1755. Este último, el llamado terremoto de Lisboa, causó tal deterioro que, junto a varios expolios, terminó provocando el abandono del alcázar durante un tiempo.

Desaparecido en el siglo XIX, este recinto renace en 1976 como Parador Nacional de Turismo en forma de renovado palacio andalusí similar al mudéjar, con varios salones y patios. . Hoy, la antigua Plaza de Armas acoge el aparcamiento, y la Casa Real aloja los salones y dormitorios del Parador. En 1931 fue declarado monumento de interés histórico y en 1985, Bien de interés Cultural

El interior de este Parador Nacional se caracteriza por cuidar cada detalle para que sus clientes y huéspedes se sientan mejor que en casa. Sus habitaciones combinan a la perfección el diseño y los servicios modernos y en cada una de ellas se puede disfrutar de la comodidad, elegancia del diseño y el mobiliario y las mejores vistas en destinos tan especiales como Carmona. Sus diferentes salones, dedicados algunos de ellos al bar, se pueden visitar sin estar alojado en sus habitaciones para tomar algo.

stats