Se alquila boda

Eloísa de Paula y Toñi Ruedo son el alma de Tengo una Boda, una empresa de alquiler de ropa y complementos para celebraciones

Toñi Ruedo y Eloísa de Paula, las promotoras de la empresa Tengo una Boda.
Cristina Díaz

23 de enero 2011 - 01:00

La boda es uno de los acontecimientos familiares más destacados y tradicionales, de ahí que se cuiden todos los detalles. Si el novio decide ir de chaqué, al suegro y padrino no le queda otra que cumplir los deseos de su yerno, según indica el protocolo. Del mismo modo que, si la boda es por la mañana, las señoras deben lucir pamelas y tocados, especialmente si se trata de una celebración de etiqueta. Los bolsillos de los novios, y de los padrinos, suelen quedar bastante maltrechos tras una ceremonia de estas características, pero ¿cuánto le cuesta al invitado? Muchas jóvenes se echan las manos a la cabeza al pensar en sus amigas en edades casaderas, que, como fichas de dominó, van cogiendo turno en el altar.

En honor a estas jóvenes, sin mucho poder adquisitivo, la empresaria y diseñadora sevillana Eloísa de Paula y su compañera Toñi Ruedo abrieron el pasado septiembre, Tengo una Boda, una boutique (en Diego Martínez Barrios, esquina con Avión Cuatro Vientos) dedicada a la venta y, sobre todo, al alquiler de vestidos y complementos femeninos: desde el traje de la novia hasta el tocado de la madrina, hermanas y demás invitados. Aquí se alquila todo excepto los zapatos: tocados, carteras, guantes, corpiños, vestidos....

"Cada mujer tiene su propia personalidad y estilo, por eso cada tocado tiene su propia marca, son únicos y personalizados", explica Eloísa de Paula, la artífice de todos los tocados que se encuentran en su tienda. "Las sentamos en el tocador y vamos probando diferentes pamelas y tocados hasta dar con el más apropiado, lo mismo hacemos con los vestidos".

La boutique está decorada como si de un antiguo salón se tratase. En él están expuestos todos los productos. "El precio de un tocado o pamela en alquiler oscila entre los 25 y 50 euros, según el diseño y los materiales utilizados". Carteras a 10 euros, abrigos a 50, vestidos a 30 y trajes de novias a 400 euros. "Y la calidad está asegurada, no por ser de alquiler, la calidad es menor", reconoce la diseñadora. "Trabajamos con sedas naturales, sedas salvajes, satén, plumas ...".

Su compañera desde hace 14 años, Toñi Ruedo, asegura que, de momento, venden más que alquilan, una opción por la que se decantan más las jóvenes. "En Sevilla somos muy conservadores y tradicionales en este campo, pero hay que romper moldes", comenta Toñi. "Los hombre llevan años alquilando trajes y no lo vemos con malos ojos, por qué las mujeres no podemos hacerlo".

Ni Eloísa de Paula ni Toñi Rueda son novatas en el mundo empresarial. Antes, en el mismo local, vendían regalos de empresas, un negocio que ampliaron más tarde a ropa, bolsos y complementos. "El origen de todo es Rucoplasti, empresa que abrí con mi marido hace más de 30 años", explica Eloísa. "Trabajábamos con máquinas, mobiliarios y complementos de oficina, pero con el tiempo separamos nuestras líneas de negocio, yo era más creativa y siempre supe que me dedicaría a esto".

Presentes en la pasada edición de Sevilla de Boda, los llamativos tocados y pamelas de Eloísa de Paula, todos diseñados por ella y hechos a mano, se exhibirán en la próxima edición de Cibeles Fashion Week y la Pasarela Gaudí.

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