Rutas de senderismo

Camino de Santiago desde Sevilla | Etapa 13 de la Vía de la Plata: Cáceres-Embalse de Alcántara

El objetivo de esta etapa es alcanzar el Embalse de Alcántara, el segundo más grande de España-

El objetivo de esta etapa es alcanzar el Embalse de Alcántara, el segundo más grande de España- / Emilio J. de los Santos

Tercera etapa consecutiva con más de 30 kilómetros, unos 33,5 en concreto. Este recorrido es de los más peculiares porque no acaba en una población, sino en un solitario albergue con unas espectaculares vistas del Embalse de Alcántara, el segundo más grande de España.

Antes de nada, es muy importante que se planifique bien la parada del final, porque este hospedaje junto al pantano hay veces que está cerrado y nos podemos ver en un serio problema: el siguiente pueblo está a 11 kilómetros y convertiría la etapa en un infierno para muchos. Si se diera esta situación, las opciones a tener en consideración serían: ir de Cáceres a Casar de Cáceres (sería una etapa muy corta de sólo 11 km) y al día siguiente avanzar hasta Cañaveral (33,5 km); o contactar con un un taxi para que nos recogiera en el embalse.

En el primer tramo entre Cáceres y Casar nos aguarda una llanura. En el primer tramo entre Cáceres y Casar nos aguarda una llanura.

En el primer tramo entre Cáceres y Casar nos aguarda una llanura. / Emilio J. de los Santos

Hay que tener en cuenta también que la etapa entre Cáceres y Embalse de Alcántara es peligrosa porque apenas hay sombras. Hace unos años, murió una peregrina por esta zona. Además, en su zona final, hay un puente en el que hay que extremar la precaución por el tráfico

Arrancamos desde la Plaza Mayor de Cáceres rumbo al noreste hasta la Plaza del Duque. A la izquierda, subimos por la calle Margallo, que nos deja ante la plaza de toros. Vamos a la izquierda por la Avenida de las Lavanderas, que tiene un paseo entre los dos carriles. Sin desviarnos, pasará a llamarse Calle Calatayud y por aquí salimos de la ciudad, por la carretera de Casar (CC-38).

Durante unos 3 kilómetros iremos por un sendero de tierra junto a esa carretera. Finalmente, nos acabaremos separando en una curva y tomaremos otro carril que avanza recto por la izquierda hasta Casar de Cáceres, que ya veremos al fondo. Antes debemos pasar bajo la A-66.

La Ermita de Santiago, al final de Casar de Cáceres. La Ermita de Santiago, al final de Casar de Cáceres.

La Ermita de Santiago, al final de Casar de Cáceres. / Emilio J. de los Santos

Casar de Cáceres es la única localidad intermedia de la jornada. Se trata de un municipio medio con todos los servicios. Conviene aprovisionarse bien antes de salir a la nada que nos aguarda. Casar es muy famoso por su queso de oveja, la Torta del Casar, que hasta cuenta con un museo. En canto a patrimonio, destaca la Iglesia de la Asunción, pero el Camino no pasa cerca de ella. Sí lo hará ante la Ermita de Santiago, justo antes de abandonar el pueblo. El tránsito por el municipio sigue el Paseo de Extremadura y las calles Larga Alta y Larga Baja.

Pasamos por varias fincas con ovejas y vacas. Pasamos por varias fincas con ovejas y vacas.

Pasamos por varias fincas con ovejas y vacas. / Emilio J. de los Santos

La Calle Larga Baja hace honor a su nombre, cuando salgamos de la localidad se convertirá en un carril de tierra que irá atravesando un campo donde pastan plácidamente vacas y ovejas. También tendremos la ocasión de ver varios miliarios romanos (algunos restaurados). A los 8 kilómetros, en una bifurcación, nos desviamos a la izquierda por otro camino que atraviesa varias fincas. El perfil por toda esta zona es muy suave, sin apenas complicaciones aunque poco a poco iremos notando que los descensos se van notado cada vez más.

Paciencia, aunque veamos ya al fondo el embalse, aún queda mucho que andar. Paciencia, aunque veamos ya al fondo el embalse, aún queda mucho que andar.

Paciencia, aunque veamos ya al fondo el embalse, aún queda mucho que andar. / Emilio J. de los Santos

El paisaje lo acaban rompiendo abruptamente las vías del AVE Madrid-Extremadura-Lisboa, aún fuera de servicio. El camino baja por unos carriles de tierra que cruzan el viaducto por un paso inferior. A continuación tomará una senda mucho más pedregosa e irregular desde la que veremos en varios puntos la N-630 y ya al fondo el Embalse de José María Oriol-Alcántara II. Pero tranquilidad, porque aún queda bastante.

Un pequeño refugio tras las obras del AVE. En este tramo el camino serpenteará mucho. Un pequeño refugio tras las obras del AVE. En este tramo el camino serpenteará mucho.

Un pequeño refugio tras las obras del AVE. En este tramo el camino serpenteará mucho. / Emilio J. de los Santos

El recorrido nos mantendrá de momento por encima del nivel de la carretera mientras avanzamos por abundantes curvas. Antes de cruzar el río Almonte, nos incorporaremos al arcén y ya lo seguiremos hasta el final. El paisaje impresiona por el enorme pantano a nuestra izquierda. Si tenemos suerte veremos hasta buitres sobrevolando la zona.

Iremos por encima de la carretera hasta llegar al río Almonte, que cruzaremos ya por el asfalto. Iremos por encima de la carretera hasta llegar al río Almonte, que cruzaremos ya por el asfalto.

Iremos por encima de la carretera hasta llegar al río Almonte, que cruzaremos ya por el asfalto. / Emilio J. de los Santos

Por la carretera cruzaremos el río Tajo. Precaución en este punto porque hay que saltar el quitamiedos para evitar ir muy expuestos por medio de la calzada. Aunque no pasan muchos coches, todo cuidado es poco.

Cuidado en este puente: La recomendación es saltar el quitamiedos e ir protegido tras él. Si vamos por fuera, estaremos demasiado expuestos al tráfico. Cuidado en este puente: La recomendación es saltar el quitamiedos e ir protegido tras él. Si vamos por fuera, estaremos demasiado expuestos al tráfico.

Cuidado en este puente: La recomendación es saltar el quitamiedos e ir protegido tras él. Si vamos por fuera, estaremos demasiado expuestos al tráfico. / Google Maps

Unos metros después, veremos un camino a la izquierda que baja a un club náutico, no es nuestra ruta. El próximo carril, a un kilómetro desde el río aproximadamente, es el que accede al albergue tras pasar entre varias casas.

El Embalse de Alcántara, desde el albergue. El Embalse de Alcántara, desde el albergue.

El Embalse de Alcántara, desde el albergue. / Emilio J. de los Santos

Como se ha indicado previamente, conviene asegurarse antes de realizar esta etapa de que el albergue está abierto. Si hemos llegado hasta aquí y la instalación está cerrada, sólo nos queda la opción de dormir en Cañaveral, a casi 11 kilómetros. Puede que algunos sean capaces de llegar. En caso contrario, la recomendación sería llamar a un taxi de esa localidad para que nos recojan. El municipio está al pie de la misma N-630. Si se hace la búsqueda por internet, daremos con el número de varios taxistas. Asimismo, en distintos foros de peregrinos se dice que si se reserva en el Hostel Cañaveral, nos preguntarán si queremos un taxi.

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