Una cochera 'gourmet'
Nace un novedoso espacio reservado para eventos privados con la cocina y el arte como reclamos
En una recóndita parcela que antaño ocupaba una cochera de caballos, ubicada entre la Alameda de Hércules y la calle Torneo, hoy emerge uno de los lugares más singulares en cuanto a celebración de eventos privados y difusión de la cultura se refiere. A medias entre el concepto actual de galería de arte y espacio gastronómico, La Cochera del Abuelo abre sus puertas a cuantos deseen convertir cualquier actividad comercial y cultural en algo íntimo y gozar de las ventajas que el lugar dispone -por sus particulares características (techos altos, su soberado, amplia cocina...)-. Un espacio multifuncional ideal, entre otros planes, para la presentación de un producto, de una colección de moda, de una exposición, una celebración o una reunión de empresa.
Recientemente reformado, durante más de 34 años funcionó como restaurante (hasta finales de 2013), y un grupo de emprendedoras y admiradoras del lugar decidieron dotarlo de una nueva vida. Inmaculada Prat es la coordinadora de eventos, y destaca como el proyecto surgió "de la necesidad de reiventarnos, de buscar un camino alternativo y distinto a lo que está haciendo todo el mundo; hemos creado un espacio gastronómico diferente, exclusivo y privado".
Para aquellos que buscan, precisamente, algo diferente en un mercado saturado de propuestas, La Cochera del Abuelo ha aportado aire fresco. "Ofrecemos opciones diferentes, personalizadas y menos comerciales al alcance de pocos", matiza Prat, ya que la "clandestinidad" es un gran atractivo para un target de cliente que valora la exclusividad, el misterio de celebrar una actividad a puerta cerrada, con pocas personas y en un espacio poco común.
Con la idea es implantar un modelo de negocio a través de la dinámica del pop-up, sus promotores han equipado el lugar para albergar eventos de naturaleza gastronómica, reuniones de empresa, fiestas privadas, pop-up stores, showrooms, exposiciones, teatro, presentaciones de productos, show cooking, catas de vino, talleres, cocktails, rodajes, sesiones fotográficas... otorgándole así un carácter innovador y moderno.
Con capacidad máxima para 70 personas, este establecimiento se abre a otras artes más allá de la gastronomía. En estos momentos se está gestando el nuevo espectáculo de teatro del director onubense Julio Fraga con un texto de Luis Felipe Blasco Vilches, que se estrenará próximamente. De las paredes de La Cochera del Abuelo también cuelgan varias exposiciones: la del pintor Andoni Galdeano y la fotográfica de Pedro Javier Almazán, Impresiones, gerente de la franquicia Yellow Corner. Junto al arte, una muestra de la colección de bolsos y complementos de la marca The Louca Recycle, reciclados con banderolas y cartelería de eventos culturales. "Todo este tipo de actividades se organizan para desarrollar una vía complementaria empresarial a la gastronómica que hasta ahora hemos venido ofreciendo". Por el momento, parece, funciona.
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