La aldaba
Carlos Navarro Antolín
¡Moción de censura en Los Remedios!
Manuel José Lara se matriculó en Bellas Artes pensando en dedicarse a la pintura, hasta que conoció la imaginería y lo conquistó. Desde el primer año de carrera comenzó a ir a un taller por las tardes. Tomó como optativa la restauración, que es lo que más salida tiene ahora. "Desgraciadamente, el tema del arte está muy difícil con la crisis. Hay que ir poco a poco para darse a conocer; en este mundillo cuenta mucho el boca a boca". A pesar de sus preferencias cofrades, él se considera escultor más que imaginero, ya que no todas sus obras son religiosas. Recientemente trabajó en un torso de mujer desnudo que participó en una exposición benéfica contra la violencia de género en la Casa de la Provincia. "Otra cosa que me gusta mucho son las miniaturas, hacerlas con el máximo de detalles". Su material preferido para trabajar es el barro, que le permite lucirse con la policromía. "La escultura no deja de ser un arte pictórico, porque tratas de crear apariencia carnal con mezclas de colores". Lara todavía tiene mucho camino para crecer, y considerará la cumbre de su carrera el día que le encarguen un crucificado a tamaño natural: "En ese trabajo derrochas todos los conocimientos y habilidades que tienes dentro; se puede ver realmente cómo es un escultor según esta obra".
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